domingo, 8 de enero de 2012

El anillo, la colonia, la muñequera, el lomo (o lo hemos vuelto a hacer de nuevo)

En el trabajo de su marido no convenía llevar alianzas ni anillos puestos, para evitar enganches y accidentes que ya se habían visto. Por ello cada vez que en las ocasiones especiales, el descolgaba el anillo de su sitio habitual para llevarlo en su dedo anular derecho, ella sentía ante aquel brillo inusitado un vuelco en el corazón, de nuevo mariposas en el estómago y una sonrisa picarona volvía a su rostro.

Recuerda aquella vez que, adolescentes y él en su papel muy duro a lo Dany Zuko, fingía no escucharla cuando ella, oliendo una muñequera de él, mencionaba lo bien que olía. Para ella el olfato fue siempre su sentido más desarrollado, el que mayores placeres y mayores disgustos también la había provocado.

Por eso, aquella tarde de espaldas a la gran escalera que separaba la calle del local donde quedaba siempre toda la pandilla, supo que él se acercaba, porque el olor de la muñequera le precedía como una señal, como un heraldo. Olía a Crossmen y ella sin mirar supo que él llegaba, y que se había duchado en esa colonia para impresionarla porque, aunque parecía que no la miraba, o no la escuchaba, no dejaba de hacerlo.

Mientras ella se observa al espejo, 20 años después, ve con el rabillo del ojo el anillo colgando del bote friki de colonia de Spiderman, que la nena grande le regaló con todo su amor; cuelga esperando de nuevo otra ocasión para ser lucido. El Lacoste y el Hugo Boss se acabaron justo a tiempo de no poder ser repuestos, pero el sonríe mientras se pone un poquito de "Eau de Spiderman" como aftershave.

También ella sonríe cuando en la balda del supermercado encuentra por casualidad el pack de Crossmen que él usaba en su juventud, y que, éste sí, pueden permitirse ahora que han vuelto, como antes, a disponer sólo de sus dos sueldos, que no es poco. Los Reyes Magos lo encuentran, y lo envuelven cómplices, y él sonríe cuando lo abre y seguro, recuerda aquella muñequera. Mientras su nena grande luce también regalo de Reyes muñequeras de adorno de sus tiempos. Muñecas y muñequeras, de antes, y de ahora.

Y han vuelto a hacerlo, han vuelto al principio. Y aunque tienen menos dinero que antes, son más ricos ahora, porque sólo dejándose llevar por la ilusión de las risas de su casa, ajenas a la crisis, son capaces de abstraerse de los problemas que hacen vomitar, tener insomnio y hacer calenturas en los labios por la incertidumbre.

Volveremos a hacerlo, lo estamos haciendo, como lo hicimos antes.

Hemos vuelto a curar un lomo. ¡Somos incorregibles!





 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Menú de Nochevieja (o cocinar, y cocinar, Relleno de Pavo)

En nochevieja viene la familia de mi santo a nuestra casa, y junto a mi madre, nos comeremos las uvas. Estoy muy ilusionada preparando el menú, y la lista de la compra ¡hasta dibujando la composición de la mesa y el orden de los platos! No es mucho guisoteo, pero sí  tiempo y dedicación. Os pongo el menú, por si a alguien le da alguna idea:

Entrantes fríos

Canapés de ahumados con huevas
Canapés de cangrejo
Tabla de ibéricos
Foie al Pedro Ximénez

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Entrantes calientes

Almejas al vino
Navajas a la plancha
Gula al ajillo

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Relleno de Pavo
con patatitas francesas

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Sopa de almendras
Piña natural en su jugo

Las navajas a la plancha será la primera vez que las hago (siempre las habiamos comido..."a la lata" o a la plancha, pero en restaurante). La gula es bien facilona, así como las almejas al vino, de las que ya puse receta. Los canapés no tienen mayor misterio. Yo pongo los ahumados con rodajita de tomate debajo, y huevas por encima. Los de cangrejo son una pasta que es receta de mi hermana y que es ¡deliciosa!

Picadillo de cangrejo:
Picar muy pequeñito (en picadora mejor) cebolla, perejil, palitos de cangrejo, huevo duro y un poquito de pimiento. Mezclar con mayonesa y extender sobre los canapés. Una delicia.

El relleno de pavo (que no es lo mismo que pavo relleno) es un plato que ya he hecho en dos ocasiones y es bien rico, jugoso y creativo, ya que admite mil y una variantes. Se puede hacer con pechuga de pavo fileteada, aunque también sirve la de pollo, y es tan fácil que ya no se justifica hacer una triste pechuga a la plancha por no tardar.
Se extienden las pechugas juntas unas sobre otras, haciendo una capa, para luego enrollarlas todas juntas en un "redondo" común. Sobre esa capa vais poniendo lo que os pida el cuerpo, lo que haya en la nevera, o algo más currado como por ejemplo mi relleno de nochevieja: carne picada, una loncha de bacon, un salteado de setas, piñones y aceitunas negras. Pero la imaginación al poder ¿eh? que el mundo de los ingredientes es amplísimo.


Se enrolla todo el paquete con cuidadito que no queden huecos por donde se salga el relleno, y se ata. Enharinar y dorar en una cazuela con aove (aceite de oliva virgen extra) por todas partes para que quede bien sellado. Sacar y reservar.


Rehogar una cebolla bien picadita, 2 ajos, 2 manzanas cortadas y 3 zanahorias picadas. Cuando esté ligeramente pochada la cebolla, añadir un chorrete de whisky, o coñac, algo. O vino blanco, si es bueno, mucho mejor. Sobre todo si es el que vais a poner en la cena. Dejar evaporar el alcohol, añadir el redondo de pavo, cerrar la olla exprés (¿dije que uso la olla exprés para esto?) y dejar cocer lo justo de hacerse las zanahorias y las manzanas, ya que la carne se hace muy rápido.

Sacar el redondo, quitar el cordel y cortar en rodajas gorditas. Pasar muy fina por la batidora la salsa y emplatar. ¡Se admiten ideas para otro tipo de salsas!




El foie con Pedro Ximénez es la estrella de la noche. Pensábamos quitarlo este año del menú, y por aclamación popular ha sido imposible eliminarlo. Es muy sencillo también, aunque lleva un ratillo. El foie el que os parezca, mejor si es natural, claro, pero también sirve uno medio bueno. Lo importante es la salsa que lo acompaña por encima: Se cortan 3 cebollas gordas bien picaditas, y se rehogan en aove. ¡Que no se doren! tienen que quedar pochadas y blanditas. Cuando estén así, ¡nada de crujientes! se les añade un buen vaso  grande de vino Pedro Ximénez y removiendo se deja reducir hasta que se hace una textura gelatinosa, espesita. Retirar del fuego y pasar por el chino (nada de batidora) con amor, dale que te pego hasta que salga por el otro lado una especie de confitura finita ¡deliciosa! y hasta que se te salga el hombro de la clavícula. No tengo fotos, pero cuando las tenga...¡la pongo!

La sopa de almendras la haré según la receta de la pasta de almendras que viene en el paquete, sólo que la pondré en cucharas de degustación como una crema con virutas de chocolate y almendras picadas.

Parece mentira que la nochevieja pasada estuviera tan gorda, tan pesada y pensando si movernos de casa o no (lo celebramos donde mi madre) por la proximidad del parto ¡y aún no sabía que me quedaban casi 20 días!

Este año la nena ya es gigante, casi 8 añazos, toda una madrecita para nuestra bebé lacosamásbonitaquehetenidonuncaaaaaaaaaa dice ella mientras se la abalanza mientras la bebé la mira con una mezcla de admiración-terror-amor a partes iguales.

Bueno, supongo que no escribiré nada más hasta el año que viene, así que os deseo toda la felicidad posible para 2012 ¡e ilusión, esperanza y alegría!

sábado, 24 de diciembre de 2011

Esta noche es Nochebuena (Y mañana Navidad)

La nena está con sus primas, jugando y peleándose con ellas, esperándonos en casa de la yaya.
La bebé está calentita en su cuna, con 11 meses casi recién cumplidos y una desvergüenza propia de su familia paterna (tal vez tenga algo de la materna también)
Acabamos de estar con nuestros amigos celebrando nuestra pre-nochebuena (o debería ser requetenochebuena) riendo.
Acabo de terminar de hornear docenas de galletas para mi santo y para muchos desconocidos.
Mañana después de comer vamos a cenar a casa de mi máma, que pondrá muchas más cosas ricas de las que podamos comer, con mi hermana y mi supercuñado (el que comerá lo que nosotros no podamos) mis sobrinas y mis hijas. Y mi amor, claro.

Hoy sólo me ha faltado abrazar a mi nena, y hacer con ella nuestras cookies de navidad, para tener el día completo de amor, compañeras, amistad, cocina, bebés, vida cotidiana y risas.

Hoy soy inmensamente feliz, y me siento feliz sólo de imaginar el mañana.

Deseo que encontréis vuestra navidad allá donde la tengáis guardada, y la disfrutéis a manos llenas, en el mejor momento para cada uno. Puede no ser hoy, ni mañana, ni este año, o el que viene. Pero volverá, porque la navidad siempre vuelve, aunque a veces no nos lo creamos.