viernes, 27 de agosto de 2010

Tuppers de amor (y novedades)




Soy un tupperware. Envase de la que ya sabemos, será nuestra segunda HIJA. Ser un tupper no es malo, ni frío, ni una visión fea de la maternidad ¡para nada!


Cualquier mujer embarazada, o que lo haya estado, cualquier madre sabe, y ha sentido en su piel que cuando se está embarazada tu cuerpo sólo se cuida con una misión: que el bebé crezca cuanto más y mejor posible. Sacrificamos inconvenientes grandes y pequeños sin tomarnos ni una sola pastilla, a veces ni una mísera infusión (palabras de mi farmaceútico)

Yo reconozco que me empastillo casi por cualquier pequeñez, así que embarazada, no hacerlo, es todo un triunfo. Conste también que habrá casos y personas a las que no quede más remedio, pero eso nos acarreará mil y una comeduras de cabeza y culpabilidades varias.


Gracias a esta filosofía "envase o tapergüer" he descubierto que la fisioterapia es profesión por algo...(y que me perdonen los fisioterapeutas y los quiromasajistas por mi desconocimiento hasta ahora) Gracias a la imposibilidad de tomar nada en este "estado especial", con el último lumbago que he sufrido también he probado las bondades (tanto para mi espalda como para mi hígado y como no, para mi bebé) de no pasarme 2 semanas con pastillas para el dolor más relajantes musculares.


Este mes, de vacaciones lo ha sido en todos los sentidos. La verdad es que nos ha quedado poco tiempo para cocinar entre días de playa, salidas y visitas a la familia. Y son esos también los tuppers de amor: en esa falta de cocina han influido mucho los tuppers que no sólo mi madre, sino mi hermana (gran madre también de sus hijas) nos regalaban tras premiar nuestros estómagos en sus casas ¿hay algo más amoroso que preparar de comer a los que amas, y además forrarle de tuppers para después?

Llamadme simple, pero siempre me ha parecido un detalle infinitamente tierno. Tanto como ser el "tupper" de nuestros hijos y no pedir nada a cambio...

Recibimos la noticia de que nuestra segunda hija será niña ayer, a lo largo de la larguísima e importantísima eco de las 20 semanas. Gracias a las vacaciones, los tres pudimos disfrutar de ese momento juntos, a la vez, que ya conociendo su sexo, casi decidíamos su nombre.
En realidad fue su padre, mi santo, el que en la consulta, contento por los buenos resultados y la eco, no pudo evitar afirmar que se iba a llamar como la foto de más abajo. Un nombre que yo había propuesto porque siempre me ha encantado y que le gustaba, pero que aún estaba "en fase de aprobación"



Como siempre antes de la eco, yo estaba tensa como un palo. Todo estaba bien, es otra niña que satisface los deseos de mi nena mayor (sigo diciendo que me daba igual) y no pude evitar llorar al salir de la emoción....todo estaba bien.

¿Ya sabe alguien como es probable que se llame nuestra segunda hija viendo esta foto? La otra opción es, por supuesto, Victoria. Por que nos parece muy bonito, y por su significado, ¡claro!

Gracias por vuestras visitas, vuestra preocupación e interés sobre el curso de este embarazo, por vuestra compañía...

Feliz vuelta de vacaciones ¿estamos todos? y feliz descanso a los que las iniciáis ahora ¡Besos!

lunes, 2 de agosto de 2010

Un meme (y además tiene algo de cocina)


Reconozco que me gusta cotillear los memes de los demás, y que soy algo reacia a contestar los míos propios. Hoy he descubierto un blog que me ha gustado mucho, de una comentadora de blogs de visita común, que conocía de vista (que bueno, como en la vida real) y que se llama Danygirl y su blog En vez de un libro y que os recomiendo. Bueno, pues eso, que había un meme que me picó las ganas de contestarlo (además estoy bastante espesa para escribir nada en lo que tenga que pensar un rato)

Para que conozcáis un poco más de mi, y para que aquel o aquella que quiera tomarlo, lo conteste también si quiere.

01) ¿Tienes un diario?
No como tal. Tengo agendas anuales que no tiro, y en las que a veces, no puedo evitar escribir pensamientos y sentimientos muy profundos que no puedo dejar de escribir. Desde que tengo blog, no lo hago. De todos modos siempre he pensado que un diario acaba por ser leido...por eso nunca he llegado a tener uno en serio.

02) ¿Crees en el amor?
Es lo único real, junto a otras cosas feas y que hace que sean más llevaderas. El amor está en todas partes, y todas las grandes cosas se hacen por amor (a los padres, a los hijos, a los amantes, a los amigos...)

03) ¿Sabes cocinar?
Algunas cosillas ¡hasta tengo un blog! Eso sí, lo que más me gusta después de cocinar, es ¡disfrutar de lo que cocinan los demás!

04) ¿Te quieres casar?
Sí, sí, sí, me volvería a casar con mi santo de nuevo mil veces ¡¡o las que nos dé tiempo!!

05) ¿Te gustan las tormentas?
Me gustan tanto como las respeto. Magníficas vistas desde casa, a cubierto y calentitos

06) ¿Podrías comer un gusano?
Si no hay otra cosa....:(

07) ¿Te consideras pijo/a?
¿Mande?

08) ¿Perdonarías una infidelidad?
Esto es como lo de los gusanos. Uno nunca sabe a que monstruo se enfrenta, hasta que tiene que hacerlo. Las razones y formas para ser infiel son tan variadas como las razones como para perdonarlo o no, o poder vivir con ello.

09) ¿Aprendiste a montar en bicicleta?
Sí, sin problemas.

10) ¿Te has quedado dormido en público?
Sin problemas tampoco. El único problema es la baba colgando con la boca abierta ¡eso sí es un corte!

11) ¿Te atreves a cantar en un karaoke?
Me encantaría que me diera mi caradura para hacerlo porque pese a lo mal que lo hago, me encanta cantar...solo lo he hecho dos veces y acompañada

12) ¿Podrías ser vegetariano?
La misma respuesta que los gusanos: si no hay más remedio... :(

13) ¿Te has pasado una noche bailando sin parar?
Yo siempre hago paradas técnicas. Creo que entera entera...no

14) ¿Has perdido alguna vez tus llaves?
¿Perderlas es lo mismo que olvidarlas? perderlas nunca, olvidarlas, de adolescente, cientos. Una vez me quedé sola en casa y antes de irse mis padres y hermana me puse un cartel enorme en la puerta por dentro para no olvidar salir sin ellas

15) ¿Eres de los que les gusta la coca-cola?
Me encanta, pero apenas la bebo. Comprar y beber habitualmente coca-cola me hace tener claro sobrepeso.

16) ¿Tienes carné de conducir?
Hace ya 14 añazos.
Multas 1: aparcamiento (discutible)
Accidentes: 0.
Puntos: 14 (12+2 de premio)
Uso: diario (para los que dicen que los que tenemos todos los puntos es porque no movemos el coche: Si sabes en qué te pueden multar....¡¡¡¡DEJA DE HACERLO!!!)
Golpes: 2 por que yo alcancé (una porque uno abandonó el coche en medio de una cuesta con hielo-nieve y tuve que, literalmente chocar contra él o atropellar a la gente de los márgenes, y otra porque uno me hizo un cuchillo en la autopista, invadió mi carril cual ovni caido del cielo) ninguna de las dos veces fue por mi culpa y así se demostró (lo que contradice la máxima de que el que da, paga)

17) ¿Te gustaría saber el día de tu muerte?
¡Paso!, con un preaviso para que me de tiempo a dar un buen abrazo apretao a los míos, me conformo.

18) ¿Has subido a un helicóptero?
No, y todo lo que vuela me encanta, aunque luego arriba me haga caquita.

19) ¿Podrías matar a alguien?
Desde que soy madre, creo que sería capaz de casi cualquier cosa.

20) ¿Aprendiste a nadar?
Sí, para sobrevivir y huir de mi horrible profesor de natación. Sólo nadaba como un perrillo, hasta que un tío mío, con mucho cariño en una sola tarde consiguió que nadara un mínimo como las personas, y que perdiera el miedo al agua. ¡Tanto dinero desperdiciado en aquellas clases!

21) ¿Te gustaría tener un pene o unos pechos más grande/s?
Sinceramente, me encantaría conservar mis hermosos y lustrosos pechos actuales de embarazada. Con el tamaño del pene (tapaté los ojos mama) estamos absolutamente satisfechos jajajaja ;)

22) ¿Roncas?
Definitivamente NO. Pero sí puedo decir cuantos ronquidos y de qué tipo son los de mi santo. Si estoy despierta contándolos...evidentemente no ronco

23) ¿Lloraste con Titanic?
Durante días enteros, cada vez que me acordaba (pero no por el imbécil de L. DiCaprio) Me pasó lo mismo con la Lista de Schindler. Muchas películas me han hecho llorar. Las basadas en muertes multitudinarias que fueron reales, me pueden.

24) ¿Te has emborrachado alguna vez?
Sí, una por hacerme la chulita delante de mi santo, entonces aspirante a novia suya. Otra en nuestra luna de miel ¡bochornosamente divertido! que cogorza de champán caliente ¡detalle de bodas del hotel!

25) ¿Olvidaste el cumpleaños de alguien querido?
Jamás

26) ¿Te has quedado en blanco en un examen?
Sólo en uno horrible de religión/teología. Era un trozo intragable y decidí pasar de "comprenderlo" y pasar directamente a memorizar. Me quedé completamente en blanco en el examen.

27) ¿Has viajado en barco?
Sí, el turístico Benidorm-Calpe. Un horror, pensé que nadie podía salir vivo de una revoltura de estómago semejante ¡qué mal cuerpo!

28) ¿Has dado o recibido una patada en los huevos?
No....pero mi hermana sí me dió una vez una patada sin querer dentro del agua en la piscina en toda la pepitilla que todavía siento el clavo ardiendo atravesandome hasta la cabeza ¡qué dolor! no me extraña que los chicos casi pierdan el conocimiento...

29) ¿Te han robado la cartera?
No, y me harían una putada porque me muevo con tarjeta, casi nunca llevo más de 10 euros en ella. Mi santo tiene la costumbre de usar mi cartera de cajero automático ¡nunca pisa uno!

30) ¿Has pasado una noche en un calabozo?
No, ni me apetece!

31) ¿Te has desmayado alguna vez?
Bastantes, soy de tensión baja, y cuando ves venir que se te cierran los ojos y las orejas...¡adiós vertical!

32) ¿Te fuiste sin pagar en algún bar o restaurante?
Sí, con unos compañeros y totalmente a propósito mientras esperábamos nuestra mitad del desayuno: el café. Mientras esperábamos nos habíamos comido unas pulgas de la barra. Sólo eramos 7 clientes en el bar, y tardaron más de media hora...en no hacernos caso y ponernos los cafés pedidos. Nos largamos de vuelta al trabajo con las pulgas sin pagar, tampoco les importó.

33) ¿Has escrito cartas de amor?
Cienes y cienes. Y eso que vivíamos en el mismo pueblo. Y nos hemos grabado casettes-cartas de amor también ¡por dios!

34) ¿Pagarías por sexo?
Ahora mismo sería tontería. En todo caso entiendo al/la que lo haga, en cuanto a servicio, siempre que esa compraventa sea libre por todas las partes (igual que contratar un cerebro, o unas manos, o unas espaldas para otros trabajos)

35) ¿Morirías por amor?
¿Por amor a mi pareja o a mis hijos? Antes sí hubiera muerto por amor a mi pareja. Desde que somos padres, decidimos de mutuo acuerdo reservarnos por si teníamos que morir por amor a nuestros hijos.

Y esto es todo...por el momento, amigos. Bueno, no dejo de poner recetilla, aunque como dije, estoy perra, vaga y espesota, así que pongo una que me apetece hacer de nuevo (pastel de salmón, arroz y salsa de yogur) que podéis releer aquí, cuando hace más de un año ha, mi santo y yo planeábamos, lo que ya por fin crece en mi barrigota. No dejéis de leerla si necesitáis una tarta de amor, de fe y de esperanza.

Felices vacaciones y....¡Si salís, volved!

jueves, 29 de julio de 2010

De perritos y de estrellas (o historias de complicidad)

Tengo un barrigón que se me sale. Pasado mañana hago 16 semanas de embarazo, y mi tripa no es proporcional al tiempo. Cuando la gente inevitablemente me hace la bi-pregunta (¿de cuanto estás? ¿Es niño o niña?) inevitablemente también se sorprenden cuando les digo de lo poquito que estoy.





Claro, que como dicen las entendidas...con el segundo, se nota más. Ya como bien y sano...las nauseas de las primeras 14 semanas me han dado un poco de licencia para comer lo que me apetecía, y claro, eso también se añade al "paquete". Tengo la nariz extremadamente seca, con lo cual es fácil que me sangre ligeramente, así que me acuerdo de Uma, aunque a mí sólo me pasa de vez en cuando. Y pese a las naúseas, que van disminuyendo, y el ardor de estómago, que va avanzando ¡¡Tengo hambre!! siempre tengo ganas de comer.





El otro día tuve que bajar a Madrid y dejar el coche en un sitio diferente que me obligó a caminar por una acera por la que aún no lo había hecho. A determinada altura de la calle con el rabillo del ojo detecté un color granate familiar, con unas letras características: levanté la vista y allí estaba, la cafetería Nebraska. Es indescriptible la alegría que me llevé ¡qué simplicidad! ¿por qué?






¿Recordáis la película Sólo los tontos se enamoran?









Sin entrar en más detalles y argumentos, la protagonista (que casualmente, como yo, también está embarazada) hace traer de Nueva York los perritos favoritos de su amado, de una esquina concreta.



Puedo prometer y prometo que ya antes de ver la película, esto YO ya lo hacía. Que siempre que bajaba a Madrid y me pillaba por el centro, por la Gran Vía, intentaba llevar siempre a mi chico a casa, pese al viaje de 50 km, sus perritos de Nebraska o del Can, como él siempre los llamaba. Los perritos de su niñez, el sabor del perrito de su infancia. Algo tan inaccesible cuando ya no vives en la capital, como al protagonista de la peli, al que se lo encarga su chica a Nueva York como regalo de cumpleaños. Adoro la cara que pone cuando le digo que le traigo una sorpresa, y el muy tontorrón olvida que subo de la capitá (y que si pasé por un Nebraska, se lo compré), y le entrego su cajita/s de poliuretano amarillenta con sus respectivos perritos mixtos con esa salsa de tomate especial Nebraska y una salsa de mostaza que sólo se encuentra allí.



Hacía tantos tantos meses (tal vez años) que no pasaba tan fácil por un Nebraska, que conduje emocionada todo el camino anticipando su alegría ¡tan fáciles somos a veces! ¡Y es tan sencillo además amar por el estómago! Tuve que parar en un semáforo frente a un antiguo emplazamiento de mi trabajo actual. ¡Qué casualidad! No por pasar por allí, que es algo habitual, sino porque paré justo donde debía hacer unos 8 años, en un día de julio como hoy día más, día menos; que nos faltaban pocos meses para casarnos.



Yo por aquel entonces trabajaba a jornada partida en la capital del reino. Hasta agosto no tenía jornada intensiva, por eso recuerdo que era julio. Ese día mi madre, una de mis tías, y por entonces mi novio (hoy santo) comieron conmigo, y yo me fui a completar mi horario de tarde mientras me esperaban los tres para ir a ver los regalitos que ibamos a dar a nuestros invitados en una tienda que había por la calle donde trabajaba. Trabajo en balde, porque no encontrando nada lo suficientemente útil para que no terminara en los honorables cubos de basura de nuestros invitados, al final mi madre terminó fabricando a mano unas bolsas aromáticas con nuestras iniciales y mi tía rellenándolas de lavanda.





Pero el día de marras, ese día de julio en el que debían venir a buscarme a la salida del trabajo, les vi venir, yo contenta, con el agobio del calor, pero la alegría del sol y de la tarde por delante con mi chico y nuestras carabinas, y la perspectiva de casarnos ya tan por fin, y con nuestra casa por fin entregada hacía un par de escasas semanas.



Mi chico venía con una bolsa, grandecita. Les pregunté qué habían estado haciendo durante esas horas. Por supuesto, habían arrastrado a mi chico de tiendas mientras cotorreaban agusto. Y ellas, muy ladinas, y muy marujas y chivatas, se chivan y me ponen al tanto:



-Tu chico se ha empeñado en comprar unas sábanas, hemos hecho lo que hemos podido, ya le hemos dicho que no te iban a gustar-Oy oy oy-(Conste que adoro a mi madre, y a mi tía, y que recuerdo ese "corporativismo" femenino de "deja las cosas serias de decoración a las chicas, cariño" como una brujería más propia de suegra y tía-suegra, que de madre-tía carnales a mi favor.








En el semáforo en rojo me dió tiempo a mirar el sitio donde mi chico, tan decidido, extrovertido y echao pálante siempre él; me miraba con ojos de cordero degollado mientras las arpías (con todo mi amor) se frotaban las manos anticipando el "ya te lo decíamos, ya te lo decíamos". A esas alturas yo ya me estaba preguntando qué clase de sábanas habría comprado mi amor que le estaba dando material de tan primera mano a su suegra y una de sus tías-suegras. A cámara lenta recuerdo esos ojos mansos y casi asustados, mientras sacaba de la bolsa el famoso juego de sábanacolcha+almohada para enseñármelo.


De esa bolsa salió el juego más bonito que haya tenido en mi vida hasta el momento. Se trataba de una sábana fuerte encimera para el verano y una funda grande de almohada en azules noche degradados, de más claro (en noche) a más oscuro, cuajado de estrellas y con una luna preciosa tanto en la colcha como en la funda. Los ojos sin querer se me debieron de iluminar, al verlo, y al mirar a los de mi chico que recibía no ya triunfal, sino sabeedor de que era nuestro juego, hallado por él y comprado para los dos, y que no sólo le gustaba a él, sino que me iba a encantar a mí.


¿Cómo no iba a gustarme si desde que mi chico pudo entrar en mi casa de novios, me cuajó el techo de mi habitación de estrellas y constelaciones de las que se iluminan por la noche?


Esa mirada entre los dos tras ver las sábanas, esa mirada de "estamos en nuestro mundo, y estas son las estrellas y la luna que vemos" son para mí la base de definiciones como las de complicidad, y las de entender que el amor de pareja y el de familia son tan intensos y reales como diferentes. Y que como madres conoceremos como respiran nuestros hijos, pero sus parejas conocerán y compartirán cosas que jamás nos contarían a nosotros (o que nosotros mismos no hemos contado) Las personas-hijos somos diferentes de las personas-parejas, con objetivos e intereses diferentes y con perspectivas a veces opuestas.


Sirva esta pequeña anécdota de reafirmación del amor de mi madre (que sepáis que me lee), de mi infinito amor hacia ella, hacia mi hija y de lo que me sirven todas estas experiencias para enfrentarme a su crianza y a su mundo, y como no, a disfrutar el amor por mi santo.


Y como todo en mi vida parece estar relacionado, hasta los nombres de los post, un recuerdo para nuestra compañera rubia de cuatro patas (nuestra perra), que con sólo 7 años y por un tumor inoperable, nos ha abandonado hace ya 3 meses (no pude decir nada en su momento ¡vaya año!) y que para hacérselo más llevadero a nuestra nena, que nació cuando ella ya era nuestra mascota, le dijimos que aunque muerta, era Venus o la Estrella polar, para que pueda seguir viendola cada noche y lanzarla un beso y contarle sus cosas si ella quiere.


Pues eso, y termino como empiezo. De amor, de perritos y de estrellas ¡hasta siempre, compañera!