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domingo, 22 de mayo de 2011

La chiquitita más grande (y trucos para adelgazar con ensaladas y caminar)

20.15 en el baño grande. La nena sujeta en su regazo a la bebé, que ya ha cumplido 4 meses y la encanta el baño con su hermana. Se deja bañar muy bien y empuja con su pie, y mucho salero (¡buena es!) una pelota del baño.

-¡Ole la chiquitita, que chica tan grande, muy bien!-se me escapa. Rápido al quite, añado para su hermana mayor:
-¡claro que para chica grande su hermana, con 7 añazos ya, que sí que es una chica grande, grande!

Y su hermana grande, mi nena, bonita por dentro y por fuera, mueve la cabeza condescendiente con su "vieja" y susurra a su hermana:

-Pero tú no te preocupes bebé, que aunque seas la más chiquitita, eres la más grande para nosotros.

Tampoco nos vamos a engañar. Por esta casa corren pelusas del tamaño de bolas del desierto que iré desmenuzando (en el blog y en la vida diaria) como buenamente pueda.


Hace ya algunos días que no pongo de comer por aquí, pero comer comemos ¿eh? Eso sí, sano, sanito. Bueno, el fin de semana pecamos un poco más. Pese a eso voy perdiendo unos 300 gramos por semana, poquito a poco, que dicen que es la mejor manera de no recuperarlo.

¿El truco? Comer y cenar siempre de primero un plato grande de verdura de hoja, o ensalada, y después el segundo. Estaremos tan llenos que comeremos menos del segundo, que puede ser cualquier cosa, yo ni peso, ni evito alimentos en general (salvo fritos o cosas muy grasas). Me he dado cuenta que los hidratos de carbono llaman a más hidratos de carbono. Cuando no como verdura o ensalada, no consigo saciarme, y enseguida tengo hambre otra vez.

Y el truco del almendruco además de esto...pues es lo de siempre, gastar más calorías de las que se ingresan. Estoy caminando casi todos los días entre cuarenta minutos y una hora a buen ritmo. O sea, que vuelvo sudando. Estoy más ágil, enganchada a este pequeño deporte, y sobre todo, viendo resultados sin pasar hambre.



Como comemos más ensaladas que nunca, y no queremos aburrirnos ni aborrecerlas, nos estamos haciendo unos expertos sibaritas en nuevas combinaciones de ensaladas variadas. La imaginación al poder. Iré poniéndolas poco a poco. La de la foto es una Ensalada de Escarola con naranja y nueces. La escarola nos encanta, aunque tiende a amargar. Lo mejor para ello es ponerla siempre con algo dulce, en este caso la naranja cortada a trocitos y unas nueces. La aliñamos con sal, el zumo de dos naranjas más y aceite de oliva virgen extra. Ese día el acompañamiento eran empanadillas de pisto (el bote de fritada del Mercadona a 0,99 sin conservantes, es un gran invento) con atún. Rellenamos las obleas  con la mezcla de pisto, atún y huevo cocido (ojo con las obleas que llevan manteca de cerdo, y cada una son 99 calorías para los que las contáis), las pintamos con huevo batido y las horneamos fuerte unos minutos

Y entre tanto aquí seguimos, en la gran tarea de hacer a nuestras "chiquititas" más grandes, y hacer a la más grande (o sea, yo) un poco más chiquitita (digo....delgadita)

martes, 12 de abril de 2011

Olimpiadas maternales (y como adelgazar comiendo rico rico y equilibrado)

No entro en mi ropa de pre-premamá. No quiero comprarme ropa ahora mismo porque supongo que adelgazaré, aunque no me va a quedar más remedio. La dieta estricta cuando amamantas no es una opción, aunque sí comer sano, así que sigo con la sección Privación que no dieta o Ponerse a Plan ligerito.

Todo ello acompañado de ejercicio ¡como no! que no hay que olvidar que el cuerpo es como una cuenta de ahorro: si entra y no sale, engorda sin remedio (gracias Dra. Jomeini)

Tener una segunda hija facilita las cosas, y tengo varias pruebas deportivas que superar cada día, a saber:

  •  Escaloning. Sube y baja a pulso el carricolo por los 6 escalones del portal. Ideal para los brazos. Para que el ejercicio sea completo, se recomienda no practicar el Vecining, es decir, el vecino o vecina que te ayuda agarrando del otro lado. Para ejercitar las piernas (y no partirse más la espalda) se puede practicar el levantamiento de pesas, es decir, levantar el carricolo en volandas para salvar los escalones. Hacerlo con el cestillo de abajo lleno de compra que prometiste NO COMPRAR para no cargarte el cestillo de nuevo, incrementa la quema de calorías.
  • Ascensorin averiating. Lo mismo que lo anterior, pero con las dos plantas+escalones del portal
  • Gimkana mañanera. Se trata de, levantádote a la hora que sea, es indiferente, se llegue siempre en las tres últimas posiciones al colegio de la nena mayor. Consiste en las siguientes pruebas que pueden variar en su orden cada mañana sin previo aviso:
                   Teting de madrugada y en algún rato imprevisible antes de salir hacia el cole. Seguir poniendo el despertador cada día. Es posible que alguno de estos días cumpla su función de despertarte en lugar de pillarte levantando pesas tratando de que la bebé suelte el gas...
                   Pañaling de madrugada, antes de salir hacia el cole, y tal vez en algún otro rato imprevisible antes de salir hacia el cole.
                   En busca del tesoro: Búsqueda cada mañana de algo que es imprescindible para el cole y que por más que quieras dejar planificado y organizado el día de antes, siempre sorprende con su desaparición al día siguiente: un cuaderno especial, los deberes, la mochila, la gorra, el abrigo.
                    Discusing: Variante de la anterior, sólo que incluye lucha dialéctica con la nena mayor: la gorra nueva, no la mugrosa, el abrigo de diario, no el bueno. No, ese cuento no que tiene mecanismo y sonido y siempre lo traes roto. No, no puedes llevar las punteras de gimnasia rítmica puestas al cole.
                    Ayuning: Dependiendo de todos los anteriores, es posible que algún día se practique hasta que puedas volver de la carrera al cole. Lo importante es que las niñas hayan practicado bien el desayuning.
                    1000 m. lisos: O como cubrir en 4 minutos y 30 segundos un trayecto que a buen paso lleva 10 minutos. Que sea sobre ruedas a ti te da igual, porque son las del carricolo y las de la mochila de la nena. Hay varias marcas por el camino. Si las dos mamás que tienen 3 niños de tu calle, van por detrás de ti, la cosa va bien como todos los días. Si van por delante de ti, ellas que siempre son las últimas, vas retrasada de pelotas.
                     Marujing: Si al final tuviste desayuning, caminar a buen ritmo de 60 a 90 minutos con otras mamás preocupadas por su figura salud.
                     
  • Re-1000 m. lisos. A toda leche los que te toca correr hasta casa si se despierta la bebé con ganas de practicar teting.
  • Gimkana casera. Tras diversos tetings (recordamos que por lo visto, quema muchíiiiisimas calorías), pañalings, sonrisas y pedorretas varias (que no adelgazan, pero iluminan la piel) es posible pero no probable que la bebé quiera echarse una reconfortante siesta mañanera. Habrá un tiempo máximo de 2 horas y un tiempo mínimo de 2 minutos para estirar las camas, pasar aspiradora y eliminar así a diario las pelusas de la perra, quitar lavaplatos, poner lavaplatos, quitar y tender y poner la lavadora número 250 de la semana, ordenar pingos varios
  • Tiro al  del carro: Acordarse de sacar al pobre animal peludo. Bajar a pulso de nuevo el carro por los escalones del portal mientras con la otra mano se sujeta al bicho peludo que tira como un caballo mientras tratas de no gritar como una posesa y mientras te acuerdas del encantador de perros que tan fácil parece que le sale. Visualizar y creerte que la perra te va a obedecer esta vez y permanecerá a tu lado mientras ella corre y termina la correa extensible desencajándote el brazo.
  • Planching ¿planching? ¿qué es planching? Pasamos del planching, ya le preguntaremos al santo que es, y si eso, que lo practique, que dicen que es muy bueno para biceps y triceps.
No hay que descuidar la dieta como decía con semejantes ejercicios diarios. La ensalada de la foto es mía, copiada del blog de Carmen que pone estupendo de comer, especialista sobre todo en ensaladas con frutas ( y dulces y repostería, pero de eso NO vamos a hablar).

Ensalada de judías, la foto es mía y es una variante de la de Carmen. Ésta lleva:

Judías verdes redondas hervidas, rodeada de tomatitos cherry que se pueden presentar cortados o enteros si os gusta como se rompen en la boca. Yo rehogué unas setas cortadas con ajo en una sartén y las añadí por encima. Se puede completar con aros de cebolleta. Como yo no tenía, probé con aros de puerro bien lavados y así en crudo, y quedó riquísimo. Aliñar con sal,  y si se tiene, crema de vinagre o de módena y aceite de oliva virgen extra.

Es un plato ligero y que ya lleva ciertas calorías por las judías verdes (aunque no muchas, y siempre serán mejores que otras que provengan de fritos y similares) como no lleva proteínas, de segundo podemos acompañarlo de un revuelto de morcilla. A saber. He decidido que la morcilla casi no engorda (es sangre y arroz, o cebolla)...si no la fríes, así que se coge una buena morcilla de Burgos de arroz, y 3 huevos (para dos personas) y piñones (opcionales)

Le quitamos la piel a la morcilla y la deshacemos en la sartén con una pizca de aceite, solo un poquito. Rehogaremos unos piñones si tenemos. Le damos unas vueltas con la morcilla para que se haga bien toda la sangre, y le añadimos los huevos apenas batidos en el último momento justo para comer. Remover y si es vitro, apagar ya para que se termine de hacer y no quede ni baboso, ni seco. Servir inmediatamente. Es delicioso, aunque la foto no sea muy afortunada...



¡Buen martes y mucha felicidad!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Toxoplasmosis, atún y otros (o cosas raras durante el embarazo)




¿Qué es toxoplasmosis dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul?



¿Qué es toxoplasmosis? ¿y tú me lo preguntas?



Toxoplasmosis...eres tú:






Yo no digo que esta belleza tenga toxoplasmosis, pero sí es el máximo representante de lo que debe privarse una embarazada que no está inmunizada contra esta enfermedad, levísima en cualquier persona, pero muy grave para un feto en formación si la madre se contagia durante la gestación (y perdón por mal-usar a Bécquer para esto)

Nos prohiben tomar carnes crudas, o en su defecto, curadas como jamones o embutidos. Tampoc nada que haya estado en contacto con tierra sin un previo lavado especial. Por ejemplo, durante las vacaciones no he podido comer ensaladas fuera de casa, porque no llevaba el lavado en agua con un par de gotas de lejía, o tratamiento similar (que ahora se vende específicamente)
Los expertos no se ponen de acuerdo en si congelar estos productos curados mata el posible bicho o no. Y digo posible, porque muchos otros no creen que sea probable que te infectes durante el embarazo, y menos a través de un gato casero que no sale nunca (sí, también hay que tener cuidado con los gatos y sus deposiciones)
En 35 años (los míos) nunca me he contagiado de toxoplasmosis, lo cual me permitiría en este estado comer de todo. Pese a vivir en un pueblo. En contacto permanente con tierra de todo tipo, en las uñas, en la boca. Pese a comer moras directamente de la zarza. Pese a vivir con una media de 3 ó 4 gatos en nuestro patio, con tierra también y de comer toda la vida embutidos, jamón, lechugas y demás verduras crudas sin lavar con lejía. Pese a vivir después en piso con gatos también, que hacían deposiciones en una caja que yo misma limpiaba. Pese a comer los filetes de ternera semicrudos, además de meterle mano a la carne picada cruda y el huevo crudo con el "arreglo" de antes de hacer las albóndigas.
Es probable entonces que no me vaya a contagiar en estos 9 meses. Ojalá fuera más valiente para tener en cuenta este historial...pero no lo soy, y sigo escrupulosamente todas las indicaciones y "porsiacas".
Que digo yo ¿por qué no nos vacunan contra la toxoplasmosis cuando nos vacunan de la rubeóla?
Pero...¿a cuento de qué viene todo esto? Divago, para no variar. He pensado que de las rarezas y manías durante este embarazo se encuentra la "Semana de...."
¿Qué es la Semana de...? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul....

Pues a modo ECI, cosas que me pide el cuerpo (llámense antojos, o lo que sea) y que me hacen embutirme de lo que toca en esa semana. Por ejemplo. Desde las primeras semanas de embarazo me apetecen muchísimo anchoas y pescados azules en general. Así que tengo el congelador siempre lleno de latillas, porque al principio sobre todo, comí muchísimas. Después, aprovechando la temporada, llegó la semana del atún. Comimos atún de todas las maneras: en tomate, de lata en ensalada, a la plancha, con macarrones.

También tuve la semana de los encurtidos, sobre todo cuando más nauseas tenía, y que afortunadamente, sin fallar, se fueron a las 14 semanas. Debí comer unos 5 ó 6 botes de pepinillos en vinagre. Mi santo me dijo que por lo visto se retienen muchos líquidos y me contuve...
En realidad estos "antojos" no me duran una semana justo, sino que se extienden en el tiempo. El cuerpo me pide más huevos de lo razonable, así que cuando tocan ¡es fiesta!
Pero toda esta perorata sólo sirve para presentar mi receta de hoy, aptísima para dietas y que mejora cualquier "plancha"
Pues resulta que tenía yo unos lomos de atún (¿o tal vez era bonito?) hermosísimos. Y los iba a hacer de nuevo a la plancha, con una ensaladita de cangrejo.








Qué soso ¿no? Otra vez atún a la plancha. Así que lo vestí de fiesta.



La ensalada ya estaba hecha: lechuga (lavada con lejía ¡ar!), tomate en medias rodajas, muy finas, y unos palitos de cangrejo cortados.


Se me ocurrió acompañar el atún con una cuasi-reducción de cebolla con Pedro Ximénez, así que corté 2 cebollas finitas y las puse a pochar muy lentamente (es la parte más larga del plato, pero merece la pena el esfuerzo, para éste y para muchos otros) Es importante que la cebolla poche, pero no quede crujiente. Una vez pochada le añadimos un vasito de Pedro Ximénez, o en su defecto, un moscatel que ande por casa. Dejamos que reduzca unos minutos y evapore el alcohol. Normalmente el siguiente paso es pasarlo todo por el chino (¡no turmix!) y nos quedará un caramelo de cebolla delicioso, normalmente ideal para acompañar Foie, o tabla de quesos de untar, muy lucido.



Esta vez yo hice la reducción sin pasarla por el chino: quería la cebolla entera, y así la dejé.

Iba a servirla al lado del atún que ya estaba haciendo a la plancha con una gota de aceite de oliva virgen extra (a partir de ahora AOVE) muy caliente: un minuto por una cara, sin sal, y 10 segundos cuando les demos la vuelta, y aprovechemos para ponerles la sal justo antes de sacarlos para que no nos queden secos.



Y así lo iba a presentar, cebolla junto a atún, y la ensalada al centro para compartir, cuando recordé unos moldes para emplatar que habíamos comprado hacía ya meses, y aún yo no había utilizado.




De esta manera fui colocando los ingredientes que ya tenía preparados: una capa de ensalada, cortada finita y aliñada (AOVE, vinagre de jerez y sal), una capa de cebolla en reducción de vino, varios trozos-filetes de atún a la plancha y otra capa de cebolla. En la foto anterior el molde es cuadrado, y el resultado final es redondo...porque tengo de las dos formas, y probé con ambas. Para mi gusto quedó mucho más vistoso en redondo.



Ya lo véis: fácil, sano, bonito (nunca mejor dicho), aparente y apañao. Me faltaron los chorritos y las goticas esas que les ponen los chefs....pero no se me ocurrió con qué ¡Tal vez la próxima vez guarde un poquito del líquido de la reducción para hacerlo!

Y esto es todo de comer por hoy. Otras cosas "raras" que me están pasando son "la costilla flotante o el aro de sujetador fantasma"...pero eso es otra historia, para otra receta facilona (pero no tan de dieta)

Y lo mejor, es que mi jamoncita cada vez se hace notar más: sigue despertándose antes que yo, dando gloriosas patadas, y avisando que quiere desayunaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!!

¡Muchos besos para todos!

sábado, 19 de septiembre de 2009

Enseñarás a comer (o comer de todo y ¡dando gracias!)


Mi hermana, menor que yo, fue mamá antes, así que eso que gané en cuanto a dudas. Y recuerdo que cuando mi niña era pequeñita, y yo le iba introduciendo nuevos alimentos (con cuentagotas, ya sabéis que precavidos son los pediatras ahora con las alergias e intolerancias) mi hermana me decía:

-No olvides que tendemos a no darles lo que no nos gusta a nosotras mismas, y tienen que comer de todo.

¡Era verdad! Sin querer ya en sus purés yo estaba evitando todo aquello con lo que no estaba familiarizada, o no me gustaba...calabaza (no me gusta el dulzor en las comidas saladas) y otras. Bueno, reconozco que no he llegado a darle remolacha jamás (ver gilipolleces al respecto aquí) pero sí me hizo reflexionar en su momento sobre como condiciona la educación de nuestros hijos (comidas incluidas) nuestras propias convicciones culturales. Puede parecer una perogrullada, pero ya sólo con la gastronomía, imaginad, si sólo te voy a enseñar lo que a mí me gusta...que limitaíto va a ser tu mundo, hija mía.

Son esas frases "básicas" en la vida, al menos en la mía. Esas frases dichas por alguien especial, en un momento concreto, que suponen un punto de inflexión en tu mundo y tu manera de ver las cosas respecto a algo. Quiero decir, que ésto me lo dice sin tener yo hijos, y a otra cosa, mariposa.


Infinitas veces nos hace falta el contexto para entender bien las cosas, la empatía práctica será cientocincuentamillonesdeveces más eficaz (e inesperada, y automática e inconsciente) que la empatía teórica, forzada y políticamente correcta.

Desde entonces, en el caso que nos ocupa ahora, que es la comida, intento hacer el esfuerzo y mirar los productos que jamás compraría para mí, y aunque siempre trato de hacerle platos "de niño" (con deliciosas calorías que les hacen falta), también le pongo una muestrecita de todo lo que "no suelen comer los niños" ensalada, setas, verduras no tan infantiles etc ¿cómo si no hubiéramos descubierto que adora el pulpo? Ya digo, siempre una pequeña muestra testimonial en su plato. Siempre la digo que intentaré si no le gusta, ponérselo menos veces, pero lo tiene que probar. Y así también ha descubierto que no le importa comer calabacín a la plancha porque "no sabe casi a nada, máaama"

¿Y por qué todo esto, hoy? Pues por hablar de mi hermana, en primer lugar, que me hizo con esta frase de "maestra de vida" y porque además pronto trabajará en lo que quiere trabajar (sólo 10 puestos para el gran día) y está en mi pensamiento todo el rato, y en el momento que me llame para decirme ¡por fin llegó!

Y porque en este blog tan chulo, encontré este poema de la Madre Teresa sobre los hijos que me ha parecido precioso:

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.


Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.
Madre Teresa de Calculta


Dulces sueños.
Por cierto, hoy cenamos Sepia a la plancha (con ali-oli, por supuesto, que para eso me monto en la bici elíptica) ensalada de canónigos con ajito, aceitunas negras picaditas, tomate y anchoa con un Lambrusquito Caviccioli rico rico (dado que no hay churumbel en mi barriguita ¡cachis!).
¡¡Para que luego digan que la privación no sabe buena!!

jueves, 17 de septiembre de 2009

Hamburguesa sin pan (ni falta que le hace...y sigo pedaleando)


Esta es la bici (parecida, la mía es más baratilla y de andar por casa) que me he comprado. Sudo cual gorrina aún pretendiendo hacerlo suave. Esto marcha.

He pensado añadir una nueva etiqueta a los post para cuando necesite recordar ideas de comidas ricas, y que no sean ni muy elaboradas, ni ultracalóricas para épocas de privación. Así que utilizaré esa etiqueta "Privación que no dieta" en post que contengan este tipo de recetas ricas pero sanas. Ah, y muy importante...casi todas respetarán el principio de la dieta disociada, es decir, sobre todo no mezclar en la misma comida hidratos de carbono (pan, patatas, pasta, arroz etc) con proteinas (huevo, pescado, carne) Esto no significa que haya que eliminar los carbohidratos de la dieta, es sólo que hay que comerlos en otro momento, y acompañar las proteinas con ensaladas, verduras o frutas (snif, adiós tortilla de patata, hola melón con jamón)




La verdad es que de plancha parece que te hartas rápido (sí, de ambas, de la de ropa y de la de comer) pero tenemos que contar que sabores hay cientos, y eso es lo que tenemos que explotar. Hoy por ejemplo hemos cenado Mero a la plancha (jugosísimo) con espárragos verdes y setas blancas de bandeja, todo a la plancha también. Los espárragos buenos, además nos encantan, pero os aseguro que las sencillas setas con este pescado era todo un placer al paladar (vamos, que estaba bueno que te cagas)

Pero hoy iba a poner además mi última invención: Hamburguesa sin pan...y os aseguro que no eché de menos ni por un momento ni el pan, ni las patatas fritas...Tengo foto, así que la pongo que asín me explicoteo mejor:







Este día llevaba de acompañamiento brócoli...porque estaba en la nevera y había que gastarla, y le vino de perlas, pero vamos, que se le puede poner un poquito de ensalada.


Y la hamburguesa que veis, no lleva más que lo que se ve:


-Una capa de setas grandes a la plancha. Al gusto, ¡generosos!

-Una capa de tomate fresco cortado finito ¿qué tal un poco de orégano? se me está ocurriendo ahora...

-El filete a la plancha de carne picada de ternera, o pollo, o cabra o avestruz, lo que os salga de...la nevera

-Otra capa de tomate cortadito

-Y terminamos con otra capa de setas a la plancha


Aplastad bien con la paleta en el plato, y os recomiendo al comer, cortar trocito que tengan todos los ingredientes ("El bocado perfecto" de Barbra Streisand en la peli El Amor Tiene Dos Caras)


Ya me contaréis...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Pisto sin pan (y me he compradounabicieliptica)



¡Cómo me gusta el pisto! Y es que va con todo...pisto con huevos, o para hundir un buen bacalao, o atún ¡¡hummmm!! o con una simple barra de pan.
La foto ha sido cedida, como otras veces que no es mía, por San Google, así que si la ve su amo y le molesta, por favor, que me lo diga y ya la estoy quitando o nombrando autor, a elegir.



Ayer hice el mejor pisto de mi vida. Que sí, a lo mejor suena subidito, pero visto el que yo hacía, y el que ya por fin, he copiado literalmente de mi madre...vamos, que no hay color.


Tradicionalmente yo hacía el pisto poniéndolo todo a cocinar a la vez (ojo, que no está malo). Definiendo "todo":


-2 kg de tomates maduros (o de bote)

-2 cebollas importantes

-3 dientes de ajo
-Un calabacín hermoso o dos pequeños
-Una berenjena buena

-Un pimiento verde

-Un pimiento rojo

Yo antes lo rehogaba todo cortadito, en aceite de oliva, y por último le añadía el tomate (y una cucharadita de bicarbonato para eliminar la acidez, o también azúcar, pero a mí no me gusta tanto) y ¡hala!, a cocer despacito una horita larga.

Como decía, quedaba todo más o menos homogéneo (y más si le pasas la turmix o el pasapurés, claro) y todo deshecho, y el calabacín ni le ves.

En verano, en casa de mi madre volví a comer su idolatrado pisto...y sus trocitos impolutos de calabacín, pimiento y berenjena


-¿Cómo es que no se te deshacen máaaama?



-Porque primero frío el tomate y la cebolla, y cuando ya está hechito, le añado todo lo demás, cierro la olla exprés y que se termine en unos minutitos.


Pues no tiene más, este es el truco del pisto de mi madre. Y sin desdeñar además que se conservan mejor las vitaminas de las verduras que hemos añadido en los últimos minutos.

Delicioso. Y bastante consolador cuando una se está privando de un montón de cosas elaboradas y riquísimas. Hoy la pechuga a la plancha con el pisto se bastaba y se sobraba para saciarme. La verdad es que hambre no paso, ni siquiera entre horas porque como fruta, pero sí ansiedad y ganas de guarrerías...

Lástima de pan con el pisto....(sólo tomo pan en el desayuno) pero bueno, como decía en el título, me he comprado la bici elíptica que ha puesto el Carreflús de oferta. Aunque mi cuñada, pesá como ella sola y voluntariosa ¡eso sí! que lleva dos años la tía sin faltar mínimo 3 veces por semana a su gimnasio, se opone, y dice que la compre buena que esa tiene poco nivel "de sufrimiento" ¡¡¡mira tú que bien, porque yo, que nunca hago nada, con esto voy sobrada!!!
Pues como decía, que muy a su pesar, la he cogido barata...porque no sé cuanto me va a durar el arranque de sudar porque sí, así que, si me porto bien y la rompo porque la saco todo su jugo, estupendo, ya me compraré otra buena-buena. Y si no...más vale dejar una bicicleta elíptica nueva y barata que no cara ¿no?
A ver si mañana cuelgo mi hamburguesa especial sin pan...absolutamente deliciosa.