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jueves, 14 de febrero de 2013

Sopa de Cebolla o menús a un euro (o contigo pan...y cebolla)

Esta mañana de refilón he oido por la radio algunos regalos "originales" para el día de San Valentín. Uno de ellos es algo así como una mezcla de ADN de los dos miembros de la pareja, que sinceramente, no sé como se regala eso como no sea un peine con los pelos de ambos.
La locutora se cachondeaba diciendo que seguro era para colgarlo enmarcado sobre la cama.

Así que pensé enviarle un sms al santo de buena mañana para comunicarle que tenía un original regalo para él, tal y como habían comentado en la radio: había dejando "nuestras mezclas" de ADN a una en el colegio, y a otra en la guardería sin novedad, como cada mañana.

En todo caso lo que sí le he enviado, es como otros días, que esta chica, quería a este chico. A lo que me ha contestado que este chico, quería a esta chica pero mucho, mucho...Sin contar que ayer recibí otro sms más original: Feliz No San Valentín cariño, te quiero ¿no es genial?

Así que visto lo visto, de momento no necesitamos este día para recordarnos que nos queremos: aún no nos ha podido (al menos mucho) la rutina diaria que nos impida mirarnos un segundo a los ojos y recordar el por qué de todas las cosas.

Que conste que me encanta este día ¿eh? que ya lo dije aquí y aquí, que si hay días para cosas de todo tipo, ¿por qué no un día del amor? ¿Es necesario gastarse un dineral?

Claro que no. Nuestros sms hoy no superan el euro. Los 16 globos con forma de corazón que no he podido resistirme a soplar esta mañana para que se los encontrara desde la puerta de casa, hasta dentro de la nevera al llegar del trabajo, casi tampoco. Sólo 1,20 euros...Lo sé, pero es que soy un poco moñas.

Bueno no, ¡mucho! Pero bueno, no tanto como para juntar nuestros pelos, o nuestras babas, o nuestra sangre en un cuadro y colgarlo en el cabecero de la cama aún me falta ¿eh? que con nuestras mochuelillas corriendo por casa, ya tenemos bastante mezcla de ADN.

En todo caso, cariño, hoy, como ayer, y como mañana ¡contigo pan y cebolla! y para celebrarlo os pongo esta receta rica, sencilla y sobre todo barata. Antes de ahora sólo la había comido dos o tres veces, en casa de mi santo, ya que mi padre era cebollófobo y en casa jamás se hizo plato con cebolla...al menos tan evidente.
 
 
Necesitaremos:
 
-2 ó 3 cebollas grandes, o al menos una por persona
-2 ó 3 rebanadas de pan tostado por persona
-1 litro y medio de caldo para cada 4 personas
-Queso en polvo
-Queso mozarella (opcional) o el que haya en casa
-Aceite de oliva y sal
 
Cortar la cebolla en juliana y rehogar con cuidado de pochar sin dorar en exceso, sólo lo justo. Añadir el caldo y dejar dar un hervor. Colocar en una fuente grande para el horno las rebanadas de pan y mojar con las sopas de cebolla. Poner sobre cada rebanada un puñadito de queso mozarella o el que tengamos, y después cubrir todo con queso en polvo para gratinar en el horno unos minutos hasta que el queso esté derretido y doradito.
 
Se sirven muy calientes. Se acaban muy pronto, y se sueña con el próximo día que se volverán a comer ¡me encantan!
 
A la nena no...¡dice que saben a trapo!
 
Pd. En próximos episodios, fabada asturiana, o Cómo acabamos poniéndonos ciegos de Sidra en el único sitio de Gijón donde paramos: en el Lavanderu, famoso hoy por que uno de sus empleados envenenaba a sus compañeros ¡Con foto y todo!

Editado: uno de mis post de San Valentín favoritos
¡Feliz San Valentín a todos!

 
 

domingo, 8 de enero de 2012

El anillo, la colonia, la muñequera, el lomo (o lo hemos vuelto a hacer de nuevo)

En el trabajo de su marido no convenía llevar alianzas ni anillos puestos, para evitar enganches y accidentes que ya se habían visto. Por ello cada vez que en las ocasiones especiales, el descolgaba el anillo de su sitio habitual para llevarlo en su dedo anular derecho, ella sentía ante aquel brillo inusitado un vuelco en el corazón, de nuevo mariposas en el estómago y una sonrisa picarona volvía a su rostro.

Recuerda aquella vez que, adolescentes y él en su papel muy duro a lo Dany Zuko, fingía no escucharla cuando ella, oliendo una muñequera de él, mencionaba lo bien que olía. Para ella el olfato fue siempre su sentido más desarrollado, el que mayores placeres y mayores disgustos también la había provocado.

Por eso, aquella tarde de espaldas a la gran escalera que separaba la calle del local donde quedaba siempre toda la pandilla, supo que él se acercaba, porque el olor de la muñequera le precedía como una señal, como un heraldo. Olía a Crossmen y ella sin mirar supo que él llegaba, y que se había duchado en esa colonia para impresionarla porque, aunque parecía que no la miraba, o no la escuchaba, no dejaba de hacerlo.

Mientras ella se observa al espejo, 20 años después, ve con el rabillo del ojo el anillo colgando del bote friki de colonia de Spiderman, que la nena grande le regaló con todo su amor; cuelga esperando de nuevo otra ocasión para ser lucido. El Lacoste y el Hugo Boss se acabaron justo a tiempo de no poder ser repuestos, pero el sonríe mientras se pone un poquito de "Eau de Spiderman" como aftershave.

También ella sonríe cuando en la balda del supermercado encuentra por casualidad el pack de Crossmen que él usaba en su juventud, y que, éste sí, pueden permitirse ahora que han vuelto, como antes, a disponer sólo de sus dos sueldos, que no es poco. Los Reyes Magos lo encuentran, y lo envuelven cómplices, y él sonríe cuando lo abre y seguro, recuerda aquella muñequera. Mientras su nena grande luce también regalo de Reyes muñequeras de adorno de sus tiempos. Muñecas y muñequeras, de antes, y de ahora.

Y han vuelto a hacerlo, han vuelto al principio. Y aunque tienen menos dinero que antes, son más ricos ahora, porque sólo dejándose llevar por la ilusión de las risas de su casa, ajenas a la crisis, son capaces de abstraerse de los problemas que hacen vomitar, tener insomnio y hacer calenturas en los labios por la incertidumbre.

Volveremos a hacerlo, lo estamos haciendo, como lo hicimos antes.

Hemos vuelto a curar un lomo. ¡Somos incorregibles!





 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Un día de estos…

...voy, y me monto con el santo en uno como éste:





Para ir aquí, que me muero de ganas:



Y dejarnos llevar juntos por los colores,







por los olores…



y más tarde por los sabores:


Me avergüenza decir que no conozco Barcelona, y que antes de visitar la Sagrada Familia, me apetece pasear por las Ramblas y perdernos en la Boquería, y tal vez tomarnos un cafe con grandes amigas.

¿Sería la paletada del siglo traerse la compra de Barcelona a Madrid en el AVE?

¿Experiencias?


Pd. las fotos son del google, algunas seleccionadas para google earth. Pinchando en su foto se ve el autor. Si alguien tiene problemas, las quito.




jueves, 6 de octubre de 2011

El amor y esas cosas no medibles

¡Ay amor!


Si yo te hubiera encontrado a mis 85, en vez de a los 16; cuando tú tuvieras 60, en vez de los 15 que tenías…. ¡también me habría casado contigo!


¡Gracias por estos nueve años de casados!


jueves, 25 de agosto de 2011

Solomillo Ñ con piÑa y champiÑon (y momentos contigo I)

Mientras escribo este post, estoy escuchando esto. Escuchalo si puedes mientras lees. No hace falta mirar.





Llevo muchos días para escribir esta entrada. Mas de los 7 u 8, que por error, di a publicar en lugar de guardar borrador. Quería escribir sobre la película 50 Primeras citas, y sobre una receta, como siempre, pero no encontraba la conexión ¿que tontería verdad?



¿Por qué había de limitarme para escribir mi propio nombre del blog Amor y cocina cotidiana?



Creo que ya conté que mi santo y yo llevamos más de una vida juntos como uña y mugre. El tenía 15 y yo 16 años. Como en la película tuvimos muchas primeras citas, quizá no tan románticas y si tormentosas por la pasión y las hormonas de la adolescencia y también, la seguridad entonces de que no había ni habrá una persona como él para mi, en toda mi vida. Una vez llegue a decirle que podría vivir sin él pese a ser el hombre de mi vida. Porque nada tiene que ver el amor con la vida cotidiana, y a la vez lo tiene que ver todo.



Me sobrevuelan tantos pensamientos en la cabeza, que los voy a escribir tal cual. Sin orden ni concierto y a la buena de dios.



El santo tiene mucha labia, y mucho carisma, mucha pasión y una personalidad arrolladora, que lo envuelve todo. Es el típico Leo que donde entra, se nota que ha entrado. El es fuego, y yo aire, por lo que su calor me hace volar más alto, y mi aire atiza su fuego, y así nos mantenemos siempre ambos, arriba gracias a las propias fuerzas, y a las del otro.



Tenía una motillo el, con mucha personalidad y un ruido característico. Y recuerdo verle a sus 16 años, con el "loro" colgado detrás de la mochila una tarde que nos íbamos todos al campo. Llevaba como buen adolescente, la música puesta, y en la misma cinta alternaba diferentes canciones de tecno o el reciente bacalao de los 90, con Tocata y Fuga de Bach entremedias. Fue aquella demostración de personalidad y de que por encima de sus gustos nadie opinaba, en una época en la que yo me sentía absolutamente sola por lo mismo: a mi también me daba igual lo que opinaran los demás, seguridad imperdonable entre otros adolescentes deseosos de aprobación y de borreguismo y pertenencia al grupo. Había encontrado a la horma de mi zapato.



Para todo.



Ya desde muy jóvenes, y desde que empezamos a entrar en las casas de uno y otro, nos cocinábamos. Y siempre era sorpresa, aunque esto será otro post.

Hemos tenido mucha suerte, porque es muy difícil que se dé la casualidad de que encuentres al hombre, o a la mujer de tu vida, y crezcamos ambos en la misma dirección.


El otro día tenía un par de solomillos de cerdo. Abrí la nevera, a su estilo, tratando de hacerlos con lo que hubiera en ella. Rodajas de piña sobrantes de una lata, y champiñones. Solomillo Ñ pensé yo tontamente.


Rehogué un par de dientes de ajo aplastados en aceite de oliva en la olla. Después dore ambos solomillos por todo su contorno y los reserve en plato aparte.



Rehogué los champiñones laminados en el aceite de la olla, y cuando estuvieron un poco pochados, añadí un chorrete de Pedro Ximénez, aunque vale cualquier vino dulce, o incluso coñac o whisky ¡El caso es alcoholizarlo! Dejé que se evaporara un poquito y añadí las rodajas de piña por persona, dio la casualidad que tocábamos a dos. Ponemos los solomillos enteros por encima y añadimos el jugo de la piña del bote (ha de ser en su jugo, no en almíbar)



Cerré la olla y deje cocer unos 20 minutos una vez hirvió, a fuego medio-bajo. En realidad no necesita mucho, puesto que el solomillo es muy jugoso.



A ambos nos gusta la cocina, cada uno con sus manías, pecadillos y preferencias. La salsa quedo bastante liquida, así que como siempre, complementamos y el la espeso con un pelín de harina, y completo el plato tostando unas almendritas para completarlo.

¿Qué tiene que ver esto con la película?



Pues probablemente nada, y todo. Ya cuando la vimos por primera vez nos sorprendió, porque por el tráiler parecía una comedia romántica con cuatro gags y ya está. Pero no fue así. Dentro del aspecto dramático de la película, tiene un humor delicioso que la hace encantadora, pero como digo, no convirtiéndola en comedia. ¿Cuánto tesón serias capaz de desplegar por conquistar a tu pareja cada día? ¿Y si cada día es el primer día porque no recuerda nada del anterior?



Hace unas semanas zapeando, la volvimos a encontrar. Tiene un final precioso que  voy a desvelar en los próximos párrafos, aunque es predecible. Y es un final que siempre, siempre,  me hace llorar. Sobre todo cuando giro la cabeza y veo que mi santo llora como yo. Desde que somos padres es difícil que salgamos indemnes de telediarios y ciertas escenas.



La música del final de la película, que es el youtube que puse arriba acompaña y expresa muy bien con su letra la felicidad que está en lo cotidiano, sin dar demasiadas vueltas a nada. Es una versión de Somewhere over the rainbow cantada por Israel Kamakawiwo'ole. En Cadena 100 la han descubierto y les debe encantar también, porque la ponen mínimo 2 veces por tarde.


 
Si no quieres leer a partir de ahora no lo hagas, puesto que voy a hablar del final de la peli. Tampoco es destrozo, porque lo que importa es disfrutarla entera de cabo a rabo. Por supuesto el chico no desfallece en una de las conquistas más difíciles que se le pueda presentar a alguien: luchar contra la falta de memoria de la persona de la que te has enamorado ¿Cómo puedes conquistar a alguien que cuando se va a dormir te olvida?



Él lo consigue, con ayuda y con una explicación real: lo que se graba a nivel emocional no tiene que ver nada con el de la cognición o los pensamientos, por lo que, aunque tú no recuerdes el nombre de alguien, si sabes si te gustaba o no te gustaba.



Por supuesto acaban juntos y tienen una hija, a la que ella conoce cada día como si fuera la primera vez.



Y eso es lo que nos hace llorar. En positivo y en negativo.



En negativo porque por más que resumas en un video, o en una historia, no recuerdas la evolución y los logros que va alcanzando tu hija.



En positivo porque ¿Quién no quiere revivir una y otra vez cuando conocimos a nuestros hijos por vez primera?


Ya lo decía yo, que esto no tenía que ver nada con el solomillo….


martes, 23 de agosto de 2011

Sesión de tarde (y gusanitos de Mickey)


Antes no, pero ahora me encanta la sesión infantil del cine.


Porque chillan y aplauden cuando alguien tiene un anhelo, y se supera a sí mismo.


Porque vuelven a aplaudir sin pudor cuando el malo recibe su merecido.

Porque sienten intensamente cada uno de los 90 minutos de la película (incluso los minutos en los que los actores adultos hablan cosas “prescindibles” para la trama infantil, y que es aprovechada intensamente por ellos para…preguntar cosas, pedir agua, pis….)


No prometo que os guste. No soy imparcial. Me he reído, he aplaudido como ella, y hemos salido de un humor excelente del cine.

Iba con mi nena grande, así que nada de lo que acabo de decir es objetivo ¡lo siento!

lunes, 14 de febrero de 2011

Nos ocupamos del mar....

...y tenemos dividida la tarea
él cuida de las olas
yo vigilo las mareas...

También cuidamos la tierra
y también con el trabajo dividido
él troncos, frutos y flores
yo riego lo prohibido

Todas las cosas tratamos
cada uno según es nuestro talante
Yo lo que tiene importancia
Él todo lo que es importante

Es cansado,
por eso al llegar la noche
él descansa a mi lado
Su mano...
...en mi costado

Aún recuerdo, cuando novios, y llegaba la noche y teníamos que despedirnos, en vez de buscar el costado del otro. No lo recuerdo con nostalgia.

Ahora cada día, es un día de alegría. Lo último que siento al dormir, y lo primero al despertar.



Perdón a Javier Krahe y a Alberto Pérez por esta pequeña "adaptación" de la letra de la canción más hermosa de la pareja que jamás se haya escrito....

domingo, 26 de diciembre de 2010

15 ó 40 (O cómo curar un lomo)

Aquí sigo. Creo que lo que mejor describe como me siento desde hace dos días, es esta foto:





De todas formas, este león marino al menos tiene pinta de dormir...cosa que yo no hago, creo, más que en tramos de 45 minutos, tal vez una hora ¡estoy cansada! Al menos ya tengo vacaciones, y no tengo que ir a trabajar, lo cual es un gran alivio, además de no tener que madrugar para llevar al cole a la nena ¡bien!
La navidad me trajo unas piernas como troncos, pero no me quejo. Eran una cosa así más o menos, con tobillos completamente invisibles:


hinchazón, de la nochebuena a la navidad, que fuimos a urgencias, por miedo a una preeclampsia. Pero todo estaba bien, tensión, proteina...nada. Todo sigue en orden salvo estas patorras como troncos, aunque gracias a beber mucho agua y tenerlas en alto, se ha reducido un poco.


Ojo, que no tengo nada en contra de las uñas rojo-pasión-locomotora....pero éstas, las de la foto NO SON MÍAS, porque no son mis pies. Me negué a fotografiarlos, así que agradezco a quien los publicó para que yo los encontrara en google.

Fue tan repentina la

Tenemos un lomo curándose en el tendedero, donde le dan unas corrientes heladas y secas, propias de nuestra tierra, que nos lo van a curar que da gusto. La receta original, la idea, la podéis encontrar en casa de Valdomicer; al que hemos seguido "casi" al pie de la letra.

Mi santo no estaba muy convencido ¿seguro que esto no se pudre? ¿Cómo va a ser tan fácil curar una cabezada de lomo?

Yo me lancé. A unos 40 días más o menos de que se levante la veda por toxoplasmosis, es decir, el tiempo máximo que aún podría estar embarazada, ya no lo pensé más, y me fui a por una cabezada de lomo a mi carnicero de cabecera. Pesó casi 2 kilos, 1,700 para ser exactos, lo cual influye, según Valdo, en el tiempo que tendrás que tenerlo en la nevera con la sal.

Pese a las reservas de mi santo, se lanzó a "ayudarme" es decir, a intentar llevar la batuta como siempre que me meto yo primera en la cocina (dos chefs al fogón...no se llevan bien)

Al final, como digo, se salió con la suya, y se puede decir que fue la mano ejecutora en todo momento, y que como casi todo lo que planeamos y hacemos, al final lo hicimos juntos...

Este era el bicho:



Nos permitimos modificar la receta de Valdo, elaborando un adobo de pimentón de la vera, aceite de oliva virgen extra, y 8 dientes de ajo machacados en el mortero. Lo extendió bien, masajeandole con mucha dedicación...El carnicero había tenido a bien atarme un cordón muy fuerte arriba para que luego pudiéramos colgarlo. Así quedó con el adobo:



Buscamos la fuente más larga que teníamos, pero aún así, tuvimos que "torcerle" un poquito para que entrara. Pusimos una base grande de sal gorda, el lomo, y lo cubrimos bien de sal. Al pesar casi dos kilos, lo tuvimos 24 horas en la nevera. Según Valdo, si es menor de un kilo, tal vez fuera demasiado tiempo en sal, por lo que no convendría tenerlo tanto si fuera menor.



A las 24 horas, sacarlo de la sal. Tendrá esta pinta:


Como vemos, ya empezó el proceso de "secado" puesto que ha reducido su tamaño al empezar a perder líquido interno por la acción de la sal. Truco: es el mismo principio por el que no se debe salar un filete crudo, porque empieza a perder el agua. Hay que hacerlo cuando una de sus partes ya está frita, cuando le damos la primera vuelta, vaya. O lo mismo de porqué la lechuga queda lacia a los pocos minutos de aliñarla, por eso no hay que hacerlo hasta justo el momento de consumirlo.

Lavamos muy muy bien el lomo para quitarle todos los restos de sal, y lo secamos muy bien. Insistir en los pliegues que pueda haber, como con los niños chicos.

Envolver con mimo y cuidado en un paño limpio, y poner en la nevera durante 3 días. Así nos quedó, pues hasta le pusimos malla por fuera (no se la pusimos al lomo antes, puesto que el carnicero nos aconsejó que si se la poníamos antes se clavaría en la carne, absorvería el adobo y no nos arreglaría nada...Ponérsela al trapo fue una tontería nuestra para que quedara compacto. Vaya si quedó:



Y a los 3 días, desenvolvimos nuestro proyecto de lomo curado, y lo colgamos en el tendedero...y a esperar.

Y yo, como siempre, no pude evitar establecer la relación con nuestras vidas y lo cotidiano. Cuando lo colgamos pensé en que, como la curación total del lomo, unos 40 días, podría yo, dadas las fechas, estar todo ese tiempo aún embarazada. Que bien podría nacer el 15, que en esos 40 días...con sus 40 noches. Lo cual no sería extraño puesto que con la nena, fui muy tardona para parir también. Y pensé en como, mi santo y yo, como todo, acabamos asumiendo las cosas juntos de la mano, creando y llevando a cabo proyectos juntos...

No es lo mismo adobar, lavar, cuidar, secar y curar juntos un lomo, que tener otra hija...pero es que todas esas cosas, de menor, o mayor importancia...las hacemos juntos.

Espero que la próxima foto, sea la de nuestra bebé ya. De momento, la del lomo en curación:



Espero que hayáis tenido una feliz, feliz navidad, y que 2011 sea un año de lo más bueno y bonito para vosotros.

martes, 30 de noviembre de 2010

Níscalos en salsa, leopardos y caqui-tas

Acaba por fin el abominable mes de noviembre, de cambios hacia la época oscura que decían los celtas, mes de bruma, frío y oscuridad, días acortados por el cosmos y por el hombre, y días de recuerdos de tragedias.



Acaba al fin al mes en el que hace ya 10 años que te perdimos. El día de tu aniversario, la casualidad nos puso por delante unos magníficos níscalos, de frutería claro, y a 4 euros el 1/4 de kilo. Sonreí pensando en ti. Qué poco o qué nada pagaste tú nunca por unas setas.



Sonreí pensando en la fiesta que se organizaba en casa cuando traías, de tu propia recolección por el pinar tus propios níscalos, o por regalo de algún amigo. Máma (acentuada llana) haciendolos en salsa, y nosotros relamiéndonos mientras se hacían, con ese delicioso aroma y anticipando el sabor. Tú los limpiabas, y mama iba arreglando el guiso para incoporarlos.



Sonreí pensando en nuestra comedia habitual cuando no eran níscalos, y traías algún puñado de setas.



-¿Qué setas son esas?-inquiría mama

-Unas setas que me he encontrado

-Pues yo no las como, ni te las pienso guisar, te mueres tú solo

-¿A que tú si que te las quieres comer conmigo hija?-te sonreías de medio lado mientras me guiñabas un ojo

-Pues claro ¿de donde son?

-Que me las he encontrado-y no te bajabas del burro, nunca reconocías que sabías perfectamente que eran setas de cardo, que no tenían peligro, por supuesto que no.

-Allá vosotros-sentenciaba siempre mama, siguiendo la misma comedia, mirando por encima de las gafas de cerca mientras continuaba la labor.



Níscalos en salsa:



Picar cebolla, ajo, choricito rico, jamón y bacon si tuviéramos. Lavar lo justo los níscalos. Si los habéis encontrado, como sean, hay que cortarlos con cuchillo y dejar el pie en el monte para que se reproduzcan al año que viene, y los que nos llevemos, ha de ser en una cesta de la que pueda irse cayendo espora mientras paseamos, así favorecemos la reproducción. Si se compran, hay que procurar que sean pequeños mejor que grandes. Los pequeños son jóvenes y tienen más conservado y concentrado el sabor.





Nos sentamos la nena, el santo y yo a disfrutar del cambio de menú en la cena. Hemos salido de nuevo a por más pan caliente para poder mojar bien agusto en la deliciosa salsa que nos ha quedado. En la misma frutería hace un rato, con los níscalos, la nena me pidió caquis para llevar mañana de almuerzo al cole.



Me como el primer níscalo, y el sabor a bosque y a tierra me llenan la boca. Nada como un níscalo para sentir el sabor del otoño.
Pienso en ti, y la casualidad de comer hoy, justo, en tu aniversario, este plato que era tu principal delicatessen. La nena interrumpe mis pensamientos y me pregunta como se llama la fruta que hemos comprado, que no se acuerda:



-Caqui

-Papi, papi, ¿sabes lo que voy a llevar mañana de almuerzo al cole?

-¿El qué, hija?

- ¡CAQUI!

- Ta-termina él



La nena se ríe-nooooooooooo, papá, caqui-

-ta-completa él de nuevo



La nena cree que su padre la toma el pelo, o peor, que es tonto y no la entiende, e insiste:



-Caqui

-Ta-vuelve a terminar su padre, para su desesperación



Y ella insiste, e insiste, e insiste. Y hasta le silabea:




-Mira, papi, di: Ca

-Ca-repite mi santo voluntarioso

-Qui-marca ella, creyendo que toca el éxito


-Qui...ta-vuelve a terminar él

-Nooooooooooooooooo-se lamenta, frustrada y divertida la nena, pero no cejando en el empeño.



Se sofríen la cebollita picada y el ajo en aceite de oliva, y se añade en este orden el choricito, le damos una vuelta y añadimos el bacon, otra vueltecita, y el jamón. Poner un poquito de guindilla, o mucha si nos atrevemos. Doramos todo junto, añadimos una cucharada colmada de harina y pimentón de la vera si se quiere, aunque con el del chorizo va bien servido. Removemos y añadimos agua, poca, hasta cubrir, ya que los níscalos soltarán también la suya. Ponemos los níscalos, y dejamos cocer 10 minutos. Aunque parezca poco líquido, y los níscalos duros, enseguida cederán y menguarán, no añadir más agua. Retirar y servir. Imprescindible mucho y buen pan para pringar.



Y yo no dejo de reir viéndoles luchar, con el convencimiento de tu nieta de que doblegará a su padre. Caqui (ta)
Y veo tu guiño a través de los años. Y recuerdo que yo debía tener la misma edad más o menos que mi nena ahora, y tú y yo peleábamos de la misma manera:



-¿Y eso que te has puesto que es?

-Unos leotardos nuevos que me ha comprado mama - Y tuerzo las piernas coqueta para que los veas bien.

-¿Unos leopardos? vaya cosa más rara

-Noooooooooo, unos leotardos.

-Eso he dicho, leopardos

-Leotardos

-Leopardos

-No papa, le-o-tar-dos

-Eso, le-o-par-dos



Jamás en mis 25 años junto a ti te oí llamarlos de otra forma. Leopardos.



Río viendoles porque es realmente divertido, y sonrío porque sé que mi hija nunca olvidará este momento con su padre, y porque sé que jamás volverá a comer caqui, sino caqui(ta) aunque su padre no esté cerca para completarlo.



No lo olvidará, como yo no te olvido a ti.



Y vuelvo a sonreir.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Pe-lechuga (u operación P-olvorón)

Jueves 22.25 de la noche.
Comienza la operación P de Polvorón, en la que dos individuos, quiero decir, individuo e individua atan los últimos cabos.

Contrariamente a lo que se pueda llegar a pensar por el título, dicha operación no tiene nada que ver (por desgracia para sus maquinantes) con orgías, sexo o todo junto. El bichín se mueve tanto...que tres son multitud ¡qué mal rollo!



Continuamos...22.25. Sujeto masculino masculla "Mañana es viernes"
Sujeto femenino responde: "Comienza fin de semana"
Sujeto masculino informa: Día de polvorones
Sujeto femenino confirma: ¡Día de polvorones!
Sujeto masculino pregunta: ¿Qué tenemos para mañana?
Sujeto femenino contesta: Hay pechugas descongeladas
Sujeto masculino adelanta: Te las preparo ricas ricas para cuando llegues
Sujeto femenino intuye pechugas hipercaloricas y deliciosas, y, teniendo en cuenta este imprevisto en la operación polvorón, corrige planificación:

-¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ¡Para correcta preparación operación polvorón, sólo pechuga y lechuga!

-Pe-lechuga
-Pe-lechuga, eso.




Pues eso, que ya están aquííííí....y añoro aquellos largos años en los que no sólo no comía ningún dulce de navidad, sino que me preguntaba quien demonios los compraba y hasta los zampaba. Si en todas las casas había una bandeja con turrón cortado y polvorones que tal y como se ponía el 20 de diciembre, parecía que se retiraba en las mismas condiciones el 7 de enero.

En todas las casas se ofrecía. Y nunca nadie comía.

¡Ay! ahora cuando los veo a finales de octubre...me da en el mismo segundo un pinchazo de alegría, y otro de horror. Intenté esquivarlos una semana. Pasé por su lado torciendo la cabeza y poniendo una mano para no mirar. La segunda semana, la primera de noviembre, fue superior a mi debilitada voluntad de embarazada voluble. Compré polvorones. De los de papel blanco. Y turrón duro de Alicante, nuestro favorito. Y nos duraron al santo y a mí el increíble...rato...de ¡¡¡3 horas!!???? Tal vez fueron 6. El caso es que el domingo no había.

Y esto no puede ser. Y si hubiera un saco, un saco caía. Así que, visto que estamos aún en noviembre, y que yo no puedo, ni debo, engordar 25 kilos en 2 meses a base de manteca de cerdo envuelta en papel blanco...pues decidimos comprarlos sólo en fin de semana.

Pues eso, que se acerca el finde y con él de nuevo ¡¡¡la operación polvorón y pe-lechuga para compensar!!

Aunque a lo mejor este finde, caen dos bolsas, para celebrar. Hoy fuimos a la ecografía de diagnóstico prenatal, que es más extensa y profunda, para analizar bien el "quiste". No afecta a nada, no está pegado a nada, ni a la bebé, ni a la placenta, ni al cordón umbilical. Tiene pinta de que fue un hematoma que se ha quedado así, como en una burbuja, y ahí está...sin estorbar a nadie. Tan bonito ha dicho el ecógrafo que es (al menos las mil fotos que le ha hecho) que dice que las van a usar para publicaciones científicas. Mira, me alegro que al menos el disgusto por su presencia hasta saber que no es nada, le sirva a alguien; ya que como sabéis, mi principal preocupación fue aquella frase del primer gine que lo vió: es que es raro...nunca lo había visto en la placenta por fuera, por dentro sí, pero por fuera, nunca.

Pues mira, para otra que le pase, ya hay literatura científica.

Una pelotita que tiene ahí para jugar mi bebé, que tiene el increíble, inimaginable, y tranquilizante peso de ¡tachán! 2 kilazos, aproximado y que puede variar ¡pero como consuela!

¡Si es que no hay nada como un buen polvorón!


Pd. Jueves noche, en algún lugar de la Comunidad de Madrid. La operación pe-lechuga, diseñada para neutralizar los efectos de la operación P-olvorón se ve amenazada por Gooooogle. Al buscar foto representativa se encuentra página de pedidos directamente a fábrica de Polvorones y Mantecados San Enrique, propietarios de la foto, y que amenaza seriamente la promesa de llevar a cabo la operación P-olvorón en fin de semana ¡Jiuston, jiuston, güi jav a P-roblem!

martes, 12 de octubre de 2010

Wok (o comer fuera de casa III)


Tengo una hermana. Sólo una. Y mi hermana tiene un marido (a partir de ahora Cuñao) que come por 5, da gusto verle tragar por lo que es el sueño de cualquier madre, de cualquier edad, ya que es de los que se lo acaban absolutamente todo, y repite sin insistirle. Eso sí, no vayáis a pensar que es un zampabollos. Tiene que ser su hora, ya que no come ni cualquier cosa, ni en cualquier momento.

Mi hermana tiene dos hija (Sobrina y Ahijada a partir de ahora). Una es mayor que mi nena, y la otra más pequeña. Las tres juntas son el trío calavera, tan capaces de jugar 4 horas seguidas juntas sin oirlas, como imposible que duerman las tres sin terminar amenazándolas de muerte por el jolgorio y los golpes. En general no comen mal, aunque como madre y tía carnal, pues las tres podrían comer mejor. Menos Sobrina, que en cuanto a cantidad hay que cuidar que no se pase.

Luego está Santo. Mi marido, que tiene un apetito tan grande, que cuando lo conocí no daba crédito. Ni a él ni al de su hermano...Yo que había crecido en casa de chicas (hermana y madre) y mi padre, que era de comer ligerito...no sabía lo que eran capaces de comer un par de adolescentes ¡señor! Las familias con hijos varones deberían tener una subvención o algo. Las cantidades de comida que se manejaban en casa de mi santo yo sólo las había visto en BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones)

Y eso que Abuela (mi madre) tiene buen diente, el mejor de mi casa, de mi casa de soltera digo. El cubo de la basura decía yo cariñosamente, porque no quedaba nada ni en su plato, ni en el de los demás, que todo nos lo rebañaba.

Todo esto...hasta que mi hermana nos presentó a Cuñado, claro. Es el ultracampeón de la familia.

¿Y por qué cuento todo esto?

Cuando nos juntamos estos 8 (con mi barriguita 8 y medio) casi siempre lo hacemos en dos sitios:
O en casa de Abuela donde aprovechamos para que nos haga casi siempre el mismo menú, porque sólo ella lo hace ciertos platos así de buenos; o en un WOK que tenemos cerca de mi casa.

Casi nunca cambiamos de sitio cuando salimos los 8 a comer fuera. Corrijo: NUNCA



Desde que les llevamos un día a probar, en cuanto podemos nos juntamos para ir allí. Y tiene su mérito, porque tanto a Hermana como a Abuela, les pilla a 50 km a cada una desde sus respectivas casas.

¿Qué tiene de especial Wok? Pues para bien o para mal, lo siguiente (las alterno):

-Que siempre tiene mucha gente, por lo que entonces todo está superfresco, y siempre reponiendo las cosas calentitas que están cocinadas.
-Que por lo mismo a veces hay que esperar cola para entrar. Pero...
-...se puede reservar mesa. Pero...
-...te puede tocar el chino que no habla muy bien, y le da tu mesa a otros, y para solucionarlo no te quiere dar una mesa que no será ocupada hasta dentro de 1/2 hora ¿¿??? ¿Por qué prefieres discutir conmigo, que estoy embarazada y hambrienta, en vez de con los que llegarán dentro de media hora, y a los que seguro podrás dar otra mesa desocupada? No es mala intención, seguro...sólo es cuestión de idioma...
-Se paga un precio único por persona, dividido en 3 categorías: Adultos, niños hasta 1,30 y menores de 1,30 (hay dos rayas en la puerta, en serio)
-Los fines de semana es ligeramente más caro, en todas sus categorías, pero...
-...los fines de semana incluyen Sushi ¡hummmmm!
-Te pones hasta las orejas, de lo que quieras, todas las veces que te apetezca, hasta reventar.
-Excepto de bebida, sólo entra una en el precio, y el resto aparte
-Las orejas de las niñas son de más fácil llenado que las adultas, así que nos sale lo comido por lo servido.
-Es ideal si te gusta la comida china, y asiática en general. Hay comida china en el buffet hecha, y también ingredientes crudos, de todo tipo (setas, hongos, verdura cortadita, calamares, pulpitos, langostinos, carne de pollo, ternera, cerdo etc) que tú eliges en las cantidades y proporciones que quieras, y te los cocinan delante de ti. Bien al wok con diferentes salsas, o bien a la plancha. Comida para todos gustos y dietas. Yo tengo debilidad por unos hongos que sólo se encuentran allí, y unos pulpitos pequeñitos que nos hacen con salsa de ajo..¡riquísimo! Sólo por eso ya merece la pena ir (y por el sushi, claro)

Las niñas disfrutan mucho con tanta variedad, aunque por ejemplo mi hija siempre acabe comiendo invariablemente un escurrido plato pequeño con 4 trozos de pechuga empanada y patatas fritas. Y un refresco. Y un helado (¿no quieres otro heladito, hija, o un flan, o unas natillas, o todo????) Mis Sobris tampoco comen mucho más. Lo mismo y tal vez unos poquitos tallarines, o una cucharadita de arroz 3 delicias y alguna croquetita. Todo en plato chico.

Así que da un poco de dolor los más de 30 euros que nos cobran por las 3 niñas (en cuanto crezcan llegará nuestra venganza jejejeje).

Hoy mi nena preguntaba en casa si la semana que viene, que nos juntaremos todos, iremos al Wok. Mi santo, muy cachondo, la dice mirando su plato en casa, aún medio lleno:

-Sí, pero practica ¿Tú sabes lo que tengo que comer en el wok para compensar lo poco que comes tú? jajajaja Y yo ya no tengo el cuerpo para esos trotes.

Y es que es verdad...mi santo ya no es lo que era a sus 17 años comiendo a dos carrillos, y aunque Cuñao y él dan un poco de vergüenza en estos buffets libres, cierto es que Cuñao es el que más se sacrifica por todos en el Wok ¡¡para que la cuenta salga equilibrada entre lo pagado y lo comido!!

Cuñao me fascina, porque en toda su grandeza (es grandísimo) y serenidad, es capaz de comerse lo de él y lo de 3 personas más, es decir, las niñas como si fueran adultas. Y cuando ya dice que está lleno, va a por el postre. Tres veces. Tres platos de diferentes postres, los tres llenos.

En el fondo este sitio de barato no tiene nada, ya que de tapas por ahí podríamos comer tal vez el doble por la mitad. Es sólo que la variedad nos pierde, y la comida china y al wok nos encanta...y casi todos son como nosotros: mesas llenas de papis, mamis, abuelas y abuelos con tíos, tías, hermanos, hermanas y sobrinos, que no te miran raro cuando le pides por décima vez a tu nena que ponga las rodillas bajo la mesa, y deje de bailar el tenedor delante de los ojos de su prima.

...Juntarse es lo mejor de todo, y también pienso que al no variar de sitios para juntarnos, estamos haciendo recuerdos entrañables e imborrables a nuestras nenas, que pronto serán cuatro...


Esta preciosidad de ilustración es de Mónica Calvo, a la que espero no importe aparecer en este pequeño blog.



¡Feliz día de la Hispanidad, y sobre todo del Pilar!
Especialmente a la Pilar más importante de mi vida.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Eres la noche esposa, yo soy el mediodía

La he encontrado hoy...una de esas cosas maravillosas que la gente comparte, y que los demás vamos disfrutando
¿Y donde podía guardarla yo que no se me pierda?

Porque el video-montaje es bueno...y el cantante lo borda...pero el poeta ¡ay el poeta!

Así que aquí me lo pongo, en el blog, para no perderlo, y para que lo disfrute quien quiera:

HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA (Miguel Hernández) - Joan M. Serrat

Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoje,
incendia mi osamenta con un escalofrío.

Eres la noche, esposa
yo soy el mediodía.

La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

Eres la noche, esposa
yo soy el mediodía.

Caudalosa mujer, en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura,
se quemarán mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo,
besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

Eres la noche, esposa
yo soy el mediodía.



Y es receta.
A mí por lo menos...me llena el alma


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Pinchitos (O comer contigo fuera de casa)

Amor:

Ayer fue nuestro aniversario de bodas. Ocho años de casados. Dieciocho juntos. Más de la mitad de nuestra vida hemos estado acompañados el uno por el otro.
Ayer nos escapamos corriendo de la mano, en día de diario en un descuido de la nena y su yaya "no te puedes venir, cariño, porque es una cita de novios de papá y mamá", y corrimos a ver los escasos dos puestos que vienen por las fiestas de nuestro pueblo, recordando que hacía 8 años en ese momento cenábamos con nuestros amigos pinchos y tapas aún vestidos de novios, después de nuestra boda mañanera.

Y ayer nos sentamos en ese bar remodelado, que tantos cafés de 90 pesetas y pinchitos de salchicha con bacon de 30 pesetillas nos vió comer en los ratillos que adolescentes, arrancabamos como ayer, en día de diario, para contarnos por horas nuestras cosas.

El bar no tenía nada que ver con el de antaño, pero ayer, como entonces, no corrimos más, y aceptamos lo que la carta traía. Nuevos pinchitos, más elaborados y en plato fino. Los que ahora, aún sin ser ricos, no podíamos ni soñar con nuestro bolsillo de paga semanal paterna adolescente. Aquellos pinchitos de 30 pesetas...Aquellos que aunque repitieramos en casa, no salían igual (Cortar salchichas gordas de paquete de una medida tan larga como el ancho de una loncha de bacon. Envolver el trozo de salchicha en bacon, pinchar con un palillo. Freir, encomendarse a San Colesterol bendito. Comer)

Ayer comíamos los nuevos pinchitos, mucho más sanos y sobre tostas y hablábamos. E hicimos un somero balance de este año. Muy breve. Muy corto. Me dijiste que no hacía falta. Que eres feliz y tu vida es plácida. Ya sé que no es tu canción favorita, pero yo no puedo evitar sentirme así, porque cariño, puedo ver tu halo, y sentir como me envuelve en todo momento, incluso cuando no estás a mi lado porque estamos haciendo eso que se llama vida cotidiana.



No pueden ser 18 años. Dieciocho años no son nada, no han podido pasar así de rápido. Dieciocho años. Es que fue ayer....Lo hemos pasado bien, lo hemos pasado mal, y también lo hemos pasado regular. Pero amor, no cambiaría ni un sólo día de estos 18 años contigo. No dejo de reenarmorarme de ti.
No puedo dejar de ver tu halo, y sentir tu abrazo.

jueves, 29 de julio de 2010

De perritos y de estrellas (o historias de complicidad)

Tengo un barrigón que se me sale. Pasado mañana hago 16 semanas de embarazo, y mi tripa no es proporcional al tiempo. Cuando la gente inevitablemente me hace la bi-pregunta (¿de cuanto estás? ¿Es niño o niña?) inevitablemente también se sorprenden cuando les digo de lo poquito que estoy.





Claro, que como dicen las entendidas...con el segundo, se nota más. Ya como bien y sano...las nauseas de las primeras 14 semanas me han dado un poco de licencia para comer lo que me apetecía, y claro, eso también se añade al "paquete". Tengo la nariz extremadamente seca, con lo cual es fácil que me sangre ligeramente, así que me acuerdo de Uma, aunque a mí sólo me pasa de vez en cuando. Y pese a las naúseas, que van disminuyendo, y el ardor de estómago, que va avanzando ¡¡Tengo hambre!! siempre tengo ganas de comer.





El otro día tuve que bajar a Madrid y dejar el coche en un sitio diferente que me obligó a caminar por una acera por la que aún no lo había hecho. A determinada altura de la calle con el rabillo del ojo detecté un color granate familiar, con unas letras características: levanté la vista y allí estaba, la cafetería Nebraska. Es indescriptible la alegría que me llevé ¡qué simplicidad! ¿por qué?






¿Recordáis la película Sólo los tontos se enamoran?









Sin entrar en más detalles y argumentos, la protagonista (que casualmente, como yo, también está embarazada) hace traer de Nueva York los perritos favoritos de su amado, de una esquina concreta.



Puedo prometer y prometo que ya antes de ver la película, esto YO ya lo hacía. Que siempre que bajaba a Madrid y me pillaba por el centro, por la Gran Vía, intentaba llevar siempre a mi chico a casa, pese al viaje de 50 km, sus perritos de Nebraska o del Can, como él siempre los llamaba. Los perritos de su niñez, el sabor del perrito de su infancia. Algo tan inaccesible cuando ya no vives en la capital, como al protagonista de la peli, al que se lo encarga su chica a Nueva York como regalo de cumpleaños. Adoro la cara que pone cuando le digo que le traigo una sorpresa, y el muy tontorrón olvida que subo de la capitá (y que si pasé por un Nebraska, se lo compré), y le entrego su cajita/s de poliuretano amarillenta con sus respectivos perritos mixtos con esa salsa de tomate especial Nebraska y una salsa de mostaza que sólo se encuentra allí.



Hacía tantos tantos meses (tal vez años) que no pasaba tan fácil por un Nebraska, que conduje emocionada todo el camino anticipando su alegría ¡tan fáciles somos a veces! ¡Y es tan sencillo además amar por el estómago! Tuve que parar en un semáforo frente a un antiguo emplazamiento de mi trabajo actual. ¡Qué casualidad! No por pasar por allí, que es algo habitual, sino porque paré justo donde debía hacer unos 8 años, en un día de julio como hoy día más, día menos; que nos faltaban pocos meses para casarnos.



Yo por aquel entonces trabajaba a jornada partida en la capital del reino. Hasta agosto no tenía jornada intensiva, por eso recuerdo que era julio. Ese día mi madre, una de mis tías, y por entonces mi novio (hoy santo) comieron conmigo, y yo me fui a completar mi horario de tarde mientras me esperaban los tres para ir a ver los regalitos que ibamos a dar a nuestros invitados en una tienda que había por la calle donde trabajaba. Trabajo en balde, porque no encontrando nada lo suficientemente útil para que no terminara en los honorables cubos de basura de nuestros invitados, al final mi madre terminó fabricando a mano unas bolsas aromáticas con nuestras iniciales y mi tía rellenándolas de lavanda.





Pero el día de marras, ese día de julio en el que debían venir a buscarme a la salida del trabajo, les vi venir, yo contenta, con el agobio del calor, pero la alegría del sol y de la tarde por delante con mi chico y nuestras carabinas, y la perspectiva de casarnos ya tan por fin, y con nuestra casa por fin entregada hacía un par de escasas semanas.



Mi chico venía con una bolsa, grandecita. Les pregunté qué habían estado haciendo durante esas horas. Por supuesto, habían arrastrado a mi chico de tiendas mientras cotorreaban agusto. Y ellas, muy ladinas, y muy marujas y chivatas, se chivan y me ponen al tanto:



-Tu chico se ha empeñado en comprar unas sábanas, hemos hecho lo que hemos podido, ya le hemos dicho que no te iban a gustar-Oy oy oy-(Conste que adoro a mi madre, y a mi tía, y que recuerdo ese "corporativismo" femenino de "deja las cosas serias de decoración a las chicas, cariño" como una brujería más propia de suegra y tía-suegra, que de madre-tía carnales a mi favor.








En el semáforo en rojo me dió tiempo a mirar el sitio donde mi chico, tan decidido, extrovertido y echao pálante siempre él; me miraba con ojos de cordero degollado mientras las arpías (con todo mi amor) se frotaban las manos anticipando el "ya te lo decíamos, ya te lo decíamos". A esas alturas yo ya me estaba preguntando qué clase de sábanas habría comprado mi amor que le estaba dando material de tan primera mano a su suegra y una de sus tías-suegras. A cámara lenta recuerdo esos ojos mansos y casi asustados, mientras sacaba de la bolsa el famoso juego de sábanacolcha+almohada para enseñármelo.


De esa bolsa salió el juego más bonito que haya tenido en mi vida hasta el momento. Se trataba de una sábana fuerte encimera para el verano y una funda grande de almohada en azules noche degradados, de más claro (en noche) a más oscuro, cuajado de estrellas y con una luna preciosa tanto en la colcha como en la funda. Los ojos sin querer se me debieron de iluminar, al verlo, y al mirar a los de mi chico que recibía no ya triunfal, sino sabeedor de que era nuestro juego, hallado por él y comprado para los dos, y que no sólo le gustaba a él, sino que me iba a encantar a mí.


¿Cómo no iba a gustarme si desde que mi chico pudo entrar en mi casa de novios, me cuajó el techo de mi habitación de estrellas y constelaciones de las que se iluminan por la noche?


Esa mirada entre los dos tras ver las sábanas, esa mirada de "estamos en nuestro mundo, y estas son las estrellas y la luna que vemos" son para mí la base de definiciones como las de complicidad, y las de entender que el amor de pareja y el de familia son tan intensos y reales como diferentes. Y que como madres conoceremos como respiran nuestros hijos, pero sus parejas conocerán y compartirán cosas que jamás nos contarían a nosotros (o que nosotros mismos no hemos contado) Las personas-hijos somos diferentes de las personas-parejas, con objetivos e intereses diferentes y con perspectivas a veces opuestas.


Sirva esta pequeña anécdota de reafirmación del amor de mi madre (que sepáis que me lee), de mi infinito amor hacia ella, hacia mi hija y de lo que me sirven todas estas experiencias para enfrentarme a su crianza y a su mundo, y como no, a disfrutar el amor por mi santo.


Y como todo en mi vida parece estar relacionado, hasta los nombres de los post, un recuerdo para nuestra compañera rubia de cuatro patas (nuestra perra), que con sólo 7 años y por un tumor inoperable, nos ha abandonado hace ya 3 meses (no pude decir nada en su momento ¡vaya año!) y que para hacérselo más llevadero a nuestra nena, que nació cuando ella ya era nuestra mascota, le dijimos que aunque muerta, era Venus o la Estrella polar, para que pueda seguir viendola cada noche y lanzarla un beso y contarle sus cosas si ella quiere.


Pues eso, y termino como empiezo. De amor, de perritos y de estrellas ¡hasta siempre, compañera!




jueves, 1 de abril de 2010

Arroz con Amor, Alegría y Cuidado (¡¡¡o he vuelto!!!)


No es novedad que he cocinado muy poco estas semanas. Más que cocinar poco, he cocinado fácil, cuando no MAL. Buf, vaya legumbres ha tenido que soportar la tropa: lentejas duras, o aguadas. No entiendo lo de que me quedaran duras, si son de esas pequeñitas, que no hay que echar en agua...pues esta marca se ve que sí, porque parecía una sopa de perdigones...
¿Y el cocido? los tres últimos que he hecho, un desastre.

Al primero olvidé echarle jamón. Pecado mortal, porque unas buenas presas, un buen caldo ha de llevar jamón. Pero bueno, comestible.


El segundo cocido de los últimos días, con un arreglo de carne espectacular para el domingo. Amanece el día del señor ¡y no puse los garbanzos en agua! Eso por darle al Caviccioli barato por la noche. Eso sí, lo que nos habíamos reido no se paga con garbanzos blandos. Bueno, la cosa se podría haber resuelto con un par de botes de garbanzos precocidos, pero el santo NO TRAGA, y dice que nainas, que le queda al final el regustillo a bote y que PASA. Se puede pedir un huevo a la vecina, pero garbanzos remojados ya es más complicado...Yo me acuerdo de Valdomicer y su truco de congelar los garbanzos remojados. Es tan buena gente que seguro me los presta, pero me pilla un poco retirao ir a por ellos, total, además estábamos en pijama todavía. Eso sí, el truco, para cuando alguna puñetera vez me quede hueco en el congelador, LO HAGO.


Total, que recuerda que recuerda, hace años unas compañeras de otro trabajo, con más experiencia que yo, me contaban que a ellas olvidar remojar la legumbre no las daba dolor de cabeza: lo ponían en la olla exprés con un poquito de agua sola, 20 minutos, y luego escurrían y cocinaban con ellas normales. Llamé a mi madre pidiendo socorro, no le pareció mal, aunque ella nunca jamás lo ha hecho. Venga, pues así lo voy a hacer. Tuve los garbanzos media hora en la olla rápida (ese tiempo con unos garbanzos remojados, es suficiente para terminarlos) y los saqué. Bastante bien, solo les faltaba por hacerse un poquito más en el centro, así que pensé en poner ya el cocido en serio, bajito, a olla cerrada, toda la mañana para asegurarnos. ¡Qué presas tenía, madre!


Al grano, que abro la olla y así, a priori, el garbanzo estaba "hecho". Hecho un callo, vaya ¡qué aspero! ¡qué sabor a almidonazo!
Bueno, pues tiramos para adelante, ¡qué remedio! para mí, que el ingrediente estrella del cocido, por rica que salga la sopa, son los garbanzos...se me amargan.


Venga. Tercer y último cocido que he hecho. Paso lista el sábado por la noche:
-Garbanzos en agua y sal: presentes
-Huesos de espinazo y de tenera: presentes
-Chorizo, dos tipos, curado y crudo: presentes
-Tocino: presente
-Bacon: presente
-Miajita falda de cordero: presente
-Morcillo de ternera: presente
-Morcilla para el final: presente
-Jamón y hueso de jamón: presente


Tener una lista con los ingredientes, hubiera ayudado a no olvidar esta vez EL POLLO que indudablemente hubiera suavizado en parte (yo no digo que todo) el tremendo salazón que organizaron en el cocido los huesos de espinazo, que eran salados (yo siempre los prefiero frescos, pero esta vez no los había)+el hueso de jamón+el tocino salado+el jamón en sí. Dicen que con una patata cociendo 20 minutos, y retirándola, se lleva el exceso de sal. Cuando abrí el cocido y vi la patata marrón debí haber empezado a imaginar la tragedia...


¿Esto se arregla con agua? síiiiiiiiiii, padre. Por lo menos 3 litros. Y no engaño, con el caldo que saqué del cocido, pude duplicarlo con el agua que hubo que añadir para suavizar aquello, nos ha durado el caldo sí. Rieté tu del Aneto a 4 eurazos el litro. Al contárselo a mi madre (que es mi cocinera de cabecera) me recomendó que los huesos salados se tengan en agua, como los garbanzos o como el bacalao el día de antes. Lo tendré en cuenta si los vuelvo a coger así, porque repito, me gustan los de espinazo fresquitos.


Bueno, esto junto a las lentejas y otras zarandajas que me han salido como el culo estas últimas semanas, creo que ha llegado a su fin. Todo se suaviza, tengo unos días de verdadero relax, con todo al día, y verdaderas ganas de cocinar. Así que hoy, armada con lo que había en la nevera, al más puro estilo "mi santo" he hecho el arroz del año, que podéis ver en la foto de arriba.


Nunca en mi vida he hecho un arroz tan en su punto, ni duro ni pasado, ni quemado, sino con el justo "socarrat" marroncito...He recopilado para hacerlo todos los trucos conocidos que me iban viniendo a la cabeza, de los que saben de esto, o de los que había probado antes y me quedé con la copla.


Se corta pequeñita pequeñita una cebolleta grande. Que no es lo mismo que cortar grande una cebolleta pequeñita. Se la pone a pochar en una miajita de aceite de oliva virgen extra en la misma sarten (o paella) donde se terminará el arroz.
Se coge un trozo de pimientillo verde pequeñito que se compró con la nena el otro día en la frutería del barrio, un trozo de pimiento rojo tan gordo, carnoso y rojo granate que dan ganas de comerse una tira, pura vitamina C mientras cocinaba. Lo he cortado todo pequeñito, y lo he añadido a la cebolleta. Se ralla una zanahoria y se añade también, y el sofrito va quedando cada vez más delicioso. Se rallan 2 tomates gordos, o 5 de bote y se añaden al sofrito, dando vueltas y extendiendo para que se haga bien y no se queme. Cuando llega el santo con unos ajos como puños, que da gloria verlos, se le añade un diente (bien gordito era) bien picadito al sofrito. El santo por la espalda casi, hecha un puñado de goyinolas, que está que lo flipa con ellas.


El sofrito que ya está casi hecho, se aparta hacia un lado de la sartén y en esa misma se ponen unos taquitos de bacon y salchichas de casquería cortadas pequeñitas a dorar. Yo he puesto unas 3 por persona. Cuando estaban doraditas, lo he mezclado todo, he añadido unas ramitas de...¿cómo se llama lo que parece perejil, pero no es perejil? y que no había probado nunca. Le añadimos una taza y media de arroz (de las de desayunar en condiciones, no de las de te, que no estamos a dieta ¿eh?) y se le da unas vueltas. Añado dos sobrecitos de colorante buenísimos, o azafrán, y el agua correspondiente (el doble y un poco más, o sea, tres tazas y poco) y a cocer 20 minutos y luego apagar y tapar otros 10.


He hecho caso de los que saben, y he procurado no achuchar el arroz, no moverlo. Eso sí, he caido en la tentación de echarle chupito de agua en el minuto 14, porque no tenía pinta de llegar en condiciones al final ¡menos mal! En el minuto 20, que empezaba a oler a socarrat, en vez de dejarlo en la vitro caliente apagada como otras veces, lo he apartado y tapado a hacer el reposo: eso es lo que le ha salvado, si no,se hubiera quemado más y se hubiera pasado además.


El resultado ha sido directamente proporcional al goce y la tranquilidad de prepararlo, a los recuerdos que me traían las situaciones en las que aprendí como tratar a cada ingrediente, al disfrute de manejar los ingredientes por separado, y conseguir ¡al fin! la mezcla perfecta, y que no sobresaliera ninguno sobre otro, y culminar con la plenitud en el sentido del gusto.


Useasé: cocinar.


Y es que, me siento bien, y eso...se nota en los "platillos" como decía Tita de "Como Agua para Chocolate"



Pd. He cambiado la opción de comentar a Ventana Emergente...ni idea del resultado, ya me contaréis. Si los habituales tenéis algún problema, decídmelo en el e-mail, o en vuestros blogs: os leeré. Mil besos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

MeMencionando a chicas majas

Bueno, pues por fin he sido nominada para un MeMe (como me explicó Uma, mi nominadora, un meme es la unidad más básica de información). Tengo que contestar a estas preguntas, y luego nominar a otras tantas personas para que hagan lo mismo en sus blogs. Pero antes hoy quiero me-mencionar a otra chica maja, que está un poco bobona, y que, hablando de cocina (porque yo siempre tengo que hablar de cocina y del comer....) me encantaría tomar sus cenitas sin planificar, de esas que se ponen en los platos de todos los días, pero con el amor que se le puede poner a un jamoncito sobre un pan amb tomaquet (¿sí, bien sita Pluvis?)
Bueno, pues que quiero agradecerla que comparta hallazgos como éstos, que me parecen de muchísimo amor y cotidianeidad ¿a que sí?

Lavar las tardes con besos de espuma,
enjuagar las mañanas con caricias,
cenar y recoger la noche,
tender al cielo los poemas
y las almohadas hundir.
Plegar el corazón, barrer el tedio,
hornear el amor por aquel lado,
aclarar la tristeza o echarla al cubo,
centrifugar el miedo a no quererte,
comprar pasión que apenas queda,
abrir la ventana de par en par
que se vaya el olor a casa sola.

Antonio Llamas

Jo, es que es un poema precioso. Te lo dedico de vuelta, hada Pluvisca, y a todos los que me honráis con vuestra visita y cometarios.

Y ahora por fin, el meme de Uma (uy, ¡como me ha sonado a el bebe de Uma! ¡el inconsciente se me adelanta!


1. ¿Qué es aquello que siempre logra robarte una sonrisa?
Yo tampoco soy muy original...mi santo y sus cosas. Hace 5 minutos me lo cruzo por el pasillo. Llevaba sus alpargatillas al revés, e iba andando él solo como Charlot mirándose los pies ¡me lo como! Siempre me hace reir...con intención, o sin ella.


2. La persona con la sonrisa más bonita del mundo es…
Indudablemente y para mí, mi hija. Le sonríe todo, la boca, los ojos ¡hasta las orejas si me apuras!


3. La última vez que te quedaste sonriendo embobad@ fue…
Cuando mi hija me cuenta algo, o cuando muy seria me echa la bronca y me da explicaciones. No doy crédito a como habla (sí, ya sé que tiene casi 6 años...pero es que nació anteayer)

4. ¿Qué canción tiene un efecto mágico en tu sonrisa?
La canción del elefante de Moulin Rouge es mágica. Ese popurrí con todo lo mejor, me encanta. Increíblemente (para Uma especialmente) Amaral es uno de mis favoritos, y la canción El Universo Sobre mí me hace sonreir y recordar cuando sentí eso: la primera vez que tuve a mi hija encima de mí, tras haber estado dentro.

5. Regálanos una imagen que te guste para que podamos sonreír todos juntos

Os dejo ésta: como poner cachondo a un hombre con un plato "¿¡afrodisíaco!?"



Genial....¿eh? Que no se diga que mi blog no habla de cocina también....

Y bueno, pues ahora nomino a contestar a este Meme a: Pluvisca, Azul, Carmen, Gonza, Pequitas y Lilith

¡Un abrazo!






viernes, 27 de noviembre de 2009

Demostración Empírrica de las bondades de los churros y las porras


El otro día una compañera fue a hacerse análisis, y como represalia por el pinchazo (digo yo, que o también lo hago así), decidió poner fin al ayuno obligatorio que los análisis imponen, pues compartiendo con todas nosotras, para nuestra alegría, bolsón de churros, bolsón de porras.
Siempre encontramos alguna cosa que celebrar y aprovechar para zampar así, algún desayuno "light", cualquier ocasión es buena, aunque últimamente habíamos perdido un poco las buenas costumbres.
El caso es que las porras y los churros estaban ¡cómo estaban! no exageramos nada al decir que en ninguno de nuestros pueblos respectivos, comemos porrerío tan bueno como el que, para nuestra desgracia, tenemos bastante cerca de nuestro trabajo.
En esas estábamos, disfrutando. Una de las compañeras no comía, amparándose en el osado comentario de que "eran insanas"
¡Uy! pues la tuve que corregir. Uno: porque mi otra compi tenía la boca llena,
y dos: mi razonamiento ya estaba ahí, y era impepinable:
Las porras y los churros son verdura. Sí señor, porque vamos a ver, ¿de qué están hechas las porras y los churros? de harina, agua y sal. ¿Y la harina de qué está hecha? pues de trigo, o de maiz, y de muchas más cosas VEGETALES. El trigo crece de la tierra ¿no? verdura es. Seca, molida, aplastada...pero verdura.
-Sí, frito en grasaza-dijo mi compi
Pues sí, o pues no. ¿Dónde se fríe? en aceite de oliva, o de girasol ¿y eso que es lo que es? Verdura otra vez. Zumo de verdura para freir.
Creo que ya entiendo porqué en Andalucía les llaman "Tallos" a los churros. Ellos ya debieron descubrir mucho tiempo antes, que las porras y los churros deberían ser parte fundamental de cualquier dieta, especialmente la vegetariana.
Mojarlos en chocolate ya es el complemento perfecto de una perfecta equilibrada comida compuesta toda por VERDURA, eso sí, tiene que ser chocolate de cacao puro, y sin leche, o sea, grano de cacao (grano, de planta, de verdura de nuevo)
Y encima, en el orgasmatrón del 1 al 10 ¡12 por lo menos!
Esto no es una hipótesis. Es una verdad verdadera y absoluta, sin puntos débiles. Si os atrevéis a rebatirla, ¡¡no oséis jamás de los jamases volver a saborear un churro!!
Y es que, la que no se consuela...es porque no quiere ¡Abrazos!

jueves, 22 de octubre de 2009

Espaguetti con Salmón (O tenemos gripe...¡¡Ahhhh???!!!)


Pues sí, pues sí. Parece que existe. No sabemos si es la A, ni falta que hace. Es gripe, y punto. Más floja que la otra (al menos a mi santo), pero gripe.
Yo estoy como un torete de bien...la verdad es que anginas he tenido siempre todas las del mundo, pero gripe, nunca. Es mi nena la que está hecha polvo, con la voz como un gatito (de ronca, no de mansa, si es que un gato puede ser manso) y con la fiebre que la va y la viene...claro que por poder, está pudiendo más mi niña que la gripe. Nena 1-gripe ¿A? 0
Bueno, hoy ya no fue al cole. Ayer que estaba pochilla de la garganta sin fiebre, sí, con lo cual estarán todos infectados. Camino al pediatra nos hemos cruzado con uno de su clase que ya venía y que nos ha gritado desde la otra acera ¡Qué, ¿tú también tienes gripe?!
Buenoooooooooo. Pues nada, que eso, pues que existe y que mucho ojo con los grupos de riesgo...pero vamos, igual que la tienen que tener con la gripe normal y estacional. La pediatra no se moja, ni le pone letra, ni falta que le hace. Nos ha largado el folleto por si empeora y va a más, y un camión de Dalsy, Apiretal y Flutox por si las moxcas.
Y yo que la veo tan pocha, que me da un agobio multiplicar este sufrimiento por dos en estos momentos (y eso que esto no es nada, no me quejo). Bueno, pues que pienso como animar a mi nena...pero no mañana, el sábado sabadete, porque ahora está comiendo poquito poquito y por compromiso y obligación. Pues eso, que hay un plato que nos ilumina a los tres la cara. El plato que siempre que nos preguntamos en voz alta en fin de semana (entre semana ella tiene comedor) ¿Y qué comemos mañana?
Bueno, si es domingo, lo más probable es que sea pollo bailarín. Pero si no, la nena propondrá gritando ¡Espaguetis con salmón! y la moción será aprobada por mayoría absolutísima, que hasta la hija pelúa (la perra) dará saltos de alegría...porque algo siempre cae.
Y es que, hombre...light light, lo que se dice light, no son...pero tenemos que sacrificarnos por ella, nuestra nena, pobrecita, que come poco y gasta mucho. Y si hay que hacer espaguetis con salmón, pues se hacen y punto. Que no hacerlos por adelgazar, es tontería.
Como veis, definitivamente nos pasamos la privación...por el acueducto de Segovia ¡ay!
Este es un plato...de mi suegra no...yo cuando lo conocí lo hacía cualquier miembro de la familia de mi marido...son varios hermanos y hermanas, y todos han cocinado indistintamente. Reconozco que cuando los probé tenía un amor-odio por ellos. Me repelía tanto sabor a limón, pero el regustillo final me impulsaba a seguir comiéndolos.
Total, que yo los hago con menos limón, y santas pascuas. Lo bueno y lo mejor, es que a mi santo y a mi niña les encanta así. Este ya es NUESTRO plato.
Venga va, la receta es facilona facilona. Para 3-4 personas:
-1/2 litro de nata para cocinar (o dos bricks pequeños) NO AGITAR, QUE SE OS MONTA!!!!! (aunque basta que quisieras que se te montara, para que se quedara liquidorra liquidorra)
-Espaguettis para 3 ó 4 personas (qué queréis, yo siempre me paso, o no llego....)
-Agua para cocer los espaguetis. Aceite para que no se peguen. Poquita sal (que no sabemos como quedará del salmón)
-Ralladura de un limón (mis cuñadas le ponían además zumo, pero a mí no me gusta)
-Un trozo de mantequilla (para dietas un trocito)
-200 gr. de salmón ahumado y cortar en trozos (o sustituir por una rodaja gorda al horno, o a la plancha y deshacer en trocitos)
Pues nada, que mientras se cuece la pasta (a fuego fuerte, destapada, moviendo con cuchara de madera siempre) en una sartén derretimos la mantequilla, y añadimos la ralladura de limón. Enseguida ponemos el salmón y le damos unas vueltecitas para que coja colorcito de la sartén, y añadimos el medio litro de nata. Movemos con cuidadito, dejamos dar un hervor. Si quedara muy espeso (depende de la nata) le podemos poner un poquito de leche, para recalentar si sobra al día siguiente lo mismo, con un pelín de leche.
Bueno, pues cuando tenemos la pasta ya un poquito lavada y escurrida, en la misma cacerola se pone el preparado de nata y salmón, y se revuelve todo.
La foto que he encontrado no es mía, es de un blog bien chulo de Wanchuzri, y que amablemente me ha prestado. En esta foto tiene hasta huevas ¿buena idea no?
Riquísimos, facilones, ideales para grandes comidas acompañado de ensalada de tomate aceitunas negras y mozzarella ¡y aparentes!
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