jueves, 22 de enero de 2009

Una visita esperada


Para ti, compañera de risas, de piojos, varicelas, costipados, exámenes, en fin, de infancia. Para ti que aún no sé si pasas por este pequeño rincón y no me dices nada.

Para ti, siempre mi chica pequeña, ya mamá entregada. Ejemplo de maternidad, feminidad, constancia y voluntad ¡el mundo está en tu mano!

Eres fuerte, yo lo sé ¡ya desde cuando esparcías la basura!

Y como este blog es de cocina y amor en la vida cotidiana, voy a recordar aquellos "bollitos fritos" de las tardes de invierno. Se mezcla harina, agua, azucar y un poco de sal (más o menos como la masa de los churros) de forma que quede un poco espesa. Poner aceite abundante a calentar y freir cucharadas de esta masa. Servir en una bandeja, riquísimos mojados en café con leche, colacao o chocolate.

5 comentarios:

  1. Uy! Esos bollitos fritos suenan bien, sobretodo para una que es un desastre para el tema "Postres".
    Ojalá tengas esa visita, las compañías de infancia no nos abandonan nunca.
    Un abrazo.

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  2. Esa calidez que te caracteriza, inundará a esa persona...

    ¡¡¡Pantalones!!!

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  3. lo mas tierno y bonito que me han escrito nunca.Te quiero ejemplo a seguir.

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  4. Ufffff me has recordado a esas amigas de infancia que para mi desgracia ya he dejado de esperar.

    Tus bollitos tienen muy buena pinta, pero me quedo con tu cordialidad. No cambies nunca.

    Un abrazo.

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  5. A mi hermana querida ¿no ves acaso el ejemplo que tú supones para los demás? ¿Para mí?

    Papá revienta de orgullo desde el cielo.

    Es mi hermana, chicas, compañera de risas, de lágrimas, de enfermedades mortales y ahora de risas infantiles de nuestras niñas!!!!

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Gracias por pararte a escribirme algo