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sábado, 17 de agosto de 2013

La recuerdoteca y menú a un euro: Espaguetis al ajo

La niña chica espabila (más si cabe) que es un primor, y aunque es mandona y cabezona de mucho cuidado, también es habladora, y encantadora allá donde va...
 
En éstos últimos quince días está perdiendo su carita de bebé, y cada vez es más grandota y tiene más cara de niña. Son casi 3 años ya ¡3 años ya! dos y medio largos. Ya controla el pis, salvo que esté muy distraida jugando, y aunque se lo recuerdes, te dice que no...y luego donde caiga!! Es graciosísima corriendo por el pasillo:
 
-Mamá que-se-me-sale-piiiiiiiiiiiiiiiis
 
O concentradísima diciéndose mientras camina hacia el baño, tal y como la dijo su padre si se lo notaba:
 
-Pis-no-salgas-pis-no-salgas-pis-no-salgas
 
En la piscina tiene a todo el mundo arrebatao, todos los socorristas la conocen y la saludan por su nombre. La piscina pequeña tiene su socorrista sentado en una silla, en una esquina. Y ahí están casi todo el día. El otro día se levantó el chaval y la cruzó bordeando hacia el otro lado, y la niña chica, asombrada, me miró y me dijo:
 
-Mama, ¡se egcapa el señor!
 
Tratando de contener la risa, la dije que sí, claro hija...¡eso nos pasa por no atarle a la silla! El socorrista se partía de la risa.
 
Un día dentro del agua daba cabezazos, y le dije que tuviera cuidado con el borde...¡vaya cosa fui a decir! no sé que se pensaría ella que era, que todo el rato me miraba y me decía con cara de susto ¡Cuirado con el gorde mama, cuirado con el gorde! Se raspó el pulgar del pie con el "gorde" haciéndose una herida, y le iba diciendo a todo el mundo que era un mordisco...
Ahora todo lo que no la gusta, o la parece peligroso, es malo: que viene una moto mama, una moto mala. Un bicho malo, ahora hasta las moscas son "pispas" que la picaron en la planta del pie casi el primer día de piscina...

Me parto de la risa cuando viene con algo que no conoce, o ve algo nuevo:
-Mamá, mamá, quesesho? core mamá ¿como se llama esho?
 
Las relaciones con su hermana son de arcoiris...hay de todos los colores. Van del rosa (pocas veces) al morado intenso, que hay que ver como se enzarzan para lo grande que es una, y lo pequeña que es la otra. Eso es lo que peor llevo, la verdad.
 
Me fastidia que la mayor no le ponga más cabeza, pero claro, es una niña al fin y al cabo. Y me fastidia que a la pequeña se le nota muchísimo que es hermana pequeña y tiene mañas de niña mayor. Al fin duermen juntas en la misma habitación, algo que la niña grande nos llevaba mucho tiempo pidiendo ¡qué error dios mío, qué error! discuten como leones, la pequeña tarda mucho rato en dormirse, a su bola, se canta, habla, golpea la pared con los pies. La grande es marmota: se agita tanto durante el día, que en cuanto apoya la cabeza en la almohada, llora de puro sueño si no la dejan dormirse, y claro, se arma la marimorena. La pequeña habla y canta, la mayor la manda callar, la pequeña insulta ¡insulta! la dice pedodddrrrrrrrrra y la tira pedorretas (aprendido de niña grande) se llaman sinvergüenzas, desvergonzada, e impertinente (aquí la pequeña sigue diciendo cállate, pedoddddddraaaaaaaaaa a su hermana mayor)
 
La mayor se desespera, y acabamos regañándola a ella, por no aguantar un ratito oir hablar a su hermana que se callaría en 5 minutos si nadie la dice nada...en fin. El otro día la pequeña se levantó y se puso a enredar por la habitación. La grande nos llama:
 
-Maaaaaaaaaaaaaaaaaaama...que la niña chica está sacando las toallitaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas
 
Y lo mejor, fue escuchar a la niña chica, como un gremlin escondido, decirle a su hermana mayor en susurro:
 
-Caaaaaaaalla, caaaaaaaaaaaaaaaaalla, caaaaaaaaaaaaaaaaaaaaalla
 
¡Si no me hubiera dado tanta risa, me habría muerto del miedo!
 
La niña grande es alondra: se levanta con el día y tiene energía sin fin para hacer de todo, de arriba a abajo. Y es llegar la noche, meterse en la cama y querer dormir y hacerlo en 3 minutos. La niña chica es al revés...se levanta pronto, sí, o no, pero es llegar la noche ¡y como se activa! Estamos pensando seriamente no darla de cenar, que parece que la cena en vez de amodorrarla, la enciende el piloto otra vez.
 
Y esto es todo por hoy, que quería yo apuntarlo para que no se me olvidara, así que allá va la receta. La foto, aunque no lo parezca por lo bonita que quedó ¡es mía! Es posible que lo mío tenga remedio, y ahora que ya he comenzado, mis fotos tengan algo más de calidad.
 
Los espaguetis al ajo son un plato más sencillo imposible, delicioso, socorrido, y que siempre nos pone de buen humor.
 
-Se cuecen espaguetis según las instrucciones. Unos 100 gr. por persona.
-Se cortan muy pequeñinos 5-6 dientes de ajo gordos. Más si son pequeños, claro.
-Tenemos preparado orégano natural. Si no hay, pues de bote, pero no os imagináis lo bueno que está con orégano fresco (un poco seco, pero no del comercial) merece la pena probarlo así alguna vez.
 
En una sartén ponemos aceite de oliva virgen extra, bastante...unas 4-5 cucharadas soperas por persona. Se calienta y se dora el ajito. En ese momento ya tendremos preparada la pasta lista y escurrida en cada plato, ya que volcaremos sobre los espaguetis en cada plato cucharadas de aceite hirviendo con el ajo.


Se puede alegrar el plago con más colorcillo y saborcillo añadiéndole tiras de salchichón cortadas sobre los espaguetis. Les añadimos después el aceite con el ajo encima. Y acompañar de una buena rebanada de pan al ajo, claro, como debe ser.


¡Sed felices!

martes, 9 de julio de 2013

La Mujer Que Vivió Un Año En La Cama

Mucho silencio, todo va regular en la forma, pero vertiginosamente bien en el fondo por lo que no me siento autorizada a quejarme.
 
El trabajo va regular tirando a mal, pero cobramos todos los meses que es más de lo que puede decir mucha gente. Mis hijas no tienen leucemia, ni están desahuciadas por la medicina. Yo no he encontrado ningún bulto en mis pechos este mes y mi marido está a punto de cumplir 37 años como 37 flores y no ha sufrido un ataque al corazón, aunque el pelo haya abandonado en parte su tejado. Exceso de testosterona parece ser, cosa que me parece fenomenal. Mi madre tiene una ridícula alergia tardía a la leche pero sus mamografías están de película. Mi hermana, cuñado y sobrinas están visitando 4 capitales de Andalucía por el módico precio de 88 euros+cánticos al amanecer+catequesis antes de dormir que nos van a dar más de un motivo para descojonarnos todos juntos.

Ayer terminé este libro: corred a leerlo.



Es terrible, gracioso, triste y maravilloso. Es realidad enlatada en 233 páginas, con verdades cotidianas como puños y preguntas con respuestas más que evidentes ¿Cuántas personas están en disposición de meterse un año en la cama? lo extraño es la poca gente que lo hace...

Si lo leéis y os acordáis de mí, encontraréis un párrafo muy cortito que le va a este blog que ni pintado. Os reto a encontrarlo y a ponerlo en un comentario. Con lo que tardo en actualizar...dará tiempo de sobra a leerlo. Prometo como premio un post dedicado al ganador, tratando de reconstruir desde cuando conozco a ese bloguero/a.
 
Besos mil. Abrazos apretaos.
 
Cumpleaños sin ti papa. Serían 66.

viernes, 23 de noviembre de 2012

12 años y 20 kilómetros (o no tiene nada que ver la receta del Struddel)

Pápa

Llevo todo el mes, toda la semana penándote y escribiendote este post mentalmente. Era tan brutal que pensaba avisar a mama y la hermana para que no siguieran leyendo. Después de haberlo escrito, casi mejor que no lo lean.

Porque aún tengo muchas cosas dentro de esos días que no han salido jamás, porque siguen royendo como un cáncer, porque siguen buscando por donde salir porque no salieron en su momento.

He llorado este noviembre, y también he tragado las lágrimas, como aquel noviembre, en el que aprendí a llorar gimiendo para dentro, en silencio y en el autobús de subida y bajada al hospital donde entraste a vivir para no salir.

Tanto te he vuelto a repensar que vuelven a no quedarme fuerzas para escribirte todo lo largo que te he pensado. Nada limpia más que el llanto, cualquiera lo sabe.

Aquel 20 de noviembre bajaba de nuevo en el autobús por la mañana, al hospital. Allí llevaba acampada mama contigo más de 20 días. Sólo te dejó 2 horas para ir a sellar la tarjeta del inem a 40 kilómetros. En transporte público. Tú decías que no podía ser posible. Ella dice que según la vieron la cara en el Inem la sellaron inmediatamente sin esperar.

En el mismo autobús recibo una llamada. Es el santo, entonces novio-santo. Mamá sólo ha podido marcar su número, es del único que se acordó porque es ridículamente fácil y cantarín. Me pregunta donde estoy, irá a buscarme a la parada para que no llegue sola al hospital. Él baja en su coche, y adelanta al mismísimo autobús.

Pa' haberse matao.

En ese trayecto, sola, en el autobús, miro al cielo. Está despejado, luminoso. El 20 de noviembre de 2000 era un día soleado y luminoso. No puedo creer que no estés en este mundo. Mi padre ya no está en este mundo, y ya no voy a volver a verte vivo nunca más. Nadie puede morirse en un día así de bonito. Nadie. Y menos tú. Los días feos, tristes, grises y fríos están para algo. Nadie debería morir un día de sol.

Comienzo a llorar sola. Para dentro, como en los últimos días cuando aprovechaba los trayectos para hacerlo en silencio. Pero empieza a salir a borbotones, y a mí ya todo me da igual. Estoy perdiendo el control y no me importa, no puedo dejar de llorar, no puedo dejar de hipar, es imposible que pueda parar.

Una pasajera que va detrás, hermana mayor de una ex-compañera mía del instituto me pasa un pañuelo y me dice si me puede ayudar, si me pasa algo.

-Mi padre se ha muerto-le digo

Me acompaña los 20 kilómetros restantes, en silencio, tocando mi brazo. Me ayuda a bajar del autobús y espera conmigo buscando al santo que me dijo que me recogía. Me acompaña a recargar el móvil, entonces de tarjeta, porque no tengo casi saldo, y me va a hacer falta. Me lo recarga ella.

El santo me está buscando, llegó antes que nosotras, él también piensa que ya no estás. Se equivoca varias veces tratando de llegar al hospital, un trayecto mil veces hecho y conocido.

Cuando llegamos al hospital es para descubrir que te sacaron de la parada cardiorrespiratoria, estabas en coma. Finalmente no habías muerto un día soleado. Recuerdo perfectamente el punto kilométrico donde miré al cielo pensando que ya no estabas y donde me sentí inmensamente huérfana, y a la vez ajena. Nadie debería morir un día soleado.
 
Estabas vivo pero no había vuelta atrás. Nos dijimos nuestras últimas palabras el día anterior por la noche:
 
-Te quiero mucho
-Yo también, mucho y apretao.
 
El día 21 una amiga supo que algo iba muy muy mal. Era su cumpleaños y yo no la había llamado.
 
El día 22 de noviembre de 2000 (22-11-00) hizo un día terrible de otoño-invierno en Madrid. Agua viento fortísimo y helado. Si alguien tiene que morir, que sea un día en que el cielo llore y se derrumbe sobre nuestras cabezas. Que se pare el mundo, deteneos todos. Mi padre ha dejado de introducir aire en su cuerpo a las 19,30 de la tarde, y no volverá a hacerlo nunca más. Parad y observad lo desgraciadas que somos. Los más de 40 ºC de la neumonía por aspiración, causa última de la muerte y que hacían arder su cuerpo van desapareciendo a una velocidad vertiginosa. No puede ser. Te hablo al oido, y te canto nuestra canción infantil, para que me oigas hasta que la última neurona de tu cabeza deje de depender para siempre de tu sangre, y de tu latido. Te sostengo una de tus manos y a pesar del coma, el último estertor, el momento final eres consciente. Tu mano tiembla ligeramente, se contrae levemente. Nadie más lo nota. Cae una lágrima por tu ojo derecho, donde yo estoy. Quiero llorar pero mi madre, tu mujer, me dice que ahora no, luego, luego, hemos de acompañarle. Llamamos a tu padre, y a tus abuelos para que acudan en tu búsqueda, ve con ellos, están ahí...
 
Te abrazo porque ya no sientes dolor y tus huesos se me clavan en el corazón PARA SIEMPRE PADRE.
 
Todos a mi alrededor pierden el control. Yo no, porque te lloré 20 kilómetros. El tío J. mira alrededor, se detiene sobre mí, y me dice:
 
-Tú, que estás más entera, baja a urgencias donde está la abuela y dile que todo sigue estable.
 
No estoy entera. Estoy estupefacta. Soy su hija. Es mi abuela, es su madre. No estoy entera. En realidad soy de corcho.
 
He sido de corcho mucho tiempo, muchos años. Noviembre comienza con unos días antes de octubre, una ambulancia, una despedida en la puerta de casa, y la certeza de que era la última vez que la pisabas. Noviembre tiene a mal obligarme a revivir cada día la oscuridad de aquellos días, hasta el 24, el día que te enterramos.
 
El día 25 tuvimos que ir al carreflús a comprar. No teníamos nada después de 26 días de hospital. Mamá lloraba en la cámara de los yogures porque había demasiados y no sabía cual elegir. Mi tutora de prácticas se cruzó con nosotras, no sabía nada. Me dió dos besos, y me preguntó ¿qué tal todo?
 
Sólo pude decir "ayer enterramos a mi padre".
No dijo nada.
Tiró de mí hacia ella, me abrazó en silencio, y no recuerdo más demostración de empatía, de respeto y de comprensión que aquélla.
 
Hoy ya no tengo más ganas de hablar....
 
¿Por qué del Struddel? Mira papa, pues es que a la vejez viruelas...mamá estuvo fatal, pero fatal muchos años. Pero luego el tratamiento, sus ganas de vivir, que había llegado a perder, y las nietas, la sacaron del bache. Se puso, y está muy guapa, pero fijaté que se hizo alérgica a la leche. Por eso te digo que a la vejez viruelas. Así que siempre que tenemos celebración de tarta, le hago ésta que no lleva ni pizquita ni gotita de leche ni mantequilla (aunque la original si que lleve un poco de mantequilla)
 
Es facilísima, te hubiera encantado ¡ojalá hubiera conocido antes a Carmen que me dió la receta! Mi hermana ha aprendido a hacer tu favorita: bayonesa con cabello de ángel...que explicaré otro día.
 
Struddel
 
-Una plancha de hojaldre precocinado cortado en dos mitades
-Dos manzanas peladas y cortadas en lonchas
-Uvas pasas, nueces (opcional)
-Azúcar y canela
-Azúcar avainillada (opcional)
-Azúcar glas (en la picadora queda fenomenal, opcional también)
-Huevo batido para pintar y hornear
 
Colocar a lo largo de una de las capas de masa la manzana. Espolvorear azúcar y azúcar avainillada y canela ( y poner unas bolitas de mantequilla, pero yo no lo hago para que la coma máma) y añadir las pasas y las nueces al gusto, o prescindir de ellas.

 
Cubrir con la otra capa de masa que tenemos, y hacer unas rajas. Pintar con huevo y hornear en horno precalentado arriba y abajo 180 ºC hasta que suba el hojaldre y esté dorado.

Estas manitas son de tu nieta segunda, mi niña grande


Sacar y espolvorear azúcar glas y canela ¡buenísimo!



 
 
12 años, sólo 20 kilómetros llorados, y apenas unos metros avanzados....
Demasiado mucho poco tiempo sin ti.
 
 
 
 


martes, 17 de abril de 2012

Symphony No. 9 ~ Beethoven



Lo intento. Intento ponerla de fondo cuando hago otra cosa.

Pero no puedo, siempre me atrapa, de principio a fin, y no puedo más que dedicarle toda mi atención.

¿Será esto el Síndrome de Sthendal?

El estómago se me mueve cuando sube la tensión, se me acelera el corazón, la emoción me embarga, acabo llorando incapaz de asumir tanta belleza.

Desde el principio.
Hasta el final.

No me pasa a mí sola. La nena y la bebé también se detienen, y quedan hipnotizadas.

Será porque la escucharon desde habichuelas.
¿Con qué os pasa a vosotros? Decidme que os pasa con algo, y que no estoy como un cencerro.

El último movimiento o el conocido Himno a la Alegría es el más famoso y no menos fabuloso, pero ¿habéis escuchado bien el segundo movimiento? minuto 16 ¡Glorioso!

jueves, 22 de marzo de 2012

60 como 15

Sesenta años, mama. Estás preciosa, quiero ser como tú.

No te mueras. Abrazamé fuerte. Gritamé si no te abrazo.

 
Recuerdo: Tú con 30 años, y yo con unos 7. Tu vestido de botones rojo, morena, preciosa, con tu pecho grande, generoso, blandito y acogedor.

lunes, 19 de marzo de 2012

El padre y el cristal

Hola papa:

Hoy la Nena me preguntaba por qué yo no le regalaba nada al suyo. Le he explicado que mientras ella fue bebé, la sustituí en esa tarea, pero ahora era ella y su hermana (que ha venido con regalo de la guarde también) las que lo hagan. Yo tengo mi propio padre, le he dicho, aunque sea de espíritu.

No me apetece ir al cementerio. Ni hoy, ni en tu cumple, ni en el día de Todos los Santos. Por eso te escribo.

Para mí el día del Padre, o de la Madre, son importantes. Aunque haya que ser buen hijo todo el año. Pero esa ilusión del regalito hecho en la clase...¡y la ilusión al abrirlo! no me extraña que te gustara tanto, porque ahora me encanta recibir cositas de mis hijas. Pero tú hiciste que ese día también tuviera importancia para mí, cuando nunca la he querido, ni sigo queriendo un protagonismo que para mí sigue siendo de los padres, y no de la onomástica. Aunque es bonito llevar el nombre del abuelo...

Pero me acuerdo de aquel año, cuando yo tendría unos 6 ó 7 en el que yo te felicitaba y tú me felicitabas a mí, y yo no entendía el porqué. Y me regalaste un colgante de cristal con mi nombre escrito. Me pareció un tesoro, un tesoro que quería conservar por el resto de mi vida.

No fue así, y terminó roto por la mitad. Sin embargo el recuerdo es tan vivo que ahora ya no necesito el objeto físico para revivirlo. Me aferro a estos pensamientos para desprenderme más fácilmente de tanto objeto material, mi gran talón de Aquiles, conseguir tirar algo y no acumular.


Me he reido mucho hoy con el santo y las niñas, han sido felices, pero yo no he tenido un feliz día del Padre. Mira tú que tonta, puedo evocar un cristal pintado sin tenerlo delante, y no puedo soportar no poder abrazarte hoy (ni ayer, ni mañana).

Doce años y seguimos en éstas. Vaya mierda.

jueves, 19 de enero de 2012

Un año de amor (o Pie-pai en americano-de manzana sin leche)

Buenas....

Hoy, ahora, hace exactamente 12 meses y 12 horas que estoy en este mundo. La tal ma-ma mamamamammama (a veces se lo digo, y se pone de un contento!!!) ha pasado el día echando cuentas de lo que hacía (hacíamos) tal que hace un año, que si los dolores, que lo que tardaba yo en salir, que si que miedo y qué largo, que si que grandota y hermosota fui, que si "madre como pasa el tiempo" que si "se nos va el bebé" que si "¿qué narices hemos hecho con este año, que se nos ha evaporado?"...¡más boba estaba! Bueno, pa-pá (papapapapapapapa) también andaba con cara de tonto, muy contento y también un poco raro. Ma-ma dice que ha decidido dejar de fumar ¡justo hoy! y que la tiene un poco harta. Bueno, muy, muy harta y que esto va a acabar muy malamente, o fumando él, o volviendo ella a fumar.

¿Qué será eso de fumar? Por lo visto no hacerlo, parece un gran regalo para mi cumple.

En fin, mi ta-ta me ha hecho una corona rosa con picos y pintadita, muy bonita, y yo me la he quitado y me la he puesto muchas veces, y decían Ohhhhhhhhhhhhh, ¡bieeeeeeeen!, y me han puesto una tarta de-cito textualmente-"Masa de empanadillas extendida, con trozos de cinco manzanas pochados con un culín de agua, 5 cucharadas grandes de azúcar, una ramita de canela, y un poquito de canela molida. Se cubre con más masa de empanadillas, y se hornea pintado de huevo" Dicen que así la yaya, que es alérgica a la leche podía comerla.

Pues eso, que la tarta tenía un 1 con fuego (ojo-que-quema) arriba ¡ésto era!

Pa-pá me había estado enseñando hace muuuuuuchos días a juntar los labios y soplar como el viento Uhhhhhhhhhhhhhhh Fuuuuuuuuuuuuuuuuu Uuuuuuh. No he tardado mucho en aplicar la teoría, y creo que en alguna de las 4857 fotos que me han hecho, saldré bien retratada en tan glorioso momento. Me han cantado dos canciones muy bonitas de cumpleaños que decían mi nombre, y me miraban todos ¡más chulo! Además mi ta-ta sabe tocar Cumpleaños feliz al violín, y a todos nos ha gustado un montón.

Mientras ellos se ponían morados de langostinos y mejillones, a mí me han dado las bolitas de gusanitos que tanto me gustan porque dicen que hoy es fiesta. Otros trozos me dan arcadas, pero éstos los soporto bastante bien y no me importa repetir varias veces.
He intentado meter dos a la vez, pero la aguafiestas de mamá no cree que sea buena idea...Dice que solo tengo 4 piños y que con eso aún, no vamos a ningún sitio. El puré eso sí, lo quiero finito, finito...¡sin tropezones! y el biberón sin un grumo ¡que yo soy una gourmet como pa-pá, y me gusta todo muy en su punto!

Se han reído mucho y yo me lo he pasado muy bien...tanto como otros días, porque como todo es nuevo para mí, pues todo me hace ilusión. Esta gente está muy loca, y se ponen a aplaudir con cualquier chorrada que se me ocurre hacer. A veces ni sé que he hecho, así que repito, hasta que vuelve a caer el super-aplauso, que es como cuando cantamos Palmas Palmitas ¡una de mis canciones favoritas!

Últimamente me aplauden mucho cuando me pongo de pie y avanzo sin ponerme a cuatro patas. Solo doy un pasito. Dos como mucho, pero oye ¡que se vuelven tontos perdidos! yo no he visto cosa igual ¿acaso no ven que gateando soy un hacha, y voy mucho más rápido?
Pues una cosa os digo, que de momento...creo que voy a seguir por el suelo unas semanas más, que no es cosa de ir renqueando otra vez, lentamente a dos patas, con lo bien que controlo yo a cuatro....vamos, que tengo el récord de llegar en 2 segundos y 3 milésimas a un enchufe, ¡sólo por ver la cara de histérica que se le pone a mi madre!

En fin, que el día de hoy ha tenido novedades, como casi todos los días, y no sé si mañana se repetirá lo de la tarta esa, pero vaya, que estoy deseando que me pongan la vela de nuevo, ¡para que papá vea lo bien que voy a soplar mañana y me vuelvan a aplaudir!

viernes, 13 de enero de 2012

El mundo rosa (o tol mundo é güeno)

A mí antes no me gustaba el rosa, ni vivo ni muerto, ni palo ni fucsia (o rosa fuuuuurcia como decía mi nena grande). No es que lo detestara, es que me era indiferente.

De hecho, cuando estaba embarazada de la nena, aunque nos habían dicho que era niña, no tenía nada rosa. Primero porque no me fiaba, ante aquella frase del ginecólogo: no parece tener pene, así que puede que sea una niña. Segundo porque yo aún iba de madre moderna y guay y las palabras no bélico-no sexista iban a ser mi mantra. Luego descubres que si no tienen espada, juegan con palos a lo mismo...

Y nació mi niña, tan ojazos...¡tan morena! ¡tan gitana como era! Sí, sí, canto como Antonio Flores, pero...es que era así. Y los trajecitos neutros que yo tenía para ella ¡ay mi niña! qué poco la favorecían. Recuerdo con especial horror un conjunto amarillo de lana que la sentaba...no mal, lo siguiente.

Y alguien me regaló algo rosa. Y mi niña tan ojazos, tan morena, ¡tan peludita como era! resplandeció entre el rosa. Era como un algodón de azúcar. Nunca había visto tan claramente en una persona que un color le sentara tan bien. Bueno sí, igual que a su padre las cosas blancas.

Se me desató la locura por el rosa, y la verdad es que todos le favorecían. Tanto me gustó que por primera vez en mi vida, yo me compré prendas rosas para mí misma ¡y me encantaban!

Fue más o menos un par de años después que pasamos (no habíamos vuelto a hacerlo) por ciertos túneles cercanos al hospital donde ella nació. Ya digo que no habíamos vuelto a pasar por allí, y no sé por qué, todos los recuerdos me vinieron, pero con una extraña sensación: que en esos días en los que ella nació, cuando volvíamos a casa, yo me sentía rosa.

¡Sí! pero no cuadraba con mis recuerdos, con mis pensamientos de entonces. Yo en ese coche volvía apoyada en un muslo por el dolor de los puntos y lo demás....había llorado hasta 10 minutos antes porque la niña no comía, ni se enganchaba a la teta, ni nada, y nos echaban del hospital a casa en esas condiciones ¡la niña no comía ay madre! a la vez que estaba deseando que llegáramos a casa ¡y esa responsabilidad, esa tremenda responsabilidad que me había caido para toda la vida! Sí, que me había caido para toda la vida, ni siquiera metía al santo porque la niña era como una extensión mía, la pobre, y las tetas para alimentarla también, toda para mí, de día y de noche.

Que queremos a nuestros hijos no es discutible. Que nos agobian las responsabilidades sobre ellos, tampoco es discutible.

Por eso me extrañó aquel recuerdo de sentirme rosa, pero es la eterna dicotomía entre sentir, y pensar. Entre el corazón y la razón, el enfrentamiento entre ambos que siempre nos complica pelín la vida.

¿Cómo no iba a sentirme rosa? ¡si había tenido a mi primera hija! ¡si cumplía mi mayor deseo desde pequeña, tener hijos! ¿y como no iba a tener esos pensamientos tenebrosos, si había una persona en este mundo, absolutamente desvalida que dependía de mí por completo? ¿Si yo no la cuidaba bien, y la quería mucho, quien más en este mundo iba a hacerlo? Sentir en rosa, pensar en negro...

Menos mal que el santo fue ocupando el sitio que le correspondía en la reciente vida de su hija, tomando parte del peso de ese terrible saco de responsabilidad que me había cargado yo sola en mis pensamientos, en esa vorágine de hormonas que suben, que bajan, con puntos frescos y 80 horas sin dormir....

Luego ya controlas la situación, y dominas los pros y los contras, y sin darte cuenta eres veterana. Y te dejas llevar tranquilamente por el rosa, que aplasta ampliamente a los pensamientos y miedos negros, e incluso vas, y repites la jugada, pero esta vez vas dispuesta a sumergirte en el rosa por completo porque los pensamientos van bajo control...más o menos. Que ya sabes a lo que vas, ¡y a veces eso es peor! Pero todo lo demás se te hace al final, prevenida, absurdamente fácil.

De la repetición hace ya casi un año...pero la bebé tendrá post a propósito, y aparte.

Estoy pensando en cambiar el color y el fondo del blog, y no sé por qué me siento lila, o serenamente verde, aunque me sigo sintiendo cómoda siempre entre el rosa favorito de mi nena porque la vida entre ellas, lo es.

Vivir la vida rosa es fácil cuando te abandonas a sus risas y sonrisas, y conversaciones, cuando no miras facturas, ni escuchas la radio, ni ves el telediario.

Porque el mundo tiene a bien (a mal más bien) empeñarse en sacarme del rosa a mazazos cuando no se encierra como debe de ser a asesinos y encubridores de adolescentes, cuando notas las horas de insomnio de otros padres por sus hijos e hijas, cuando no hay dinero para investigar, cuando no hay para investigar enfermedades que afectan a niños...cuando los amigos sufren, cuando la familia sufre.

Ojalá la vida siempre fuera rosa. Que no lo sea no impide, ni nos debe impedir, visitarlo todas las veces que nuestro maltratado corazón lo necesite para reponerse, y volver a salir a este mundo feo, horrible e injusto, a sonreir a todas esas personas güenas que hay por el mundo esperando que las sonriamos.

Hoy no hay receta de cocina, no pienso andarme con remilgos a la hora de escribir tratando de buscar tema y receta, que si no, no escribo nunca. Además, que siempre hay alguien en comentarios que sí que saca la relación con una receta.

Pero sí voy a dar la receta hoy para vivir el máximo tiempo posible en el rosa, el que hace que salgamos más fuertes a la selva: poned un niño o niña en vuestra vida, de amigos, de vecinos, de tu familia, tuyos propios. Hablad con ellos, escuchadlos, jugad. Son anestésicos contra la realidad. Son un oasis en el desierto.

Son la receta de la felicidad, la vida nueva y la ilusión en la esperanza de un mundo con su visión...

martes, 1 de noviembre de 2011

Los abrazos apretaos (O Arroz a Banda y de cuando las palabras son más que obras)


Mañana voy a hacer un arroz a banda. Para mí es el arroz ideal, el sueño que todos teníamos de pequeños cuando pedíamos a nuestra madre el arroz de la paella, limpio y sin escombro. ¿Por qué le pones tantas cosas al arroz mama? Y ella siempre respondía: “es que si no lo pongo, la paella no sabe a paella”



Pues mira como los alicantinos dieron con la solución, madre, poniendo toda la morralla a hervir, haciendo un caldo-caldo (no de brick) que tenga concentrado todo el sabor de la paella…pero sin escombro. Alguna gambita, eso sí, y trocitos de calamar salpicados entre el arroz. Y “socarrat”, claro, y apilándolo con la cuchara en el centro de la paella antes de comer, tal y como nos enseñaron en tierras alicantinas.

Al grano…y no de arroz. Algunas personas utilizan para despedirse en blogs, foros e e-mails mis “abrazos apretaos” añadiendo….”como dice Tita” lo cual no deja de halagarme. El otro día hablaba con una excelente persona, a la que sin casi darme cuenta expliqué de donde venían estos abrazos. Sin darme cuenta, digo…de que nunca se lo había contado a nadie…

Y es que cuando yo mando esos abrazos apretaos, no son solo palabras. Que dicen que las palabras se las lleva el viento… ¡quía!



Que se lo digan a aquellos escritores y escritoras, los que viven de ello, y los que no, como por ejemplo blogueros y blogueras que me leéis, y que nos hacen (hacéis) acudir en pos de las palabras a vuestros mundos, pensamientos, sentimientos, vida todo ello, y saborear y disfrutar cual libro.  Las palabras, como las obras…al menos en una especie como la nuestra con diferentes códigos de ella para tocarnos los unos a los otros sin manos…son esenciales.

El cáncer malvado avanzó por sus huesos, implacable. Caderas, costillas, piernas…sólo podíamos tocarle y masajearle manos y pies que le relajaran y le distrajeran de tanto dolor y así ahorrarse otro pico de morfina…

¿Sabes que comimos el santo y yo nuestro primero arroz a banda en aquel pueblo de Alicante donde íbamos de excursión contigo a comer sardinas?

Se ponen a hervir pescados y espinas variadas en agua con cebolla y laurel. Nos ha de quedar al menos un litro de caldo bien concentrado.

En la paella (o paellera los que somos meseteros) se sofríe en aceite de oliva bien picado ajito, tomate triturado y azafrán. Se añaden calamares picados pequeños, y gambas peladas (las cabezas se pueden haber hervido también en el caldo) Se añade el arroz redondo y se le da una vuelta, añadiendo el caldo de hervir el pescado. Siempre dos tantos de caldo (y un poquito más) por cada tanto de arroz. Hervir en total 20 minutos: 5 a fuego vivo, y 15 lento. Apartar y tapar otros 5 minutos antes de comer.

El abrazo, nuestros abrazos se hicieron cada vez más imposibles ¿Qué clase de tortura, qué clase de castigo es aquel que te impide abrazar a tus seres queridos? Su mujer, mi madre, no le soltaba las manos. Dice que aun sueña con ellas, 11 años después.

Las palabras acuden en nuestro auxilio cada noche antes de dejaros solos, como novios en la habitación del hospital:

-Te quiero mucho, papa

-Yo también te quiero. Mucho…y apretao

Mucho y apretao…Solo podemos apretarnos con las palabras. Nuestros abrazos solo pueden ser apretaos mientras hables, porque incluso eso nos va siendo robado.

Elige dolor, elige muerte.

Los picos de morfina desaparecen apisonados por la potencia de las bombas y la fuerza de las palabras es unilateral, porque las tuyas te nos son robadas.

Y aprieto tus manos, nos las turnamos porque solo son dos, y nosotras somos tres. Y te vas al fin, sin más, y de menos,  y al fin te abrazo porque ya no te duele…

Pero para describir eso ya no me alcanzan ni las palabras.






¿He dicho alguna vez que odio noviembre? Pues sí, de cabo a rabo, de principio a fin, del 1 al 31. Estaré mas alegre, porque solo estoy disimulando.



Last words.

 El otro día estuvimos viendo una serie muy de treintañeros (para los nacidos en los 70 más o menos) que se llama Como conocí a vuestra madre. Os la recomiendo porque es verdaderamente…Awesome, y sobre todo ¡Legendary!

En ese capítulo el padre de uno de sus protagonistas muere y todo el capítulo gira, en clave de humor, acerca de las últimas palabras de éste, y de la recreación de las que serían las últimas palabras de los padres de sus amigos, si murieran en ese instante.

Las ultimas palabras de mi padre para mí fueron “Te quiero mucho y apretao”

Solo quería explicar lo que siento cuando os mando un abrazo apretao porque siento que alguien lo necesita. Porque ese abrazo lleva la fuerza de un ángel que se fue al cielo sin capacidad física para poderlos recibir, ni dar. Porque toda su fuerza la puso en las palabras.

Por eso envío abrazos apretaos. Porque van bien cargados. Tomadlos suavemente, con los ojos cerrados e inspirando y expirando suavemente porque los mando con toda mi energía.

Y sobre todo… ¡no dejéis de abrazar a vuestro alrededor!



Os mando, como no, un abrazo apretao.



Pd. La foto es de mi santo, tomada con el móvil a mí en nuestras últimas vacaciones. Premio para el que averigüe en los famosos baños de qué pueblo alicantino está tomada.

Allí, donde las sardinas y el arroz a banda, papa.

jueves, 25 de agosto de 2011

Solomillo Ñ con piÑa y champiÑon (y momentos contigo I)

Mientras escribo este post, estoy escuchando esto. Escuchalo si puedes mientras lees. No hace falta mirar.





Llevo muchos días para escribir esta entrada. Mas de los 7 u 8, que por error, di a publicar en lugar de guardar borrador. Quería escribir sobre la película 50 Primeras citas, y sobre una receta, como siempre, pero no encontraba la conexión ¿que tontería verdad?



¿Por qué había de limitarme para escribir mi propio nombre del blog Amor y cocina cotidiana?



Creo que ya conté que mi santo y yo llevamos más de una vida juntos como uña y mugre. El tenía 15 y yo 16 años. Como en la película tuvimos muchas primeras citas, quizá no tan románticas y si tormentosas por la pasión y las hormonas de la adolescencia y también, la seguridad entonces de que no había ni habrá una persona como él para mi, en toda mi vida. Una vez llegue a decirle que podría vivir sin él pese a ser el hombre de mi vida. Porque nada tiene que ver el amor con la vida cotidiana, y a la vez lo tiene que ver todo.



Me sobrevuelan tantos pensamientos en la cabeza, que los voy a escribir tal cual. Sin orden ni concierto y a la buena de dios.



El santo tiene mucha labia, y mucho carisma, mucha pasión y una personalidad arrolladora, que lo envuelve todo. Es el típico Leo que donde entra, se nota que ha entrado. El es fuego, y yo aire, por lo que su calor me hace volar más alto, y mi aire atiza su fuego, y así nos mantenemos siempre ambos, arriba gracias a las propias fuerzas, y a las del otro.



Tenía una motillo el, con mucha personalidad y un ruido característico. Y recuerdo verle a sus 16 años, con el "loro" colgado detrás de la mochila una tarde que nos íbamos todos al campo. Llevaba como buen adolescente, la música puesta, y en la misma cinta alternaba diferentes canciones de tecno o el reciente bacalao de los 90, con Tocata y Fuga de Bach entremedias. Fue aquella demostración de personalidad y de que por encima de sus gustos nadie opinaba, en una época en la que yo me sentía absolutamente sola por lo mismo: a mi también me daba igual lo que opinaran los demás, seguridad imperdonable entre otros adolescentes deseosos de aprobación y de borreguismo y pertenencia al grupo. Había encontrado a la horma de mi zapato.



Para todo.



Ya desde muy jóvenes, y desde que empezamos a entrar en las casas de uno y otro, nos cocinábamos. Y siempre era sorpresa, aunque esto será otro post.

Hemos tenido mucha suerte, porque es muy difícil que se dé la casualidad de que encuentres al hombre, o a la mujer de tu vida, y crezcamos ambos en la misma dirección.


El otro día tenía un par de solomillos de cerdo. Abrí la nevera, a su estilo, tratando de hacerlos con lo que hubiera en ella. Rodajas de piña sobrantes de una lata, y champiñones. Solomillo Ñ pensé yo tontamente.


Rehogué un par de dientes de ajo aplastados en aceite de oliva en la olla. Después dore ambos solomillos por todo su contorno y los reserve en plato aparte.



Rehogué los champiñones laminados en el aceite de la olla, y cuando estuvieron un poco pochados, añadí un chorrete de Pedro Ximénez, aunque vale cualquier vino dulce, o incluso coñac o whisky ¡El caso es alcoholizarlo! Dejé que se evaporara un poquito y añadí las rodajas de piña por persona, dio la casualidad que tocábamos a dos. Ponemos los solomillos enteros por encima y añadimos el jugo de la piña del bote (ha de ser en su jugo, no en almíbar)



Cerré la olla y deje cocer unos 20 minutos una vez hirvió, a fuego medio-bajo. En realidad no necesita mucho, puesto que el solomillo es muy jugoso.



A ambos nos gusta la cocina, cada uno con sus manías, pecadillos y preferencias. La salsa quedo bastante liquida, así que como siempre, complementamos y el la espeso con un pelín de harina, y completo el plato tostando unas almendritas para completarlo.

¿Qué tiene que ver esto con la película?



Pues probablemente nada, y todo. Ya cuando la vimos por primera vez nos sorprendió, porque por el tráiler parecía una comedia romántica con cuatro gags y ya está. Pero no fue así. Dentro del aspecto dramático de la película, tiene un humor delicioso que la hace encantadora, pero como digo, no convirtiéndola en comedia. ¿Cuánto tesón serias capaz de desplegar por conquistar a tu pareja cada día? ¿Y si cada día es el primer día porque no recuerda nada del anterior?



Hace unas semanas zapeando, la volvimos a encontrar. Tiene un final precioso que  voy a desvelar en los próximos párrafos, aunque es predecible. Y es un final que siempre, siempre,  me hace llorar. Sobre todo cuando giro la cabeza y veo que mi santo llora como yo. Desde que somos padres es difícil que salgamos indemnes de telediarios y ciertas escenas.



La música del final de la película, que es el youtube que puse arriba acompaña y expresa muy bien con su letra la felicidad que está en lo cotidiano, sin dar demasiadas vueltas a nada. Es una versión de Somewhere over the rainbow cantada por Israel Kamakawiwo'ole. En Cadena 100 la han descubierto y les debe encantar también, porque la ponen mínimo 2 veces por tarde.


 
Si no quieres leer a partir de ahora no lo hagas, puesto que voy a hablar del final de la peli. Tampoco es destrozo, porque lo que importa es disfrutarla entera de cabo a rabo. Por supuesto el chico no desfallece en una de las conquistas más difíciles que se le pueda presentar a alguien: luchar contra la falta de memoria de la persona de la que te has enamorado ¿Cómo puedes conquistar a alguien que cuando se va a dormir te olvida?



Él lo consigue, con ayuda y con una explicación real: lo que se graba a nivel emocional no tiene que ver nada con el de la cognición o los pensamientos, por lo que, aunque tú no recuerdes el nombre de alguien, si sabes si te gustaba o no te gustaba.



Por supuesto acaban juntos y tienen una hija, a la que ella conoce cada día como si fuera la primera vez.



Y eso es lo que nos hace llorar. En positivo y en negativo.



En negativo porque por más que resumas en un video, o en una historia, no recuerdas la evolución y los logros que va alcanzando tu hija.



En positivo porque ¿Quién no quiere revivir una y otra vez cuando conocimos a nuestros hijos por vez primera?


Ya lo decía yo, que esto no tenía que ver nada con el solomillo….


miércoles, 29 de junio de 2011

La banda sonora de tu vida (o alimento para el alma)

Intento, cronológicamente, explicitar la banda sonora de mi vida...

De bebé la nana del gallito que se perdió

Después de bebé y en la primera infancia las canciones que le gustaban a mi madre de un disco que se llamaba 25 años de éxito: Mi limón, mi limonero...Blanca y radiante va la novia, Without you de Nilson y otras muchas que con los años de mayor me di cuenta que me sabía de memoria, aún en inglés.



Con 5 años Marco



Con 6 años Heidi



Con 7 años Alabaré a mi señor



Con 8 David el gnomo y silbando verano azul todo el idem.



Con 10 Mocedades (Solo fui tu secretaria, me daba tanta pena...) porque le gustaba a mi madre

Y Manolo Escobar que le gustaba a mi padre



Con 11 más o menos Made in Spain cantándola en la calle mientras la Década prodigiosa la cantaba en Eurovisión mientras nosotros NO la estabamos viendo.



Grabar en la grabadora del casette: Les crismas ai geivyu mai jart but de veri nest dei yu geivit aguay...una y otra vez...porque me encantaba y no sabía de quien era la canción...



Con 12 El final de la cuenta atrás, de Europe. Qué rico pa comer me parecía Joey Tempest. Ahora un perroflauta de piel nacarada cualquiera!! Una cinta vieja que me regaló una prima ya ¡adolescente! y un poster con las marcas de las anteriores grapas y celos. Primeros afiches de adolescente. Recuerdo mi cuarto azul compartido con mi hermana. Cuando me monté vestida de novia en el coche que me llevaba a la iglesia sonaba también esta canción...siempre me pareció que me la pusieron a posta. Lo niegan...



Con 14 Modern Talking, que ya no estaban de moda pero me molaban. Brother Loui me recuerda a un viaje en autobús a Andorra.



En la puerta del sol como el año que fue de Mecano...fue número 1 de los 40 principales en junio de 1989 cuando estábamos de viaje de curso de 8º. El mismo viaje en el que por no sé quien escuchamos Los Calis cientos (no exagero) pero cientos de veces "Ayudenos ¡mi cuchara está impregnada de heroína! Tenía casi los 14.



El sitio de Zaragoza, en rondalla cuando al cambiar de pueblo a la terrible edad de 14 años, me metí en ese grupo para conocer gente de mi edad. España Cañi. Clavelitos.



Marta tiene un marcapasos. Mis compañeros la cantaban todo el rato, la odié, y eso que Hombres G me encantaron durante un tiempo ¡no soy perfecta!



El 7 de septiembre de Mecano. Tenía 15 años y me parecía taaaaaaan bonita. Y yo era taaaaaan adolescente...



Shinny Happy People. Losing my Religion. R.E.M mi adolescencia pura y dura. La sidrería, inolvidable antro lleno de mierda, punto de encuentro imprescindible, y su máquina de poner ¡videos musicales! el más repetido Believe de Cher. No puedo escucharlo sin trasladarme a esos años.



Espiral. Mis primeras discotecas, los ojos cerrados, tratando de retener ese momento de juventud, eterna, para siempre. Lo conseguí. El recuerdo, no la juventud. Luego hicieron un remake que se llama Infinity 2008. No está mal, me sirve para recordar. Y el chiquitaunchiquititantantan quetumbaban quetumbanquetequete de Chimo Bayo. Esta me la aprendí sin querer, pero me ralló bastante el Esta sí, esta no....



Enya, vacaciones y una cinta olvidada en un hotel en Benidorm...una pena, aún me acuerdo.



Queen...Fredy se moría, y The Show must go on me levantaba la piel a tiras. Descubrí tantas canciones de Queen que me gustaban y no sabía que eran suyas...imperdonable, pero siempre unidos, estábamos predestinados. Como con el santo, otro Cuinero. Queen nunca falla entre nosotros. Siempre es bien recibido.



U2 With or without you del final de mi adolescencia. U2 me parecía (y me parecen algunas canciones) música del universo. Es aquella que flota en el universo a la espera de que algún "músico-compositor" la cace al vuelo y la transforme para el oido y disfrute del resto de los mortales. Es música que siempre ha estado ahí...lo notas, no puede ser de otra manera. Es como la novena de Bethoven. Yo las tenía a la misma altura antes de que un estudio de hace pocos años dijera que tenían los mismos parámetros de calidad. No sé que parametros son esos, pero a mí me suben la patata en el cielo!!


Rosana. La odio a muerte a la pobre, y no es culpa suya (aunque su cadencia me irrite indescriptiblemente). De la época en la que yo hacía de promotora tocapelotas ¿quiere probar un pincho de cepillos de raices? Están buenísimos y de oferta. Rosana se hizo famosa, y le debió gustar al que ponía la música en el centro comercial. Juro por lo más sagrado que escuchamos a Rosana Cara A y Cara B horas y horas y horas y horas y horas....y más horas seguidas, sin descanso, sin piedad. La aborrecí.



When a man loves a woman pasó por nuestra canción mucho tiempo, aunque su letra no nos gustaba nada. Más tarde por común acuerdo nos quedamos con Sin miedo a nada, de Alex Ubago y Amaia Montero.



No more lonely nights de Paul McCartney...definía tan bien las ganas que teníamos de vivir juntos y no pasar ni una sola noche más separados...La pusimos en nuestro video de bodas. Me importa un bledo si queda hortera.


El año que decidimos casarnos fue el de A dios le pido que si me muero sea de amor y si me enamoro sea de vos..., y aquella de Shakira que hablaba de lavarle los pantalones a no sé quien...¡me parecía una señal horrorosa en el año de nuestra boda!



El universo sobre mí, de Amaral cuando fui madre de la nena. La primera vez. Aún la canción no estaba compuesta, pero su título fue para mí al recordar a la nena recién nacida, sobre mí. No había nada más.



Halo, de Beyoncé. A veces las canciones vienen a poner música a algo que estás viviendo y que no imaginas que podía sonar así. Halo es para el santo. A él no le gusta mucho, y menos después de que yo la haya escuchado dos millones de veces. Pero a mí sí, porque lo siento así.



Alguna me dejo en el tintero, seguro...pero esto ya es demasiado largo...



Esto no se queda aquí...y de esto hago un meme-musical, y nomino para que lo contesten cuando buenamente puedan y quieran desperezar su memoria también a:

Uma
Pseudosocióloga
Pilar
Bet (especialista en estas lides)
Mariluz
O.C
Elly

No pringo a nadie más...si aceptáis el reto, seguro extenderéis la semilla del recuerdo entre los demás...

Y esta es la receta de hoy...música o alimento para el alma.

viernes, 10 de junio de 2011

El fin del idilio

Esta entrada fue programada. Para cuando sea publicada:

-Estaré conduciendo por primera vez después de más de 6 meses, de nuevo hacia el trabajo.

-Volveré a escuchar en el coche 15 minutos del ¡Anda Ya1 en los 40 principales (eso si continúa, porque hace más de 6 meses que no lo escucho)

-Probablemente escucharé la misma cuña, en la misma curva, en el mismo minuto cada día justo antes de salir a la antepenúltima glorieta del trayecto (y que tanta grima me dan esas repeticiones día-tras-día)

-Aparcaré en el mismo sitio en el que he aparcado los últimos años.

-Estaré angustiada por la separación de mi bebé.

-Estaré emocionada por encontrarme con mis compañeras de nuevo que me volverán loca contándome cosas y preguntándome por las niñas, y a las que enloqueceré con mis babas hasta arrepentirse de haberme preguntado.

-Estaré pensando tres cuartos de hora la puta contraseña de la intranet y que justo tuve que cambiar antes de irme, por lo que al ser nueva, por supuesto, no recordaré.

-Estaré atemorizada por mi bandeja de entrada de e-mails del trabajo.

-Estaré más perdida que un pulpo en un bidé hasta que me centre y vuelva a tomar las riendas de mi puesto.

-Se me arrugará el corazón y el estómago cuando una mamá pasee a su bebé en su carrito por delante de la cristalera de mi trabajo.

-Estaré mirando el reloj 250 veces a la hora.

-Trataré de sumergirme lo antes posible en el trabajo, sólo con el fin de que se me acabe pronto la mañana.

-Estaré intentando contenerme 249 veces de llamar a mi madre para preguntarle qué hace mi niña, que dice mi niña, si se mueve mi niña, si come mi niña, si juega mi niña y si se ríe mi niña.

-Conseguiré llamarla sólo una vez y ella me dirá sonriente por teléfono que está fenomenal, y que no me echa nada de menos, tal y como me decía de la nena, para no angustiarme. Y casi seguro, será verdad.

-Me arrepentiré cuando me suba la leche a media mañana, de no haberle sustituido la teta por bibi con más tiempo la toma del medio día para hacerme el cuerpo.

-No me arrepentiré de lo anterior, porque la teta es ya un vicio para ambas.

-Envidiaré a mi madre, por disfrutarla toda.

-Me alegraré infinito de que mi niña sea disfrutada toda por mi madre.

-La llamaré una segunda vez para recordarla que no deje de achucharla.

-Recordaré estos casi 5 meses de idilio mañanero con mi bebé, lo cortos que han sido, para lo largos que fueron los del embarazo cuando la soñabamos y tardaba tanto.

-Añoraré la hora a la que recogería a la nena del cole, que por ser viernes, saco antes del comedor para irnos caminando las tres a casa con cuerpo de viernes.

-Desearé irracional y egoistamente que la bebé tenga ya 3 años para sentirme menos mal por trabajar.

-Pensaré en aumentar mi contribución mensual a la ONLAE.

-Ansiaré pasen rápido unas semanas, para estar ya acostumbradas a la nueva rutina.
-Me regañaré, por desagradecida, ya que otros no tienen trabajo.

-Me consolaré porque sólo estaré 5 horas y media separada de ella que me necesita tanto (o yo a ella....)

-Me alegraré de trabajar porque me gusta, aunque preferiría no hacerlo sus 3 primeros años. Los de ninguna de las dos.

-Lo llevaré mejor que cuando la nena, pero sólo porque ya sé lo que se siente.

-Pero me sentiré de puta pena, como con la nena.

Pido perdón por este llori-post a las mamás y papás que desearían salir a trabajar, y no pueden. Y a las mamás y papás que trabajan a turno completo, o en horarios partidos y leoninos y que les impiden llegar a casa, cuando ellos y ellas quisieran llegar a casa.
Es sólo que hoy...no tengo consuelo...

Hoy de comida, lentejas que además vienen al pelo por el recuerdo del post al respecto. Lentejas de mi madre, claro. Hay que aprovechar la coyuntura, y no es plan de dejar de comerlas como dios manda (y no como yo las hago...)

domingo, 1 de mayo de 2011

Tus manos blancas (o con tu arroz, ¡tan feliz!)

Te lo he contado muchas veces. Cuando era pequeña, admiraba tus manos blancas, limpias. Tú no te acordarás, pero yo llegué del cole y tú esperabas arriba de la escalera preguntándome como me había ido ¿Sabes lo que me ha pasado hoy?-me preguntaste-¡Me pinché con la aguja mientras cosía!- me decías mientras yo subía hacia ti.

En el último escalón, arriba del todo te pedí tu mano para darte el mismo beso que tú nos dabas a nosotras, el beso mágico que todo lo cura, el beso de la madre, sana-sana-culito-de-rana.
Y recuerdo tu blancura infinita entre mis manos regordetas y de dedos amartillados, como las de papa, pecosas y sucias con barro bajo las uñas.
Y me avergoncé de mis manos y deseé tenerlas siempre como las tuyas. Aún hoy no dejo de lavármelas decenas de veces al día.



Sabes que te admiro todos los días del año, y no sólo hoy, mama. Tu increible voluntad y disposición para todo, junto a esa capacidad de trabajo que afortunada (¡o desgraciadamente!) heredé de ti.

Ese ansia de saber y conocer que nadie sabe adonde te habría llevado de haber nacido en otro sitio, y en otro momento. Orgullosa como nadie, al final me sorprendiste aprendiendo con los años a pedirme perdón, a pedir perdón. Ojalá hubiera heredado un poquito de ese orgullo, porque apenas tengo dignidad para nada.
Te cuesta reconocer tus errores ¡pero a quien no! solo que tú eres mi madre, y a ti te lo tenía y te lo tengo más en cuenta...No hemos discutido mucho porque soy tan pasota y mimosona como papa, y por esa falta de dignidad y de orgullo que hablaba antes, me da muchísima pereza mantenerme enfadada...aunque tendré que aprender a mantenerme enfadada a veces, para no olvidar a quienes quieren dañarte a través de nosotras...

Te he conocido tres veces, lo cual me enriquece mucho más a través de ti:
Te he conocido como madre amante, protectora, exigente. El refugio y el regazo eterno.
Te conocí como pilar derrumbado, el refugio destruido. Como muy bien dice esta pedazodecachodetrozo de bloguera aquí acerca de su madre "Ella lloraba y yo hacía como que no lo veía…consolar a quien quieres que te consuele es chunguísimo y da mucho vértigo" Y es que cuando papa faltó, máma, sentí que me quedaba huérfana de los dos. Jamás, en la infinita ignorancia y egoismo de los hijos, pensé que habría de ser yo la que te refugiara en vez de tú a mí...Con esos 25 años me vi forzada definitivamente a hacerme mayor ¡No! no es culpa tuya. Perdiste a tu compañero, al que sólo-egoista yo-había visto como mi padre.
Y te conocí, al fin, como la MUJER, el Ave Fénix renacida de sus propias cenizas, el siniestro total de chapa resurgiendo en algo nunca visto, pero que nunca había dejado de ser y que pataleaba a ratos sacando la cabeza de las aguas turbulentas de su difícil vida...Te recuperé en la vulnerabilidad, para exigirme menos, para saber que nadie necesita ser una supermamá, sólo basta con parecerlo en exclusiva para sus hijos durante unos años. 

Mujer a pesar de madre, aprendiendo siempre de ti. Sigues cuidando de mi y de mi hermana, queriéndonos a través del estómago pero sin ser pesada (ninguna bolsa de tapergüeres pesa nunca lo suficiente) y sobre todo proporcionándonos el espacio necesario para ser mujer mientras amamanto casi sin cesar.

Madre además de mujer...solo puedo ofrecerte como regalo el abanico que te debía, y el deseo en alta voz de que mis hijas lleguen a quererme algún día, como yo te quiero a ti.

Pd. Pero que sepas que no te soporto cuando te llamo y me repasas que estás en la cama, tan pancha, tan sin prisa ¡¡¡leyendo sin parar!!!! La próxima vez, te cuelgo.

¡La receta! Pues eso, que...la paella hoy la hace mi madre, y que es básicamente como la vuestra, sólo que le añade aguja de cerdo en trocitos (cogotillo en mi pueblo) y queda riquísima. Acordáos de poner el doble de agua que de arroz (más un poquito), cocer 20 minutos, retirar del fuego, y dejar reposar tapado otros 10. Vaya morro tengo...

¡Feliz día de la madre! Yo haré caso a la mía, y la felicitaré el día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), que dice que era el verdadero día antes de que ECI decidiera que en medio del año no había bastante fiesta para gastar.

sábado, 15 de enero de 2011

Nessun Dorma ¡¡nadie duerma!!

Entro hoy en el blog de Pilar, Abalorios, para escuchar este fragmento, y leerlo (no conocía su traducción) y me parece perfecto para llamar a mi bebé, con ligeros cambios:

¡Cuando dé a luz y brilles!
Mi beso romperá el silencio
que te hace mía.

¡Al alba venceremos!


No dejéis de ver el post entero de Pilar, una verdadera belleza, aquí.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Feliz día de la Madre (o para Uma con amor)

¿Fue casualidad regalo tan grande? Fue el fin de semana del día de la madre cuando nuestra Uma nos dió la noticia que no podíamos creer, y que podéis recordar aquí. Cuando acababa de cambiar, desesperada el nombre de su blog, que entonces era Proyecto BB 2010 por El diario de Uma.






Tras leer y acompañarla en sus cuitas con el P.P (o plan procreador tan cumplido a rajatabla) ¿tanta resistencia es posible?, los negativos acumulados, los bajones entre ciclos, los secretos sólo contados al blog...compartía con nosotros ¡los primeros! la gran noticia.



Su bolica llegó a anunciarse un día de la madre, y vendrá a nacer el día de la salud y de la felicidad (para todos aquellos a los que no visita don dinero del Gordo de Navidad)



Esta navidad, que se presenta tan bonita, mi querida Uma, tan emocionada estoy por ti que no podía evitar dedicarte este post, donde además me permito contarte lo poco que he aprendido de mi primera maternidad, y que espero me sirva para disfrutar más de la segunda:



1. Un bebé sólo necesita para calentarse la piel y el abrazo de su madre o de su padre. Entonces ya hay bastante ropa en su armario.



2. Un bebé nace y tiene su primera leche disponible. Sólo tiene que llorar para que tus pezones se pongan erectos y la leche acuda rauda, es una llamada de la naturaleza. Los biberones son un lujo extra del que nuestros hijos, afortunadamente, pueden disponer en caso necesario. No son una condena, ni un fracaso. No en nuestro mundo, no podemos ser desagradecidos con algo que otros niños no pueden ni soñar ante el seco pecho de su madre en la hambruna.



3. Un bebé sólo necesita un poco de agua y las sonrisas, y las babas de sus padres mientras le bañan. No importa el modelo de bañera que le hayas comprado.



4. Un bebé aún no sabe leer, ni tiene su vida escrita en su libro. Sólo en tu naturaleza, en la suya. Después de leer todo lo leible, que es realmente bueno hacer...abre el libro de tu instinto y tu naturaleza. Mira a tu hija a los ojos, ponte en su lugar. Poco a poco también sabrás enseñarla a que ella también tiene que ponerse en el tuyo...en el de los demás, el inicio del respeto mutuo.



5. Jamás serás buena madre salvo para tu hija. Sólo ella te pedirá cuentas a los 16 años, y sólo a ella tendrás que dárselas. Olvidaté de las opiniones de los demás (incluida estos consejos míos). Si algo tiene que haber en este mundo, es oportunidad de equivocarse uno mismo, y no tratar de corregirse aconsejando a los demás (que como verás, estoy haciendo antes de que nazca mi segunda hija, corrigiendome de los patones que metí con mi pobre primera)



6. Decidid que valores queréis que aprenda vuestra hija, muy en serio, y mostrádselo.



7. Mi madre no es perfecta, ni mi padre lo fue, pese a lo cual me tengo por sana y buena persona, además de quererles y admirarles pese a sus defectos. Mis suegros me consta, tampoco fueron perfectos y mi santo sano, santo y bueno es. No olvides estos sentimientos cuando dudeis de la educación que le estáis dando a vuestra hija. Preocuparse por si uno lo está haciendo bien es una de las primeras garantías de que no va por mal camino, y si va, ya se está observando para corregirse.



8. No permitas la crítica gratuita y destructiva. Pero practica la autocrítica.



9. Los bebés necesitan sol, aire libre y padres relajados. No casas impolutas, que además maleducan a sus defensas, que les abandonan porque no las necesitan. Cualquier esterilizador, incluido el inexistente, es por lo tanto bueno. En nuestro pais podemos abrir el grifo y beber sin morir de cólera.



10. Olvidaté de todo lo anterior que acabas de leer y disfruta de lo que está a punto de pasarte. Tu vida va a cambiar por completo, se va a dar la vuelta del revés, a veces tendrás ganas de llorar ¡seguro que te sientes mala madre, pero no será verdad! serás madre ya para siempre pero aún así, siendo tan cansado y a veces tan inseguro, con toda seguridad sentirás que es lo mejor con diferencia que te ha pasado en la vida.



11. Pero pese a todo...no olvides que el verdadero amor está no en realizarte tú como madre, que es un pago que se nos da como regalo...sino en aceptar el vuelo de tu hija, que desde que nace...dejará de pertenecerte. Así que ¡no dejes de achucharla todo el tiempo que se deje, porque te la mereces!



Gracias Uma, por compartir con todos nosotros este vuestro camino, que fue pedregoso y que ahora es pradera. Sé que vais a ser muy felices, que ya lo estáis siendo, por lo que os deseo que se mantenga esta felicidad que os embarga ahora. Lo bueno, es que lo mejor está por llegar.



Estaremos pensando en ti el día 22. Este día tendrá un nuevo significado para los que te conocemos, seguro. El día de los sueños y de las ilusiones cumplidas.



No quiero terminar sin las palabras de la Madre Teresa de Calcuta:



Enseñarás a volar,

pero no volarán tu vuelo

Enseñarás a soñar,

pero no soñarán tu sueño

Enseñarás a vivir,

pero no vivirán tu vida.



Y sin embargo,

en cada vuelo,

en cada sueño,

en cada vida,

perdurará siempre la huella del camino enseñado.