Fue un 14 de marzo.
El primer día del resto de mi vida.
El segundo día del resto de mi vida fue tu hermana, princesa.
Es el último cumple de una cifra, el año que viene empezamos las decenas.
Felicidad, felicidad, mi niña
¡Qué presente tengo tu momento! Aquí lo conté.
¡Te quiero mi niña!
Un blog para los que aprecian la importancia de la cocina en el hogar,también la cocina como arte. Un blog sin pretensiones, acerca de la comida, el Amor y la vida de cada día.
jueves, 14 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Mi niña hace 9 años
Esta mañana nos montamos en el coche.
En la radio, "Lunes, 11 de marzo, son las 8,55 de la mañana"
-¿Sabes una cosa?-le cuento hoy a la niña grande yendo al cole-hoy hace 9 años, ya hacía una semana que te retrasabas, tenías que nacer el día 5
-¿Por qué?
-Bueno, es un cálculo así, que hace el médico de más o menos cuando va a nacer un bebé
El caso es que el día 11 aún no habías nacido, y justo el día anterior yo ya decidí no volver al trabajo, y me cogí la baja por maternidad para esperarte.
Yo deseaba que nacieras cuanto antes ¿sabes? porque la baja no era normal, sino por maternidad, así que cada día sin ti, era un día robado a las 16 escasas semanas que iba a poder pasar contigo.
-¿y qué pasó?
-Pues que hubo un atentado muy grande, y murieron muchas personas, e hirieron a muchas también
-¿Qué es un atentado?-bendita inocencia, aún recuerdo cuando con su edad, nos desayunábamos casi cada día con uno, a primera hora de la mañana, porque los atentados en España eran casi todos al desayuno.
-Un atentado es que unas personas muy malas les hacen cosas terribles a personas inocentes. Éstos pusieron bombas en unos trenes, y mataron a 192 personas, aunque por la mañana aún no sabíamos que eran tantos-se me traba la voz, porque aunque lo he escrito, nunca se lo he contado de viva voz.
-Halaaaa ¿y qué pasó?
-Anda, bajaté corre, al cole-le apremio
-Ay, mama, sigue
-Luego, hija, llegas tarde-respiro aliviada por la entrada al cole, que me permite recuperar el control de las emociones, tantos años después, que vuelven a desbordar.
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-¿Y qué pasó?
-Pues que yo tenía muchas ganas de que nacieras, pero ese día se me pasaron, y yo no quería que nacieras ese día.
-¿Y por qué, mama? ¿por qué ya no querías que naciera ese día?
-Porque era un día feísimo, había pasado algo terrible, y además los hospitales estaban llenos hasta arriba para atender a tanta gente, y a las familias de la gente que iban a buscarles, y era un lío, y yo no quería que nacieras ese jueves. Aunque luego conocí en la sala de espera del pediatra en una revisión a un bebé que nació el día 11....y me dió una enorme alegría ¿sabes por qué?
-¿Por qué?
-Pues porque era la primera vez que sabía de algo bonito que había pasado el 11 de marzo de 2004, y me dió una alegría intensa y sincera, que hizo que su mamá primero se sorprendiera, y luego reflexionara...¡era cierto!
-¿Y qué más pasó ese día?
-Todos estábamos muy impresionados, y tristes. La gente iba por la calle con cara de incredulidad, de tristeza y desamparo infinito, la mayoría deseando poder hacer algo, no sabiendo muy bien qué. Fueron muchos médicos y médicas, y enfermeros y sanitarios que aunque estaban de libranza, fueron a los hospitales a trabajar, muchas horas, para ayudar a tanta gente. Muchos voluntarios de Cruz Roja que abandonaron literalmente sus puestos de trabajo para ponerse a disposición de sus dotaciones. Muchas personas que en unas pocas horas completaron con sus donaciones todas las reservas posibles de sangre.
-¿Y qué pasó el día 12?
-Hubo una manifestación muy grande, pero tampoco pude ir, porque ni papá, ni la yaya me dejaban ir, así que nos conformamos con ir a la del pueblo, que también hizo bulto
-¿Y el día 13?
Ya te lo cuento luego...
Para las familias, para ellos, para ellas. Para siempre en nuestros corazones.
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jueves, 14 de febrero de 2013
Sopa de Cebolla o menús a un euro (o contigo pan...y cebolla)
Esta mañana de refilón he oido por la radio algunos regalos "originales" para el día de San Valentín. Uno de ellos es algo así como una mezcla de ADN de los dos miembros de la pareja, que sinceramente, no sé como se regala eso como no sea un peine con los pelos de ambos.
La locutora se cachondeaba diciendo que seguro era para colgarlo enmarcado sobre la cama.
Así que pensé enviarle un sms al santo de buena mañana para comunicarle que tenía un original regalo para él, tal y como habían comentado en la radio: había dejando "nuestras mezclas" de ADN a una en el colegio, y a otra en la guardería sin novedad, como cada mañana.
En todo caso lo que sí le he enviado, es como otros días, que esta chica, quería a este chico. A lo que me ha contestado que este chico, quería a esta chica pero mucho, mucho...Sin contar que ayer recibí otro sms más original: Feliz No San Valentín cariño, te quiero ¿no es genial?
Así que visto lo visto, de momento no necesitamos este día para recordarnos que nos queremos: aún no nos ha podido (al menos mucho) la rutina diaria que nos impida mirarnos un segundo a los ojos y recordar el por qué de todas las cosas.
Que conste que me encanta este día ¿eh? que ya lo dije aquí y aquí, que si hay días para cosas de todo tipo, ¿por qué no un día del amor? ¿Es necesario gastarse un dineral?
Claro que no. Nuestros sms hoy no superan el euro. Los 16 globos con forma de corazón que no he podido resistirme a soplar esta mañana para que se los encontrara desde la puerta de casa, hasta dentro de la nevera al llegar del trabajo, casi tampoco. Sólo 1,20 euros...Lo sé, pero es que soy un poco moñas.
Bueno no, ¡mucho! Pero bueno, no tanto como para juntar nuestros pelos, o nuestras babas, o nuestra sangre en un cuadro y colgarlo en el cabecero de la cama aún me falta ¿eh? que con nuestras mochuelillas corriendo por casa, ya tenemos bastante mezcla de ADN.
En todo caso, cariño, hoy, como ayer, y como mañana ¡contigo pan y cebolla! y para celebrarlo os pongo esta receta rica, sencilla y sobre todo barata. Antes de ahora sólo la había comido dos o tres veces, en casa de mi santo, ya que mi padre era cebollófobo y en casa jamás se hizo plato con cebolla...al menos tan evidente.
Necesitaremos:
-2 ó 3 cebollas grandes, o al menos una por persona
-2 ó 3 rebanadas de pan tostado por persona
-1 litro y medio de caldo para cada 4 personas
-Queso en polvo
-Queso mozarella (opcional) o el que haya en casa
-Aceite de oliva y sal
Cortar la cebolla en juliana y rehogar con cuidado de pochar sin dorar en exceso, sólo lo justo. Añadir el caldo y dejar dar un hervor. Colocar en una fuente grande para el horno las rebanadas de pan y mojar con las sopas de cebolla. Poner sobre cada rebanada un puñadito de queso mozarella o el que tengamos, y después cubrir todo con queso en polvo para gratinar en el horno unos minutos hasta que el queso esté derretido y doradito.
Se sirven muy calientes. Se acaban muy pronto, y se sueña con el próximo día que se volverán a comer ¡me encantan!
A la nena no...¡dice que saben a trapo!
Pd. En próximos episodios, fabada asturiana, o Cómo acabamos poniéndonos ciegos de Sidra en el único sitio de Gijón donde paramos: en el Lavanderu, famoso hoy por que uno de sus empleados envenenaba a sus compañeros ¡Con foto y todo!
Editado: uno de mis post de San Valentín favoritos
¡Feliz San Valentín a todos!
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