domingo, 5 de mayo de 2013

Flores para mi madre

Recuerdo una foto vieja de cuando yo era un bebé. Estoy en brazos de mi madre, a contraluz, soy un bebé muy pequeñito y ella me sostiene amorosa junto a su pecho. No me está amamantando, me está dando un biberón, pero eso no le quita ni un gramo de magia al momento, capturado en la foto, y grabado en nuestros corazones para siempre.
 
Este es un post de amor, y de comida, como no podía ser menos.
 
Es un post de amor porque es para mi madre, el que me dió, el que me da, y el que le tengo. Y es un post de comida porque nunca había hablado de la lactancia materna, tema tan en boga en la blogosfera. No pretendo abrir debate, sino simplemente dejar aquí mi experiencia, igual o diferente que la de cualquiera.
 
Dar el pecho no te hace mejor madre, lo sé por experiencia. No porque yo le haya dado el pecho a las mías o no, que tras pensarlo, no es motivo de este post.
 
Mi madre no me dió el pecho, pero me deseó, me persiguió, se sometió a uno de los peores tratamientos de fertilidad, los manuales, cuando no existía ni la inseminación artificial ni la fecundación in vitro. Me persiguió cuando otras mujeres no podían más y destrozadas, tenían que abandonar. Me amó y me ama desde antes de ponerme cara, trabajó mil horas por mi y por mi hermana, y duerme con la maleta en la puerta por si le llamo a las 5 de la mañana por si alguna de sus nietas tiene fiebre. Ahora es madre de madres, y eso la convierte en madre infinita, como dice Ana hoy.
 
Desde siempre en primavera le llevaba decenas y decenas de ramitos de flores, sobre todo margaritas que ella colocaba en decenas de vasitos de yogur.
 
Hoy también te mando flores máma, todo un campo. Menos de las que mereces ¡siempre!
 
 
Besos a todas las madres,  a vosotras, a la madre de mis sobrinas, a las recientes, a las antiguas, a las repetidoras, a las madres que aún no lo son pero lo desean, a las que llevan el nombre en su vientre, a las que lo perdieron, a las que parieron, y a las madres que acunan los que otras parieron, a las madres de las madres y de los padres, a las madres que están en cuerpo y alma, a las que ya sólo están en alma, a las madres de hijos que ya no están, pero que las hicieron madres para siempre.
 
Y sobre todo, a mi madre.

martes, 9 de abril de 2013

El tiempo pasa (o sucedáneo de albóndigas de Choco y gamba)

Decimos en la meseta al hablar del choco que es sepia. Dicen en Huelva que el choco es choco, y la sepia es sepia.

Las vacaciones pasadas estuvimos en El Rompido donde tuvimos la oportunidad de conocer comidas y alimentos hasta ahora desconocidos para nosotros. El choco. Conocido, pero tan especial allí, tan fresco. La gamba de Huelva, pequeña, pero chula y prieta, con un sabor y una frescura que jamás había probado en una gamba.

Será que por algo el propio dueño del restaurante tenía su propio barco de pesca...

Y siempre, por poca gente que hubiera, todo era fresco. Siempre estoy pensando en cocina ¿qué harán con lo que sobra? porque nunca lo ponen, al menos nunca probamos una gamba, o un choco de anteayer allí

¿Albóndigas de choco y gamba?

Puede sonar raro, pero cada uno cocina con lo que tiene en su entorno, así debe de ser ¿no? Igual que se hacen albóndigas de carne, pues se pueden hacer de todo lo demás.

Hace tiempo que estoy en silencio con mucho que contar y poco que decir, con ganas de escribir y pereza de empezar este lío grande de lana para colocarlo en madejas.

Necesitaba unos brazos donde engancharlo para ir desmadejando y es mi propio blog, que se había hecho atadura y mordaza, el que de nuevo, viene al rescate.

Soy una persona alegre. Soy una persona feliz. Soy una persona fuerte. Que tiene momentos débiles, que trata de disimular lo mejor que puede y sabe.

Que me he dado cuenta que aunque me gusta contar lo bueno de mi vida en el blog, más me gusta para echar lo no tan bueno porque escribir me libera.

Que me he dado cuenta que incluso lo inicié en mi mes tonto por excelencia, noviembre, mes que como cualquier habitual conoce es especialmente triste para mí.

Que me he dado cuenta que cuando más necesito venir a escribir es, quitando momentos para recordar de mis niñas, cuando no me hago con esa tristeza, o desazón, o ansiedad, y necesito recolocarla.

Que alguien me amordazó en mi propio espacio, y nunca debí consentirlo, que nunca debí permitirme olvidar, sin ofender a nadie, que mi blog es mío, y en palabras de esta bloguera, me lo fo**o cuando quiero.

Que me he dado cuenta que por no ofender la sensibilidad de nadie había dejado de escribir aquí, por no molestar con mis cosas.

Por no molestar con mis problemas, como los de cualquiera, ni más ni menos.

Por no molestar en mi casa, en mi sitio, entre amigos que nos hemos ido encontrando por este espacio infinito.

Mi madre siempre decía que la suya, mi abuela, que se nos fue cuando tenía 63 años era de tan poco molestar, que en el hospital cuando se les había olvidado la cucharilla del yogur a las enfermeras, ella se la fabricaba con la tapa. Por no molestar.

Fea costumbre la de mi familia.

Una semana antes de la pasada navidad la hermana pequeña de mi padre, mi madrina, falleció repentinamente, y sola, de un ataque al corazón que se lo rompió, rompiéndonos de paso el de los demás.

Cuando recibí la noticia, una compañera me preguntó qué edad tenía. Instintiva y rápidamente dije ¡Joven! pero cuando calculé los años, los mismos que mi madre...60 me avergoncé de tener aún esa imagen de ella, la de los 20, los 30, la de la niña que mira a sus padres, a sus tíos, y los ve de la misma manera salvo por alguna arruga o kilo de más. Pero inalterables, inamovibles, inmortales.

Empiezo a enfrentar el paso de los años que llevo aún en mí con mucha dignidad y alegría de vivir, rodeada de mis hijas, sus risas, llantos, peleas, juegos y travesuras sería difícil no hacerlo. Digo que empiezo a enfrentarlo de golpe, en mi familia.

Mi padre murió joven, prematuramente, y eso no tiene vuelta de hoja. Por enfermedad, pero como si hubiera sido por accidente. Pero comienza ahora en mi entorno el enfrentamiento a la edad de mis tías y tíos, algunos con más achaques que otros, no mayores para mí, pero sí cuando aportas el dato al observador externo. Comienzan los achaques que a esa edad o te llevan a la tumba, o la pastillita hasta los 90.

Comienzo de nuevo una etapa de extra madurez que me confirma que hasta ahora no dejaba de ser una impostora frente a mis hijas. Digo extra madurez porque parece he de abandonar la visión de adultos protectores, los que te han cuidado y querido desde la niñez, adolescencia y juventud, mimandote ahora a través de tus hijas, para empezar a adoptar ese rol de hija y sobrina protectora.

De repente comienzo a verles mayores, y vulnerables, y siento una enorme ternura e instinto de protección hacia ellos, y cada vez me siento menos niña.

A todos menos a mi madre. Mi madre está estupenda, o así la quiero ver yo. Eternamente joven, feliz, protectora e inmensa. Nada vulnerable. Aún no soy lo suficientemente mayor para ver a mi madre vulnerable, ni quiero verlo.

La última vez que vi a mi tía me contó que parte de lo poco que tenía lo había gastado en unas minivacaciones, porque en sus palabras, al año que viene nunca se sabe donde estaremos, y esto cambia de un día para otro. Palabras no muy diferentes de las de su hermano: ¿el año que viene? puf, qué de tiempo, el año que viene, todos calvos. Ella no sabía que tras esas, no habría otras vacaciones.

El año pasado nos costó mucho decidir si nosotros debíamos gastar el dinero en ir a El Rompido en Huelva, o no. La crisis, los gastos, y los recortes (en casa) nos asustaban, no sabía si nos arrepentiríamos más adelante del dinero gastado. Al final nos fuimos, y bien que nos arrepentimos...pero de haberlo pensado tanto.

Este año estamos mucho peor, muchos más recortes, y muchos más gastos, vamos con la lengua fuera. Pero si de algo estoy completamente segura, es que aunque sea aquí al lado, al campo con tartera, es de que voy a hacer todo lo posible por disfrutar de unos días con mis amores sin darle tantas vueltas.

Y ya por fin, la receta de las albondiguillas. Como es una receta, creo, en su origen de aprovechamiento, aquí lo hago con lo que encuentro de oferta. Hacer en la meseta unas albóndigas de choco y gamba nos puede salir con facilidad por 25 o 30 euros; así que lo que hago es cocina de "mercado" y de "bolsillo". Ingredientes:

-1/2 kg de potón, o calamar, o volador limpio. Que no nos cueste más de 2 ó 3 euros.
-1/4 kg de gamba, gambón o langostino congelado (el kg congelado suele estar en casi todos los sitios a 6-7 euros el más barato) así que no debería salirnos por más de 2 eurillos.
-3 huevos
-1 diente de ajo gordo, o dos pequeños, y otros dos para la salsa
-1 cebolla para el apaño, y otra para la salsa
-Perejil
-Azafrán, o colorante alimentario
-Pan rallado
-Harina
-Guisantes

Pelar y limpiar las gambas y el potón, o calamar. Guardar las cabezas de las gambas y peladuras para hacer un fumé que utilizaremos en otra ocasión, y un poquito en ésta.
Poner en la picadora
 

Picar brevemente. El resultado no es apto para escrupulosos, queda una pasta un tanto gelatinosa y pastosa, valga la redundancia.  El resultado valdrá la pena, lo prometo. También, si no tenemos o no queremos usar picadora, se puede trocear muy, muy, muy pequeño.
 
 
Tratar ahora como unas albóndigas de carne: mezlar la pasta con una cebolla y un ajo muy picados, muy pequeñitos, y con perejil picado también. Añadir los tres huevos, el azafrán o colorante y un poco de sal y mezclar. Añadir pan rallado, lo que admita hasta quedar una masa de la que podamos manejar albóndigas que enharinaremos, y freiremos en abundante aceite caliente.
 
 
 
 
En olla aparte sofreiremos bien otra cebolla muy picada y ajo, sofreimos un pelín de harina y le añadimos un poco del caldo de gamba si lo tenemos y lo hicimos, no mucho, y el resto de agua y los guisantes. Según freimos las albóndigas las vamos incorporando a la salsa y dejamos hervir unos minutos.
 
Con patatas fritas, en mi casa, triunfo siempre.
 
Sed muy, muy felices.
 
 

 



martes, 19 de marzo de 2013

Amaral - En El Río






¡Grande Amaral!

En el río, de Pájaros en la Cabeza

jueves, 14 de marzo de 2013

9 cumpleaños tiene mi amor

Fue un 14 de marzo.

El primer día del resto de mi vida.

El segundo día del resto de mi vida fue tu hermana, princesa.

Es el último cumple de una cifra, el año que viene empezamos las decenas.

Felicidad, felicidad, mi niña

¡Qué presente tengo tu momento! Aquí lo conté.

¡Te quiero mi niña!





lunes, 11 de marzo de 2013

Mi niña hace 9 años

Esta mañana nos montamos en el coche.
En la radio, "Lunes, 11 de marzo, son las 8,55 de la mañana"
 
-¿Sabes una cosa?-le cuento hoy a la niña grande yendo al cole-hoy hace 9 años, ya hacía una semana que te retrasabas, tenías que nacer el día 5
-¿Por qué?
-Bueno, es un cálculo así, que hace el médico de más o menos cuando va a nacer un bebé
El caso es que el día 11 aún no habías nacido, y justo el día anterior yo ya decidí no volver al trabajo, y me cogí la baja por maternidad para esperarte.
Yo deseaba que nacieras cuanto antes ¿sabes? porque la baja no era normal, sino por maternidad, así que cada día sin ti, era un día robado a las 16 escasas semanas que iba a poder pasar contigo.
-¿y qué pasó?
-Pues que hubo un atentado muy grande, y murieron muchas personas, e hirieron a muchas también
-¿Qué es un atentado?-bendita inocencia, aún recuerdo cuando con su edad, nos desayunábamos casi cada día con uno, a primera hora de la mañana, porque los atentados en España eran casi todos al desayuno.
-Un atentado es que unas personas muy malas les hacen cosas terribles a personas inocentes. Éstos pusieron bombas en unos trenes, y mataron a 192 personas, aunque por la mañana aún no sabíamos que eran tantos-se me traba la voz, porque aunque lo he escrito, nunca se lo he contado de viva voz.
-Halaaaa ¿y qué pasó?
-Anda, bajaté corre, al cole-le apremio
-Ay, mama, sigue
-Luego, hija, llegas tarde-respiro aliviada por la entrada al cole, que me permite recuperar el control de las emociones, tantos años después, que vuelven a desbordar.
 
-----------------
 
-¿Y qué pasó?
-Pues que yo tenía muchas ganas de que nacieras, pero ese día se me pasaron, y yo no quería que nacieras ese día.
-¿Y por qué, mama? ¿por qué ya no querías que naciera ese día?
-Porque era un día feísimo, había pasado algo terrible, y además los hospitales estaban llenos hasta arriba para atender a tanta gente, y a las familias de la gente que iban a buscarles, y era un lío, y yo no quería que nacieras ese jueves. Aunque luego conocí en la sala de espera del pediatra en una revisión a un bebé que nació el día 11....y me dió una enorme alegría ¿sabes por qué?
-¿Por qué?
-Pues porque era la primera vez que sabía de algo bonito que había pasado el 11 de marzo de 2004, y me dió una alegría intensa y sincera, que hizo que su mamá primero se sorprendiera, y luego reflexionara...¡era cierto!
-¿Y qué más pasó ese día?
-Todos estábamos muy impresionados, y tristes. La gente iba por la calle con cara de incredulidad, de tristeza y desamparo infinito, la mayoría deseando poder hacer algo, no sabiendo muy bien qué. Fueron muchos médicos y médicas, y enfermeros y sanitarios que aunque estaban de libranza, fueron a los hospitales a trabajar, muchas horas, para ayudar a tanta gente. Muchos voluntarios de Cruz Roja que abandonaron literalmente sus puestos de trabajo para ponerse a disposición de sus dotaciones. Muchas personas que en unas pocas horas completaron con sus donaciones todas las reservas posibles de sangre.
-¿Y qué pasó el día 12?
-Hubo una manifestación muy grande, pero tampoco pude ir, porque ni papá, ni la yaya me dejaban ir, así que nos conformamos con ir a la del pueblo, que también hizo bulto
-¿Y el día 13?
 
Ya te lo cuento luego...
 
 
Para las familias, para ellos, para ellas. Para siempre en nuestros corazones.

jueves, 14 de febrero de 2013

Sopa de Cebolla o menús a un euro (o contigo pan...y cebolla)

Esta mañana de refilón he oido por la radio algunos regalos "originales" para el día de San Valentín. Uno de ellos es algo así como una mezcla de ADN de los dos miembros de la pareja, que sinceramente, no sé como se regala eso como no sea un peine con los pelos de ambos.
La locutora se cachondeaba diciendo que seguro era para colgarlo enmarcado sobre la cama.

Así que pensé enviarle un sms al santo de buena mañana para comunicarle que tenía un original regalo para él, tal y como habían comentado en la radio: había dejando "nuestras mezclas" de ADN a una en el colegio, y a otra en la guardería sin novedad, como cada mañana.

En todo caso lo que sí le he enviado, es como otros días, que esta chica, quería a este chico. A lo que me ha contestado que este chico, quería a esta chica pero mucho, mucho...Sin contar que ayer recibí otro sms más original: Feliz No San Valentín cariño, te quiero ¿no es genial?

Así que visto lo visto, de momento no necesitamos este día para recordarnos que nos queremos: aún no nos ha podido (al menos mucho) la rutina diaria que nos impida mirarnos un segundo a los ojos y recordar el por qué de todas las cosas.

Que conste que me encanta este día ¿eh? que ya lo dije aquí y aquí, que si hay días para cosas de todo tipo, ¿por qué no un día del amor? ¿Es necesario gastarse un dineral?

Claro que no. Nuestros sms hoy no superan el euro. Los 16 globos con forma de corazón que no he podido resistirme a soplar esta mañana para que se los encontrara desde la puerta de casa, hasta dentro de la nevera al llegar del trabajo, casi tampoco. Sólo 1,20 euros...Lo sé, pero es que soy un poco moñas.

Bueno no, ¡mucho! Pero bueno, no tanto como para juntar nuestros pelos, o nuestras babas, o nuestra sangre en un cuadro y colgarlo en el cabecero de la cama aún me falta ¿eh? que con nuestras mochuelillas corriendo por casa, ya tenemos bastante mezcla de ADN.

En todo caso, cariño, hoy, como ayer, y como mañana ¡contigo pan y cebolla! y para celebrarlo os pongo esta receta rica, sencilla y sobre todo barata. Antes de ahora sólo la había comido dos o tres veces, en casa de mi santo, ya que mi padre era cebollófobo y en casa jamás se hizo plato con cebolla...al menos tan evidente.
 
 
Necesitaremos:
 
-2 ó 3 cebollas grandes, o al menos una por persona
-2 ó 3 rebanadas de pan tostado por persona
-1 litro y medio de caldo para cada 4 personas
-Queso en polvo
-Queso mozarella (opcional) o el que haya en casa
-Aceite de oliva y sal
 
Cortar la cebolla en juliana y rehogar con cuidado de pochar sin dorar en exceso, sólo lo justo. Añadir el caldo y dejar dar un hervor. Colocar en una fuente grande para el horno las rebanadas de pan y mojar con las sopas de cebolla. Poner sobre cada rebanada un puñadito de queso mozarella o el que tengamos, y después cubrir todo con queso en polvo para gratinar en el horno unos minutos hasta que el queso esté derretido y doradito.
 
Se sirven muy calientes. Se acaban muy pronto, y se sueña con el próximo día que se volverán a comer ¡me encantan!
 
A la nena no...¡dice que saben a trapo!
 
Pd. En próximos episodios, fabada asturiana, o Cómo acabamos poniéndonos ciegos de Sidra en el único sitio de Gijón donde paramos: en el Lavanderu, famoso hoy por que uno de sus empleados envenenaba a sus compañeros ¡Con foto y todo!

Editado: uno de mis post de San Valentín favoritos
¡Feliz San Valentín a todos!

 
 

miércoles, 13 de febrero de 2013

AC/DC - Thunderstruck o La luz entre la caca VII

¡Buenos días, arriba excursionistas!

La ola de frío polar por fin nos abandonará hoy, y el gobierno se ha dignado escuchar a más de un millón cuatrocientas mil personas que han firmado para pedir se trate en el congreso la Dación en pago. ¿Se habrán acabado ya los suicidios por deshaucios?

Espero que sí. Celebremos. Thunderstruck, ¿no se te agita todo?


lunes, 21 de enero de 2013

Desde el INEM (Carne Cruda 2.0 o la Luz entre la caca VI)

Sí, ya sé que da pereza darle a un youtube, que lo mismo te lleva un rato.

Pero no te vas a arrepentir. La luz entre la caca ataca de nuevo ¡déjala pasar!



Feliz lunes ¡Here comes the sun!

Todo va a ir bien. Me gustaría que compartiérais hoy aquí vuestro mejor momento del día. Lo hay seguro, sea la hora que sea, seguro que ya has tenido algún momento bueno.

sábado, 19 de enero de 2013

Hace dos años

Hace dos años llorábamos las dos a las 10.40 mientras nos mirábamos la cara la una a la otra por primera vez. Yo te olía sin encontrar tu olor e imaginando que entonces sería como el mío, mientras te acomodabas sobre mi pecho, piel con piel, juntas ya, desde fuera.
 
- ¿Vamos a comer tarta, bebé?
-  Mamo a comé tatta, mamá
 
Pumpeaño filisssssssssssss pumpeaño filissssssssssssss
 
 
Ahora estás muy grandona, guapa y resultona y mantienes tu cara de bebé ¿cuántos meses te durará?
 
Dos años ya
 
Felicidad a tí, cariño
 
Felicidad a nosotros, la que nos das
 

lunes, 14 de enero de 2013

Imaginando Situaciones I (o comer fuera de casa, Pollo a la Kiev)

 
 
El invierno se retira lento en los límites de Siberia, por eso Katherina y Vladimir van menos abrigados para lo que suelen necesitar.
 
Katherina se casó hace muchos años con Nicolai, el hermano mayor de Vladimir, porque así lo habían decidido sus padres desde la cuna. Katherina nunca supo que a Vladimir se le rompió el corazón en aquel momento, aunque ese vacío y también anhelo que tuvo Katherina durante todo su matrimonio con Nicolai pasaba por buscar siempre los ojos de su cuñado. Su brillo indefinido en el fondo de su mirada, siempre la hacía seguir adelante.
 
Su profunda fe ortodoxa no le hubiera permitido ninguna desviación, así que Katherina nunca se permitió admitir que también amaba a Vladimir.
 
Por fin, 5 años después de la muerte de Nicolai, su hermano se atreve a poner sus sentimientos en una rosa temprana que compró a una familia de chinos gitanos que pasaba por allí. En realidad le tuvo que dar un par de rublos a la gitana vieja para evitar que le leyera la buenaventura: como buen supersticioso, no quiere tentar al destino conociéndolo por adelantado. Y como es muy agarrado y no sabe qué hacer con la rosa, decide que es el momento ya, que ya son muchos años de viudedad de Katherina, y que de hoy no pasa.
 
-Ten, Katherina-le dice arrobado y muerto de vergüenza-una flor para otra flor
 
Katherina le mira calculando si su cuñado quiere tomarla el pelo, pero a pesar de los gruesos cristales de las gafas de éste, ve de nuevo el brillo en sus ojos, y su corazón salta encabritado.
No obstante este tonto no puede pensarse que vaya a ser una mujer fácil, y sujetando su primer impulso de tomar la rosa y acercarla a su nariz, a sus labios...le dice:
 
-Anda, anda, quitaté tú de ahí
 
_________________
 
 
¿Qué os parece? Se me ocurrió al mirarles con atención cuando una amiga pelusona empezó el juego imaginando su situación. Nunca he sabido inventar la vida de alguien que veo por ahí, en el autobús, o esperando en la consulta del médico. Me da vergüenza mirar demasiado. Y además, cuanto más miras, más datos obtienes, y eso no me sirve para imaginar toda una escena, larga o corta, que con una imagen estática. Tras este ejercicio creativo he recordado aquella vez, hace ya un par o tres de años que nos recomendaron un restaurante ruso muy peculiar. Estaba en los bajos de un bloque de una gran urbanización de barrio. Su peculiaridad es que era como entrar a cenar en el comedor de Katherina, mi Katherina, la de la historia. Porque cada grupo de mesas tenían manteles diferentes, caseros, nada tipo uniformado como en el resto de la hostelería conocida. La vajilla era la de diario de tu madre, la de onditas de arcopal que tan sólo costaban 18 euros las 18 piezas, ideal para el día a día, para tener dos o tres, y que no notaras la rotura de alguno, de fácil reposición. Superado el asombro del menaje, y pelín contentos por una cerveza que nos ofrecieron en la barra mientras nos hacían pasar, con la módica graduación de 18º, pedimos la comida como solemos hacer en los restaurantes que no conocemos: pidiendo que nos recomendaran. Tomamos muchas cosas, todas muy ricas y sorprendentes. Recuerdo especialmente un fiambre de morros y orejas varios creo que de cerdo, y que me recuerda bastante a este fiambre casero de Valdomicer, y que llevo ya varias intentonas de hacerlo. Lo que pasa es que a mí, y a mis carniceros (soy obscenamente desleal entre los super y demás tiendas) apenas tienen nunca manitas, con que los cotubillos o muñecas del cerdo, imagináos.
 
 
Receta del fiambre de manitas de cerdo de Valdomicer
 
 
Mi santo recuerda con especial deleite la famosa Pechuga a la Kiev. No sé si las habrá mejores, pero puedo afirmar que conseguir una pechuga, rellena con una mantequilla al ajo y perejil, en su punto justo de cocción (en fritura) sin que quede seca, ni cruda, es muy, muy, pero muy difícil de conseguir.  Un bocado delicioso. Creo que es la comida lo que hace a un buen restaurante, y no un bonito envoltorio.
 
En bastantes ocasiones hemos hecho intención de volver allí para repetir, no encontrando el momento. Ahora parece que ya es tarde y que el restaurante ha desaparecido. Pero yo he encontrado esta receta del pollo a la Kiev y lo voy a intentar, años después de aquella curiosa experiencia, en aquel restaurante peculiar, con aquellos, seguro, Katherina y Vladimir que nos dieron tan bien de cenar, y que casi nos tumban con aquellas cervezas de 18 grados.
 
 
Aquella única experiencia allí quedará congelada en nuestra memoria como una escena, como la foto con la que abría el post, como un instante irrepetible ya, y en el que sólo quepa la recreación, la exageración, y la imaginación.
 

domingo, 6 de enero de 2013

¡Ya vienen los reyes! o La luz entre la caca V

Hemos visto la cabalgata en nuestro pueblo. La niña grande estaba deseando venir a ver la de la tele, porque como todo el mundo sabe, los reyes de los pueblos son enviados especiales, porque magos son, pero no tanto. Y la cabalgata de verdad es la que ponen por la tele.
 
Me temo que este año, pese a que una amiga muy cercana lo sabe todo todo pero TODO mi niña grande aún se aferra a la duda y aún se acuesta nerviosa por si acaso se encuentra a los magos en el pasillo como el pobre Matías, cuyo cuento os recomiendo si tenéis churumbeles en edad. Pese a seguir temiendo encontrarse a desconocidos en el pasillo (con Papá Noel y el Ratón Pérez le pasa igual) ha decidido este año confiar ciegamente en su magia, poniéndoles a prueba y no ha escrito ninguna carta a los reyes. Se lo ha dicho al aire, que para eso son mágicos. Menos mal que su padre y yo pasábamos por allí....
 
No pasa nada, más tarde o más temprano puede transformarse en cómplice de la nueva ilusión que se despierta en la niña chica, que ya apunta maneras.
 
Hemos visto a los Reyes Magos en la tele. Ha dicho Melchor que a los padres nos iba a dejar para este año Esperanza, Fe, y Confianza en el Futuro.
 
Yo pienso encontrármelo bajo mi árbol mañana, porque creo en ellos, creo en su magia, la he visto en los ojos inocentes de la pequeña, y aún en los dudosos de la grande que todavía este año prefiere abandonarse a ella.
 
¿Y vosotros? ¿También encontraréis mañana bajo vuestro árbol Esperanza, Fe y Confianza en el Futuro?
 
Seguro que sí. Lo han dicho los Reyes Magos.
 
Feliz 2013


lunes, 24 de diciembre de 2012

Conejo al horno y ¡Feliz Navidad!

Dicen que quien a los suyos se parece, honra merece. Y que donde fueres, haz lo que vieres.

Pues eso, que la niña chica ha salido a nosotros, y a su hermana. Y esta fue su primera receta: conejo al horno.

Se coge un conejo. Tal cual, sin pelar ni nada. Uno como éste:

 
Y al grito de ¡A comé! se abre un horno como éste con la intención de cocinarlo.

 
Prometo que nunca jamás en mi vida he metido bicho entero y sin pelar en el horno, a la manera naturalista que quería hacerlo la niña chica, y que no sé donde lo ha aprendido.
 
Eso sí, ya apunta maneras nuestra cocinillas chica.
 
Como receta, ésta no os la recomiendo. A nosotros nos quedó algo crudo porque no encendimos el horno. Creo que encendido tampoco hubiera quedado mejor ¡pero a nadie le sale bien su primer plato!
 
Espero que tengáis una noche tranquila, y bonita, los que estamos con los que estamos, y con el corazón de Navidad.
 
Un abrazo bien apretao.
 
Feliz Navidad
 
 
Pd. Mañana pondré la receta especial de esta noche, que corre por cuenta de mi santo, y no tengo fotos. Yo haré los entrantes

viernes, 23 de noviembre de 2012

12 años y 20 kilómetros (o no tiene nada que ver la receta del Struddel)

Pápa

Llevo todo el mes, toda la semana penándote y escribiendote este post mentalmente. Era tan brutal que pensaba avisar a mama y la hermana para que no siguieran leyendo. Después de haberlo escrito, casi mejor que no lo lean.

Porque aún tengo muchas cosas dentro de esos días que no han salido jamás, porque siguen royendo como un cáncer, porque siguen buscando por donde salir porque no salieron en su momento.

He llorado este noviembre, y también he tragado las lágrimas, como aquel noviembre, en el que aprendí a llorar gimiendo para dentro, en silencio y en el autobús de subida y bajada al hospital donde entraste a vivir para no salir.

Tanto te he vuelto a repensar que vuelven a no quedarme fuerzas para escribirte todo lo largo que te he pensado. Nada limpia más que el llanto, cualquiera lo sabe.

Aquel 20 de noviembre bajaba de nuevo en el autobús por la mañana, al hospital. Allí llevaba acampada mama contigo más de 20 días. Sólo te dejó 2 horas para ir a sellar la tarjeta del inem a 40 kilómetros. En transporte público. Tú decías que no podía ser posible. Ella dice que según la vieron la cara en el Inem la sellaron inmediatamente sin esperar.

En el mismo autobús recibo una llamada. Es el santo, entonces novio-santo. Mamá sólo ha podido marcar su número, es del único que se acordó porque es ridículamente fácil y cantarín. Me pregunta donde estoy, irá a buscarme a la parada para que no llegue sola al hospital. Él baja en su coche, y adelanta al mismísimo autobús.

Pa' haberse matao.

En ese trayecto, sola, en el autobús, miro al cielo. Está despejado, luminoso. El 20 de noviembre de 2000 era un día soleado y luminoso. No puedo creer que no estés en este mundo. Mi padre ya no está en este mundo, y ya no voy a volver a verte vivo nunca más. Nadie puede morirse en un día así de bonito. Nadie. Y menos tú. Los días feos, tristes, grises y fríos están para algo. Nadie debería morir un día de sol.

Comienzo a llorar sola. Para dentro, como en los últimos días cuando aprovechaba los trayectos para hacerlo en silencio. Pero empieza a salir a borbotones, y a mí ya todo me da igual. Estoy perdiendo el control y no me importa, no puedo dejar de llorar, no puedo dejar de hipar, es imposible que pueda parar.

Una pasajera que va detrás, hermana mayor de una ex-compañera mía del instituto me pasa un pañuelo y me dice si me puede ayudar, si me pasa algo.

-Mi padre se ha muerto-le digo

Me acompaña los 20 kilómetros restantes, en silencio, tocando mi brazo. Me ayuda a bajar del autobús y espera conmigo buscando al santo que me dijo que me recogía. Me acompaña a recargar el móvil, entonces de tarjeta, porque no tengo casi saldo, y me va a hacer falta. Me lo recarga ella.

El santo me está buscando, llegó antes que nosotras, él también piensa que ya no estás. Se equivoca varias veces tratando de llegar al hospital, un trayecto mil veces hecho y conocido.

Cuando llegamos al hospital es para descubrir que te sacaron de la parada cardiorrespiratoria, estabas en coma. Finalmente no habías muerto un día soleado. Recuerdo perfectamente el punto kilométrico donde miré al cielo pensando que ya no estabas y donde me sentí inmensamente huérfana, y a la vez ajena. Nadie debería morir un día soleado.
 
Estabas vivo pero no había vuelta atrás. Nos dijimos nuestras últimas palabras el día anterior por la noche:
 
-Te quiero mucho
-Yo también, mucho y apretao.
 
El día 21 una amiga supo que algo iba muy muy mal. Era su cumpleaños y yo no la había llamado.
 
El día 22 de noviembre de 2000 (22-11-00) hizo un día terrible de otoño-invierno en Madrid. Agua viento fortísimo y helado. Si alguien tiene que morir, que sea un día en que el cielo llore y se derrumbe sobre nuestras cabezas. Que se pare el mundo, deteneos todos. Mi padre ha dejado de introducir aire en su cuerpo a las 19,30 de la tarde, y no volverá a hacerlo nunca más. Parad y observad lo desgraciadas que somos. Los más de 40 ºC de la neumonía por aspiración, causa última de la muerte y que hacían arder su cuerpo van desapareciendo a una velocidad vertiginosa. No puede ser. Te hablo al oido, y te canto nuestra canción infantil, para que me oigas hasta que la última neurona de tu cabeza deje de depender para siempre de tu sangre, y de tu latido. Te sostengo una de tus manos y a pesar del coma, el último estertor, el momento final eres consciente. Tu mano tiembla ligeramente, se contrae levemente. Nadie más lo nota. Cae una lágrima por tu ojo derecho, donde yo estoy. Quiero llorar pero mi madre, tu mujer, me dice que ahora no, luego, luego, hemos de acompañarle. Llamamos a tu padre, y a tus abuelos para que acudan en tu búsqueda, ve con ellos, están ahí...
 
Te abrazo porque ya no sientes dolor y tus huesos se me clavan en el corazón PARA SIEMPRE PADRE.
 
Todos a mi alrededor pierden el control. Yo no, porque te lloré 20 kilómetros. El tío J. mira alrededor, se detiene sobre mí, y me dice:
 
-Tú, que estás más entera, baja a urgencias donde está la abuela y dile que todo sigue estable.
 
No estoy entera. Estoy estupefacta. Soy su hija. Es mi abuela, es su madre. No estoy entera. En realidad soy de corcho.
 
He sido de corcho mucho tiempo, muchos años. Noviembre comienza con unos días antes de octubre, una ambulancia, una despedida en la puerta de casa, y la certeza de que era la última vez que la pisabas. Noviembre tiene a mal obligarme a revivir cada día la oscuridad de aquellos días, hasta el 24, el día que te enterramos.
 
El día 25 tuvimos que ir al carreflús a comprar. No teníamos nada después de 26 días de hospital. Mamá lloraba en la cámara de los yogures porque había demasiados y no sabía cual elegir. Mi tutora de prácticas se cruzó con nosotras, no sabía nada. Me dió dos besos, y me preguntó ¿qué tal todo?
 
Sólo pude decir "ayer enterramos a mi padre".
No dijo nada.
Tiró de mí hacia ella, me abrazó en silencio, y no recuerdo más demostración de empatía, de respeto y de comprensión que aquélla.
 
Hoy ya no tengo más ganas de hablar....
 
¿Por qué del Struddel? Mira papa, pues es que a la vejez viruelas...mamá estuvo fatal, pero fatal muchos años. Pero luego el tratamiento, sus ganas de vivir, que había llegado a perder, y las nietas, la sacaron del bache. Se puso, y está muy guapa, pero fijaté que se hizo alérgica a la leche. Por eso te digo que a la vejez viruelas. Así que siempre que tenemos celebración de tarta, le hago ésta que no lleva ni pizquita ni gotita de leche ni mantequilla (aunque la original si que lleve un poco de mantequilla)
 
Es facilísima, te hubiera encantado ¡ojalá hubiera conocido antes a Carmen que me dió la receta! Mi hermana ha aprendido a hacer tu favorita: bayonesa con cabello de ángel...que explicaré otro día.
 
Struddel
 
-Una plancha de hojaldre precocinado cortado en dos mitades
-Dos manzanas peladas y cortadas en lonchas
-Uvas pasas, nueces (opcional)
-Azúcar y canela
-Azúcar avainillada (opcional)
-Azúcar glas (en la picadora queda fenomenal, opcional también)
-Huevo batido para pintar y hornear
 
Colocar a lo largo de una de las capas de masa la manzana. Espolvorear azúcar y azúcar avainillada y canela ( y poner unas bolitas de mantequilla, pero yo no lo hago para que la coma máma) y añadir las pasas y las nueces al gusto, o prescindir de ellas.

 
Cubrir con la otra capa de masa que tenemos, y hacer unas rajas. Pintar con huevo y hornear en horno precalentado arriba y abajo 180 ºC hasta que suba el hojaldre y esté dorado.

Estas manitas son de tu nieta segunda, mi niña grande


Sacar y espolvorear azúcar glas y canela ¡buenísimo!



 
 
12 años, sólo 20 kilómetros llorados, y apenas unos metros avanzados....
Demasiado mucho poco tiempo sin ti.
 
 
 
 


domingo, 18 de noviembre de 2012

Adiós Miliki: Un barquito de cáscara de nuez (la luz entre la caca IV)

Hace unos minutos votaba en la página de rtve.es cual es mi canción favorita de Miliki. Difícil elección, me las sé todas, y todas se las he cantado a mis hijas, a la grande, a la chica, que las descubre ahora.

Yo no lo recuerdo, pero mi madre siempre me cuenta cuando, teniendo más o menos la edad de mi hija pequeña ahora, murió Fofó. Era la época en la que ponían Los Payasos de la tele, con el ¿Como están ustedeeeeeeeeeeeeeeeeeeees?

¡BIIIIIIIIIIIIIIIIIIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN!
 
 
Ojalá pudiéramos decir eso hoy, Miliki, que no estás. Hay cosas que crees que nuncan van a morir, como tú...y vas, te mueres, se acaba una época y llora hasta la del telediario de la sexta hoy, otra de tus niñas de 30 años...

Ojalá pudiéramos decir Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen ayer que sí estabas. Pero las cosas no van bien.

Por eso me encanta esta canción, por eso es mi favorita y es la que más canto a mis niñas, para que no lo olviden:

Navegar sin temor, en el mar es lo mejor
no hay razón de ponerse a temblar,
y si viene ne-gra-tem-pes-tad:
¡REIR, Y REMAR, Y CANTAR!

Todo un canto a la vida misma. Os recomiendo escucharla. Es pura LUZ entre la caca.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Más tuppers de amor

Por si no lo he dicho nunca...mi madre es un "pilar" fundamental en mi vida.
¿Qué tendrá mi madre que con sólo oir su voz, las cosas ya me parecen de otro color? Es que si me dice que no me preocupe, que todo va a ir bien y que peores las ha habido y de todo hemos salido ¡voy y me lo creo, en serio!

Y encima es la típica madre que no es que me ponga un taper, no...es que en la última visita (para celebrar su santo) encima nos vinimos forrados de comida buena, buena.

Hice foto y todo porque estas cosas si no es con testimonio gráfico, no se creen:


El lote incluía

-Una bandeja de croquetas de jamón. Su receta aquí.
-Otra bandeja de croquetas de atún. Ojo al detalle de las bandejitas para congelar las croquetas.
-Un pollo entero en pepitoria. Ya le pediré la receta, yo no sé hacerlo.
-Aleta de ternera rellena. También le pediré la receta. Buenísisisisima, congelable y por lo visto barata. Las niñas enloquecen por comerla, sobre todo niña chica.
-Salchichón del pueblo, que lo cortan mejor que aquí, que es pueblo grande.
-Una hogaza de pan para el santo, que la adora (al pan y a la suegra)
-Leche frita hecha con bebida de soja, perfecta para alérgicos a la leche como ella. Mi desastrosa experiencia haciendo leche frita, si te quieres reir, aquí.

Si os parece mucho...el lote iba repetido para mi hermana. Cualquier día nos cocina una vaca, media para mi hermana, media para mí, y con los cuernos nos hace una lámpara para cada una.

¡Gracias máma, te quiero!



domingo, 4 de noviembre de 2012

La luz entre la caca III: OSCAR BERENJENA DEPILANDOSE LOS SOBACOS

Confiad en mí. Darle una oportunidad, sólo son 4 minutos. No os vais a arrepentir. Ya me lo diréis.
¡Feliz domingo!

jueves, 1 de noviembre de 2012

De Billy Elliot - We love to Boogie

Buenos días ¡arriba excursionistas!

Comienza noviembre, el mes más asqueroso del año, pero no importa porque tenemos ¡¡We love to Boogie!!!

jueves, 25 de octubre de 2012

Recuerdoteca II (las palabras)

Cuando la niña grande era bebé, a duras penas saqué un ratillo, armada con boli y cuaderno, para apuntar las últimas "palabras" de bebé antes de empezar a hablar más mayor.

La niña chica (ex-bebé) con sus 21 meses recién cumplidos ya ha dicho sus primeras frases, casi de repente, de un día para otro:

-Quío pá (quiero pan)
-Ya miene mamáaaaaaaaa (me muero de amor!) y al rato, "ya miene papáaaaaaa"

Hasta hace sólo 2 semanas era un lorito de repetición, sobre todo con los finales de las palabras, haciéndose a ellas, atreviéndose por vez primera a pronunciarlas. Ahora ya las utiliza aunque no las haya oido, y las genera ella sola...y ¡ay de ti como no te enteres!

Te mira con unos ojos grandes, grandes, fijamente, consciente de que a lo mejor no la vas a comprender, esforzándose por pronunciar lo mejor posible. Y yo...me muero de angustia, por si no la entiendo, y de amor ¡no nos queda nada aún!

Estas son algunas de las palabras que ya cada vez pronuncia mejor, y antes de que dejen de resultar encantadoras...las dejo para siempre aquí:

-pete (chupete)
-pulo (culo)
-pete también es pedete, y ¡además se ríe si oye alguno!
-cogüe, cogüe (corre, corre, que dice cuando se hace pis o caca y quiere que la lleves al...)
-vate, que es, evidentemente, el cuarto del baño
-dusssa es la ducha
-siuses son las chuches que con ojillos le pide a su hermana
-chicha es chicha, carne. Que no sé por qué extraña razón aquí si pronuncia la CH y en chuches no.
-mimas son las primas
-Iaia es la yaya
-Ías e Íos, pues las tías y tíos, claro!
-Ayó es adiós...aunque ya dice adió
-Mini lo utiliza indistintamente para Mickey o Minnie
-Tuto cuando se da un susto. Lo mejor es la cara con que lo acompaña para explicártelo.
-Turunos y goumenta son los truenos y la tormenta, que la dieron mucho tuto.
-Tintita es calentita (el agua). Si quema hace que sopla y dice "ente, ente" ¿quieres que te la ponga fría?-le dice su padre-tintita-dice ella.
-Agüeguo. Está bien claro, hasta luego
-Buebo y luego huebo (sí, sí, lo pronuncia con B, bilabial, y con una intensidad....proporcional a lo que le gusta el huevo y la totilla!)
-Mema, popla. Pues que se quema, sopla.
-Tito (todo lo pequeñito, patito, gatito, perrito) aquí se ve porqué no se ha de abusar de los diminutivos con los niños...
-Yoyo es Pocoyó
-Mimón es Doraemon
-Uonga es Bob Esponja
-Pupa luele...pues eso, la pupa, que la duele.
-Abua es agua
-Men, men, ven ven
-Atillas son las zapatillas
-conía es la colonia...le pones un poco en las manos, se lo huele y hace hummmmmmmmmm
-wiwo es el libro
-moscuo monstruo
-moco es moco
-¡Tasssssán! (tachán cuando hace una voltereta con su padre...aunque no es lo que dice, sino cómo lo dice, levantando los brazos)
-Popas son pompas
-Cheta es galleta
-Mame es dame, aunque lo usa indistintamente con moma que es toma
-Cocoña es la colonia. ¡No es coña!
Y mi favorita (aunque empiezo a cansarme de su frecuencia) es NAOOOOOOOOOOO, que es un NO rotundo, pero que lo hace un poco abierto ¡y me encanta!

La verdad es que la famosa explosión de los 2 años nos ronda, y ya se acerca, se acerca cada vez más. Hoy mismo después de cenar se ha señalado el babero para que se lo quitásemos, diciéndo claramente Babero.


¡Ay esa bebé que se nos va!

Uy, la receta ¡se me fue! para otro día

lunes, 22 de octubre de 2012

Menús a 1 euro: Buñuelos de bacalao con salsa de tomate

Lo confieso: me encantan los comentarios, me encanta que la gente me deje comentarios. Cuando esta ególatra necesidad no se sacia lo suficiente acudo a mirar las estadísticas, a ver si entre las múltiples visitas que el contador detecta, pero que no dejan comentario (¡con lo que a mí me gustan!), veo algo conocido, alguna dirección que me suene, o bien las fuentes que los buscadores han dirigido a mi blog. Ya van un par de veces que encuentro la referencia menú un euro por persona, de un post que dediqué en su momento al carreflús por su "optimista" campaña.
 
Y he decidido hacer etiquetas con menús equilibrados que cuesten menos de un euro por persona, y si puede ser por día (algo difícil de calcular a veces, ya que hay que contar con el fondo de despensa con los imprescindibles: ajo, cebolla, harina, sal, aceite....)
 
Y lo estreno con esta receta buenísima, baratísima y facilísima de este blog, de Carmen que es casi casi mi blog de cocina de cabecera. Para ver su receta original, pinchad aquí.
 
He pensado esta receta para empezar porque la hemos vuelto a hacer hace nada, y es como digo muy sencilla y agradecida.
 
Ingredientes para 4-6 personas:
 
- 400 gr. de bacalao. Yo compro un paquete de recortes a 2,79 € que para los buñuelos va fenomenal, porque como hay que desmigarlo, no importa su aspecto.
- 2 dientes de ajo
- 2 cebolletas pequeñas o una cebolla
- perejil
- 2 huevos
- colorante amarillo
- 250 gr. de harina (yo trato de calcular un cuarto de bolsa de kilo de harina, por si os sirve el truco)
- 200 ml de agua
- 1/2 cucharita de bicarbonato ¡imprescindible para que quede esponjoso!
- Sal al gusto (ojo con el bacalao)
 
Estas cantidades son las dobles de la receta original, y la verdad es que salen muchísimos buñuelos, que además, llenan muchísimo y ¡son vicio!
 
 
Desalar el bacalao de 12 a 24 horas ya que al ser recortes, se desalan más rápido, y desmigar bien la carne. Picar la cebolla, el ajo y el perejil muy muy pequeñito, lo más pequeñito que se pueda (yo no lo pico en la picadora porque no me gusta el jugo que suelta la cebolla). Meclarlo con las migas del bacalao, con los dos huevos y un poquito de colorante. Añadir la harina, el bicarbonato e ir incorporando el agua amasando con el cucharón.


Dejar reposar la masa un rato en la nevera. Después tomar pequeñas porciones con una cucharita y freir en abundante aceite.
 
Servir acompañado de salsa de tomate, si puede ser casera (rehogando una cebolla y pimiento y añadiendo 1 kg de tomate natural de lata) aunque hay fritadas buenísimas ya hechas, como la del mercadona por sólo 1 €.
 
Ya tenemos un delicioso plato por menos de 3 euros en total (sin contar harina, aceite y otros básicos) y para todos, ya que por lo menos a mis niñas esta manera de comer pescado les encanta ¡y a nosotros!
 
A propósito de las estadísticas, de las fuentes, y de lo que comentaba antes ¡me encantaría que me saludárais los que me leéis desde...
 
....EEUU, 41 personas en la última semana
....México 38 personas
....Chile, 20 personas
....Argentina, 12 personas
....Colombia, 9 personas
....Rusia, 7 personas
....Venezuela, 7 personas
....Guatemala, 6 personas
....Alemania, 5 personas
.....Costa Rica, 4 personas
.....Uruguay, 1 persona
.....Perú, 4 personas
 
Y por supuesto, si se manifiestan los 245 españoles de esta semana ¡feliz!
 
¡Besitos!
 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 

domingo, 21 de octubre de 2012

La recuerdoteca y Cagarrinas de oveja para Halloween (o cosas que no se nos pueden olvidar)

Domingo por la mañana:
 
La niña grande (ex-nena) corre por la casa azuzando a la perra, que entra rápido en el juego persiguiendo a una y a otra, la niña chica (ex-bebé).
 
La niña grande grita ¡Socorro, socorro! mientras la chica va detrás, con el pañal al aire con esos pijamas de bebé que hacen que tengas ganas de pegarle un bocao tras otro, gritando lo propio:
 
-¡Cacorro, cacorro!
 
El otro día trajimos de la biblioteca un libro de recetas de Halloween para hacer con niños, y ya hemos hecho la primera: Cagarrinas de oveja. El libro se llama Las Recetas Asquerosas de la Familia Esqueleto y sus Amigos
Nosotros no teníamos arroz inflado ni chocolate negro, así que hemos utilizado copos de maiz corrientes y chocolate en polvo respectivamente. Su sabor compensa ampliamente su asquerosa presencia.
 
Ingredientes:
 
Una niña grande insistente y entusiasmada por hacerlas
Una madre angustiada por la ingente cantidad de calorías de la receta
2 cucharadas soperas de azúcar
2 cucharadas soperas de mantequilla
4 cucharadas soperas de chocolate negro rallado, o en polvo
1 cucharada sopera de miel
7 cucharadas soperas de arroz inflado
 
En un bol poner la mantequilla, el azúcar, el chocolate y la miel, y poner a calentar al microondas más o menos 1 minuto. Nosotros cada 30 segundos removíamos. Mezclar bien la mezcla derretida, y añadir los cereales, enguarrinarlos bien del chocolate y sacar pequeñas cucharadas en un plato o en moldes de magdalenas y poner a enfriar en la nevera para que endurezcan.
 
 
 
Buenísimas, facilísimas e ideales para hacer con niños. ¡Sólo hay que estar pendientes del microondas!

jueves, 4 de octubre de 2012

Todo va a ir bien (o la luz entre la caca II)

Una vez a la semana mínimo he de bajar a la capital del reino, y pasar por la puerta de la Moncloa y preguntarme qué pondrá en los carteles, que cada vez están más lejos de la entrada. Icono del poder y los porculeros, la nueva casta de los nobles intocables. Ya sé que este es un blog rosa.
 
Después paso por delante de Hacienda, la de Guzmán el Bueno. Icono de los sacacuartos-impuestosportodo-que cada vez repercute menos en la población y más en sus amigos, los de su casta, los del pecado, los de la usura que cobran y cobrarán caiga quien caiga.
 
Y hoy...llego a Cuatro Caminos para torcer a Bravo Murillo por arriba. Y ahí está, sencillo, silencioso, gritando al que le quiera mirar.
 
Un cartel con una simple frase, en el centro físico del uno de los edificios que hay entre el inicio de Raimundo Fernández Villaverde y Bravo Murillo. Un cartel como aquellos famosos, anónimos, que alguien ponía en Tenerife para que los conductores de la autopista los leyeran cada día.

TODO VA A IR BIEN

Cuatro Caminos es para mí un icono del pueblo, de lo castizo, de lo obrero, de la gente (mira si Madrid era pequeño, que el primer metro comunicaba Sol con Cuatro Caminos que estaba en las afueras, decían mi madre y mi abuela)
 
Todo va a salir bien. Cuando eres pequeña siempre hay (o debería haber) alguien que en medio de la desesperación, te coja, te mire a los ojos, te diga que TODO VA A IR BIEN, y te abrace.
 
De mayores también. Hay gente que paga por ésto. Hay gente que cobra por ésto. Los videntes y otros similares ya vislumbraron hace tiempo las ventajas de vender el producto esperanza.
 
Necesitamos una seguridad. Siempre necesitamos seguridad. Deberíamos dárnosla los unos a los otros. TODO VA A IR BIEN.
 
No sé cuántos días lleva puesto el cartel, no más de 15 días y que puede verse desde cualquier parte de la plaza.
 
Alguien lo puso gratis para mí. Alguien lo puso gratis para todo el que pasa. Y quiero agradecerlo aquí, porque después de leerlo...no me cabe duda:
 
TODO VA A IR BIEN


 
 
Editado: foto real de la Glorieta de Cuatro Caminos actualmente con el cartel

viernes, 7 de septiembre de 2012

Recuerdos para guardar (La nena en Riofrío)

Tal día como hoy, hace 4 años, habíamos estado de visita en el Palacio de Riofrío, cerca de Segovia, donde hay cervatillos y demás fauna en libertad.

La nena, que entonces tenía 4 años, y yo, tratábamos de acercarnos de puntillas a uno, que muy listo, iba alejándose discretamente al oir nuestras pisadas...

Mi reina mayor  no soporta la emoción y sale corriendo para tocarle, mientras él, ágil y grácil, con una carrera elegante a pequeños saltitos, huye "semi-despavorido" al grito de ¡¡¡¡BAMBIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!!!!

 
En próximos episodios: más recetas para todos, encima de baratas, ricas-ricas.

lunes, 16 de julio de 2012

Comidas veraniegas (y libertad horaria comercial)

Hasta hace un rato he estado preparando varias comidas fresquitas de verano, de esas que quedan hechas en la nevera, te duran algo más de dos días, y te hacen un favor y gran ilusión cuando llegas de trabajar.

En el salón el santo y la niña grande ven asombrados un programa de televisión, me llaman constantemente -mira mamá, ven- yo que estoy tan agusto abstraida en mis pensamientos mientras cocino. Y es que a veces nos pasa ¿no os pasa? que las cosas no son tan buenas si no las estás compartiendo con los tuyos. Todos juntos, aunque te aburras, pero juntos.

Esta misma tarde, tras venir de la piscina nos hemos puesto a arreglar collares rotos, usados, a ver si sacábamos alguno entero. La niña chica, que ya tiene poco de bebé, los enredaba. La grande aprovecha y saca su caja de cuentas para hacer sus propias creaciones. Y ahí estamos, las tres, cada una haciendo una cosa diferente, pero juntas bajo el mismo techo. Si estuvieramos separadas, me estarían reclamando todo el rato. Con el santo es igual. Uno puede estar viendo la tele, o leyendo, y el otro chafardeando con el ordenador. Pero uno al lado del otro. Por si acaso uno quiere decir algo. Porque lo mismo se presenta algo que hay que compartir, aunque sea con una mirada. Aunque mientras tanto haya silencio.

Nunca he entendido a esas personas que no quieren acabar en una cafetería junto a su pareja sin hablar ¿acaso no saben cuanta confianza se necesita con alguien para poder estar cómoda con una persona durante horas sin hablar?

Esto no tiene nada que ver con el amor ¿o sí? pero estoy segura que sí con el cariño y con la confianza, y el conocimiento mutuo. A veces las palabras se sustituyen por una mirada rápida que lo dice todo, y que a veces incluso se evita delante de personas para que no se den cuenta, que te diste cuenta. Y tú piensas: no me mires, ya sé lo que estás pensando, no me mires ni esperes que te mire, que se van a enterar que nos hemos enterado...¿complicidad le llaman?

Confianza y complicidad. Casi nada. Eso no está en la fase de enamoramiento puro y duro, el hormonal, el agotador. Porque ahí aún vas buscando clavos que sostengan lo que sientes, y atarlo ¿lo sentirá igual? eso no pasa con los años y con la pareja mayor sentada en una cafetería sin hablarse. Saben exactamente, para bien, para mal y para regular, lo que pasa con el otro, y lo que pueden esperar.

Si a esas alturas del silencio, no saben lo que piensa el otro, entonces creo que sí hay problemas.

Pero mientras tanto yo venía a decir, a propósito de la libertad horaria de los comercios, y sobre las aperturas de todos los domingos y festivos en la comunidad de Madrid, que es una milonga.

Que todos sois (somos) consumidores, que no os creáis la chorrada esa de que van a crear puestos de trabajo: es mentira.

Los trabajadores del comercio que libraban el domingo, ahora lo trabajarán, y se lo darán a librar entre semana. Como ha venido pasando, por ejemplo, en diciembre, cuando se abría todo el mes ¿alguien cubre ese día? no os engañéis, nadie nuevo, lo cubren los compañeros. Y si no hay compañeros, lo cubren otros compañeros, aunque cada uno ya acumule el trabajo de 4 personas.

Que pienses que no vas a levantarte ningún día todos juntos, con tu marido y tus hijas se hace duro, aunque la vena optimista, harto exprimida, te diga que menos mal que conservais el trabajo. Que no pasa nada porque libre un miércoles laboral para mi y que no podamos disfrutar todos al menos de una jornada. No ya un fin de semana. Sólo un día...conciliación familiar empieza a ser ya un concepto fósil...existió, queda algún resto. Aún así, no puedo quejarme, compartimos por lo menos casi todas las tardes con nuestras niñas, no sé durante cuánto tiempo, pero lo hacemos. Sin ir más lejos mi cuñado trabaja a turnos, y a veces tampoco libra durante días, y si el turno es de mañana mientras sus hijas están en el colegio...vale, pero si trabaja toda la tarde, mientras mi hermana tras su trabajo carga con todo para verse a las 00.00...pues eso.

Hoy tuvimos suerte. Y sin contar ayer con este domingo especial, al final se apiadaron y le llamaron para cambiar el turno, y que librara hoy el santo.

Crisis es cuando un domingo inesperado, sin visos de ser disfrutado con tu pareja y tus hijas, se transforma en un día largo, aprovechado, en el que estáis literalmente juntos y pegados, aunque sea haciendo cada uno lo suyo, o hasta para aburrirse.

Y tú, completamente gilipollas y ajena al sistema, te sientes hasta feliz, e inmensamente rica.

Venga, va. La receta:

He hecho Salmorejo y Ensalada de judías blancas:

El salmorejo rapidito porque era de tomate natural de lata:

-Una lata de tomate natural entero pelado (yo tiro el caldo, que sabe a conservante)
-Un poco de pan reposado, y si no hay, reciente.
-Un diente de ajo. Quitar el brote para que no repita
-Sal y aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Triturar todo bien finito en la batidora. Yo lo sirvo con huevo duro y jamón picado ¡delicioso! Con un huevo por persona, y bien de jamón, nosotros lo tomamos en verano como plato único (los adultos)

Y ahora la ensalada de judías blancas:


-Un bote de alubias blancas cocidas
-Un pimiento pequeño verde picado en trozos pequeños
-Media cebolleta picada igual
-2 latas de atún (o palitos de cangrejo, o anchoas)
-1 latita de maiz
-2 tomates picados en trocitos
-un puñado de pepinilos en vinagre picado en rodajitas
-Sal, AOVE y vinagre

Mezclar todo y dejar reposar para que se mezclen los sabores. También es plato único si le ponemos más proteina (atún, caballa, cangrejo, huevo, anchoas....)

Y nada más (ni menos)

Y que si podéis, evitad comprar en domingo. De verdad, que no estáis haciendo ningún favor ni a la economía, ni a las familias.

Abrazos apretaos

lunes, 25 de junio de 2012

Magdalenas con problemas



Madrileños, madrileñas y vecinos aledaños: el miércoles día 27 de junio en la cafetería del hotel NH Alcalá (C. Alcalá, 66) a las 19.30 horas presentará su libro Magdalenas con problemas y luego los firmará (y dará abrazos) la autora, la princesa de la blogosfera: La princesa del guisante.

Yo haré todo lo posible por ir, pero no está seguro. Pero no quería dejar pasar la oportunidad de recomendaros que vayáis a ver a esta gran mujer vosotros si podéis.

¡Suerte Princesa!

martes, 19 de junio de 2012

La luz entre la caca I (o ¡mierda para la crisis!)

A veces, de entre la caca, la luz aún en un tímido rayo se abre paso.
Barro por los diales frenética a las 8.45 de la mañana por Guzmán el Bueno...crisis...prima...más de 700 puntos...rescate. Ya ni del paro hablan. Y entre la caca, él. Macaco y Puerto Presente.

Si el mundo está roto, tu carcajada me pone en pie.



Inauguro etiqueta La luz entre la caca. Para traer aquí aquello que si nos descuidamos, nos roban también. ¡Ojo avizor! Hay que estar pendientes.

Publicaré cualquier aportación a esta etiqueta.

¡Besos repetidos de abuelilla en la mejilla para todos!

miércoles, 6 de junio de 2012

Últimas lecturas


De esta sí que sí, ya no hago más pereza y cuento las últimas lecturas que he hecho a trancas y barrancas unos minutos antes de dormir como si me quedara inconsciente:


Cómo robar un furgón blindado de Ian Levinson. Cuando le leí el argumento al santo me dijo que parecía una película de Guy Ritchie Lenguaje sencillo, reflexiones sobre nuestra sociedad actual que te golpean por la sencillez con la que aparecen en labios de sus tres protagonistas, que no están excluidos socialmente pero están en el borde ¿O ya lo han traspasado? Muy divertido en la forma, triste en el fondo y con un contradictorio final feliz: todo depende del cristal con que se miren las cosas. El título no es una metáfora, realmente termina explicando cómo robar un furgón blindado.

Mi familia y otros animales, de Gerard Durrell. Una recomendación de Molinos aquí. Realmente divertido, situaciones tan absurdas (y parece que reales) que a veces rozan la inverosimilitud de la vida en Corfú de mediados del siglo XX...El único fallo que le veo al libro es que su autor es (y era ya de niño) un gran amante de los animales, por lo que hay que pagar un pequeño peaje a través de sus intensas descripciones sobre ellos. Pero ya digo que pequeño peaje el de los bichos, la sensación general que te deja el libro es muy buena. 
La elegancia del erizo de Muriel Barbery. Un libro que me despertaba una intensa curiosidad. Por un lado una amiga que considero muy afín a mí, Pluvisca, compartía en su blog fragmentos de dicho libro que me parecían muy bonitos. Por otro, otra vez Molinos, con la que me identifico en muchas opiniones y manera de ver la vida, que lo lanza a la pira. Expectación máxima, claro, tenía que leerlo sí o sí.
Lo dejé a las pocas páginas. Le dí una oportunidad. La autora es filósofa y/o profesora de filosofía y traslada tooodo su saber y opinión sobre el mundo y sus cuitas a dos personajes absolutamente repelentes desde que comienza el libro: una niña superdotada que ha decidido suicidarse (por cierto, el día de mi cumpleaños, la muy perra) visto que el mundo y sus habitantes no podemos aportarle más; y una portera ultracultivada que finge ser una analfabeta maloliente a coliflor porque es lo que la sociedad espera de ella ¿¿?? ¿Y son así de inteligentes las dos? Mal empezamos. El lenguaje es rebuscado y cursi, preciosista que agota. Las reflexiones no digo que no sean buenas, pero hay demasiadas por milímetro cuadrado. Insiste mucho en lo guay que es leer y la gente que lee. Metalibro que habla de más libros.
Creo que sería soportable (digo creo) si la autora hubiese respirado al escribir: hay oraciones no complejas....complejísimas, sin apenas puntuación, con decenas de subordinadas que hacían algunos párrafos incomprensibles.
Me recordó a Eyes Wide Shut, la película de Kubrik de montaje póstumo (quiero decir, que la rodó él, pero palmó antes de hacer el montaje, o sea, que lo hicieron otros) y protagonizada por el entonces matrimonio Cruise-Kidman (Inciso: muy morboso verles también como matrimonio en la pantalla) La película por partes, fotograma a fotograma era también muy cuidada, estupenda. La globalidad era una caca. Otro inciso: la escena absolutamente prescindible de Kidman haciendo pis con Cruise en el baño, en el que ella coge papel y se seca el pepe...se me ha quedado grabaíta para siempre...
Pues a eso me recordó este libro. Pero no soy justa, al menos la película la vi entera, y este libro no pude con él. Tal vez no fuera mi momento para leerlo, estoy segura que esto a pequeñas dosis, y más tranquilamente debe enseñar algo. Mi vida ahora mismo es un remolino, vertiginoso a la par que bonito, pero sobre todo práctico, con poco tiempo para la vida contemplativa. Ya llegará el momento. Por ahora me sigo conformando con las cucharadas que me da Pluvisca adornadas con su siempre excelente selección de imágenes.
Tardes con Marguerite de Marie-Sabine Roger. Me lo recomendó mi bibliotecaria como un soplo de aire fresco entre tanta fealdad de la crisis. Supongo que puse muchas expectativas en él, no está mal pero normalmente me pasa eso cuando te recomiendan algo con mucho entusiasmo. Como en La elegancia del erizo, pero más, hace también mucho "metalibro" o análisis de más libros, del placer y la conveniencia de la lectura. Es un libro facilón, agradable y sencillo. Es cierto que deja buen sabor de boca aunque encuentre similitudes también con La elegancia del erizo en el tema: casi analfabeto (en este caso real) ve la luz de la lectura gracias a una viejecita que conoce en un parque. ¿Cómo se inicia en la lectura? la señora se está quedando ciega, buena oportunidad para que la lean.
Y continuando con los franceses, me he tragado entera, pero enterita la trilogía de los animales:
Los ojos amarillos de los cocodrilos, El vals lento de las tortugas y Las ardillas de Central Park están tristes los lunes de Katherine Pancol. ¡Huid! ¡No comencéis a leerlos, u os engancharán como los culebrones! Yo no digo que sea ni bueno, ni malo, ni todo lo contrario. Yo sólo digo que sin haber leído más de esta escritora, creo que lo hace realmente bien, pero tal vez debería dejar de tomar lo que tome cuando escribe y se le vaya la pinza con:
1. La familia de la que proviene Shirley (yo no daba crédito, una cosa son las licencias literarias y otra que te den ganas de cerrar el libro y hacerle una pedorreta)
2. Que alguien se muera entre las fauces de un cocodrilo (vale, no parece ser anormal en determinados paises, pero....que el gilipollas de tu ex-marido acabe entre sus fauces alcoholizado y después de haberse gastado todos los ahorros de su novia-amante y su ex-mujer...vale, a lo mejor no es tan inverosímil)
3. El bebé supercalifragilisticoespialidoso superdotadísimo. Sin palabras, es indescriptible. Aquí la autora se debió fumar un porro de tripis y orégano por lo menos. Ya sólo por criticar esta ida de olla merece la pena tragarse los tres tomos.
4. La hermana de la protagonista y su final. En dos palabras: a-cojonante.
Lo que más me gusta de estos libros es que la autora se ha currado tanto, pero tanto los personajes (además hace autometaanálisis, como el resto de franceses que he leido este año) que se le ha ido como digo la pinza con el argumento. Me gusta el optimismo y el sentido de la vida que desborda tanta desgracia y aventura ¡qué vida tan intensa, ni en Cabot Cove había tanto movimiento!
En fin, que me han entretenido, pero francamente, no son de mis releibles.
Ahora me he cruzado el charco y estoy en plena matanza en Holcomb con A Sangre Fría de Truman Capote.
Cómo me gusta este muchacho...
Desayuno con diamantes y otros relatos de Truman Capote: Desayuno con diamantes no me ha gustado especialmente, pero sí los relatos que acompañaban a la edición. Me gustaron muchísimo. No os puedo decir qué edición es, porque es de la biblioteca, pero la buscaré si a alguien le interesa.
Nota mental para otros post: la foto del facebook y su relación con la foto de los autores que publican hace 2 años en la contraportada de sus libros ¿Por qué habiendo nacido 15 años antes que tú, parecen 20 años más jóvenes que tú ahora?
Nota mental 2 ¿ Por qué sólo se me ocurren notas mentales e ideas para post cuando hablo de libros?)